Inicio Deportes El ex Estudiantes y Pico FBC que la rompe en El Marginal

El ex Estudiantes y Pico FBC que la rompe en El Marginal

El plano inicial lo toma hasta la cintura. Con su mano derecha, inmensa, sostiene la cabeza de uno de los internos, que acostado sobre una improvisada mesa de madera intenta zafar de la tortura. Tres personajes más lo rodean: Diosito Borges, James (el colombiano) y Moco.
La víctima, uno de los integrantes de la banda de la Sub 21, suplica que lo perdonen. Diosito y James le ordenan a Moco que actúe, pero el joven se niega. Grita, llora y se orina encima. Barney apenas se inmuta. Sigue con su misión de impedir que el joven se mueva, apretándole la nuca contra la mesa y tomándolo de un brazo con la fuerza de un gigante.
La tensión crece. James pierde la paciencia ante la inacción de Moco, le pide a Diosito la moladora y ejecuta. La sangre de los tres dedos amputados salpica la cara de Barney, que reacciona con un gesto de repugnancia y un movimiento de cabeza. Nunca suelta a la víctima.

Más que actor.
La escena corresponde al segundo capítulo de la tercera temporada (actual) de El Marginal, la exitosa serie de televisión argentina que relata en tono de ficción diferentes situaciones de la vida carcelaria. En la tira, escrita por Adrián Caetano y dirigida por Luis Ortega, Barney es la mano derecha de los hermanos Borges. Con sus dos metros de altura, su cara de recio y su paso cansino, el gigante es una especie de brazo armado de los «capos» del penal.
Aunque detrás de la ficción se esconde un personaje muy particular, que fue pescador, seguridad de bandas de rock y, principalmente, basquetbolista. Durante más de diez años integró diferentes equipos de la Liga Nacional y del Torneo Nacional de Ascenso, entre ellos Pico FBC y Estudiantes de Santa Rosa.
Se trata de Marcelo Peralta, más conocido como Pocho en el ambiente deportivo, y que tuvo su último paso por La Pampa en el Celeste santarroseño que disputó la temporada 2000/2001 del TNA. En aquel equipo, dirigido por Maximiliano Rubio, Pocho se fajaba en la zona pintada rodeado por jugadores como Andrés del Sol, Nicolás Pérez, Juan Davico o Juan Martín Caruso.
Antes, el pivote pasó por Tres de Febrero, Provincial de Rosario, Quilmes de Mar del Plata, Boca Juniors y Racing Club, para terminar en Central Entrerriano.

De reparto.
«Yo siempre fui el soporte, siempre hice una especie de trabajo sucio, tanto en el básquet como en la actuación», dijo recientemente Peralta en una entrevista televisiva, en la que contó sus diferentes facetas. «Siempre me las arreglo para acompañar bastante bien a los monstruos», agregó con una sonrisa el ex deportista y hoy actor.
Entre otros nombres, Peralta supo codearse con figuras de la talla de León Najnúdel (fue su DT en Boca), Marcelo Milanesio o Pichi Campana, en tanto que vio crecer de cerca a varios de los pilares de la Generación Dorada.
En sus tiempos de Quilmes de Mar del Plata, Pocho compartía equipo con los hermanos mayores de Emanuel Ginóbili, Leandro y Sebastián, quienes en varias ocasiones eran acompañados por la familia y el pequeño Manu. «Era un flaquito, callado, que agarraba la pelota y no la soltaba nunca. En ese momento no dabas dos mangos», recuerda sobre los primeros pasos de quien luego se convertiría en el mejor jugador de básquet de la historia del país.
«Fabricio Oberto era pendejo, pero ya abajo del aro estábamos a los bifes mal. Era chico y tenía que empezar a acoplarse. Con (Andrés) Nocioni también, era muy chiquito, pero nos pudimos raspar. Con (Luis) Scola en Ferro, otro, que era cadete pero ya jugaba…», hizo un repaso.
Peralta también fue pescador en Brasil en un impasse de su carrera deportiva, e incluso ejerció como seguridad de Los Ramones y de los Guns & Roses en una gira que hicieron por el país. Pero su otra gran pasión, además del básquet, siempre fue la actuación. Antes y después de hacerse un profesional de la Naranja integró elencos como los de Detective de Señoras, Son de 10 o Gerente de Familia, aunque su explosión como actor llegó con El Marginal.
Hoy, con la misma bravura que tenía en una cancha lleva adelante su papel en la tercera temporada de la taquillera serie. Sigue acompañando con altura y fajándose por el equipo.