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El automovilismo pide pista

PODRIAN HABILITAR EL AUTODROMO PROVINCIAL PARA ENTRENAMIENTOS

La Federación Pampeana de Automovilismo Deportivo (Fepad) y el Gobierno provincial avanzan en el armado de un protocolo para habilitar las pruebas comunitarias en el circuito ubicado en cercanías de Toay
En un comunicado de prensa de la Fepad, se informó que ayer en horas de la mañana «se llevó a cabo la segunda reunión con representantes de dicha entidad y el Gobierno pampeano, en la cual se trabaja en un posible protocolo para la realización de pruebas comunitarias.
El texto difundido por Facebook agrega que no se confirmó cuándo podrán ser autorizados los ensayos, ya que los protocolos primero deberán ser aprobados por el Comité de Crisis del Gobierno.
Fepad también reveló que entre las pautas que se analizan en dicho protocolo figuran el cupo de mecánicos por auto, horarios de entrada y salida al autódromo, como así también otros temas relacionados al cuidado sanitario.
La entidad madre del automovilismo deportivo destacó la buena predisposición por parte de la Subsecretaría de Deportes en el diseño del protocolo, y dejó en claro que todavía no se sabe cuándo podrán ser habilitados los entrenamientos. «Entendemos la ansiedad y ganas de nuestros afiliados de volver después del largo parate. Sólo tenemos que informar que estamos cerca de reanudar la misma, sin fecha confirmada».

Las categorías.
Cabe resaltar que de autorizarse el protocolo, podrán realizar entrenamientos el Supercar Región Pampeana, el Zonal 2000, la Fórmula Renault y el Promocional. Ninguna de las cuatro categorías arrancó la temporada 2020 debido a que el 20 de marzo el Gobierno Nacional decretó el aislamiento social, preventivo y obligatorio.
También espera poder realizar entrenamientos comunitarios el kárting y el safari, las dos categorías que en La Pampa se disputan en circuitos de tierra.

La espera.
Durante todo este tiempo, algunos pilotos continuaron trabajando en sus autos, repasando una y otra vez elementos de la carrocería, poniendo en marcha los motores por el solo placer de escuchar el sonido.
Además, fueron muchos los pilotos que comenzaron a disputar carreras virtuales, una forma de estar en actividad, de llenar el tiempo a la espera de poder regresar a una pista de verdad.
«Miro una y otra vez el auto. Siempre encontramos cosas para hacerle. Es más fuerte que nosotros», dijo el piloto santarroseño Javier Guindani, que sintetiza lo que le sucede a otros competidores durante la cuarentena.