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«El fútbol va a encontrarle la vuelta»

EL PAMPEANO FLORIS, DEL DEPORTIVO MERLO, VE CON OPTIMISMO EL REGRESO DE LA ACTIVIDAD

«El último partido que jugamos (el 15 de marzo) fue el clásico contra Midland, que en principio iba a jugarse con las dos hinchadas y con lo que el club recaudaba nos pagaba febrero. Al final se tuvo que jugar sin público y no pudieron recaudar nada. Después se paró todo; este viernes nos pudieron depositar febrero y ahora estamos esperando qué va a pasar con marzo. Por suerte nuestro club hoy está bien, veníamos al día con los pagos y los dirigentes nos dijeron que nos quedemos tranquilos que todo se va a solucionar. Pero sabemos que hay otros a los que les cuesta mucho más».
El defensor pampeano Roberto «Tito» Floris, del Deportivo Merlo -líder del Torneo Clausura de la Primera «C»-, resume con esas pocas palabras la realidad del fútbol de ascenso nacional, una de las «industrias» afectadas por la pandemia de coronavirus que obligó a parar casi todas las actividades desde hace más de quince días.
De todas maneras, el ex All Boys y Deportivo Mac Allister no tiene dudas de que el fútbol argentino, como lo hizo siempre, encontrará más temprano que tarde la manera de superar la crisis: «La vuelta se la van a encontrar, como se la encontraron siempre».

Desde la terraza.
Tito Floris tiene 34 años y habla desde la terraza del edificio en el que vive en el barrio de La Paternal, en Buenos Aires. Mientras toma unos mates y disfruta de un poco de sol junto a su esposa Dana, la pequeña Charo -de 4 meses- y su mascota, el santarroseño le cuenta a LA CHUECA cómo es vivir en cuarentena para un futbolista profesional, pero del ascenso, cuya realidad es muy distinta a la de los de Primera División, y especialmente a la de las superestrellas.
«Estamos bien, tranquilos, y lo bueno es que al menos en mi barrio se nota que la gente está cumpliendo con la cuarentena», señala el defensor santarroseño, hijo de Néstor Floris, un nombre con historia en el fútbol pampeano.
«Lo bueno es que tenemos a la nena chiquita que nos mantiene ocupados; entonces buscamos cosas para entretenerla, la disfrutamos y aprovechamos para hacer tareas en casa», agrega el jugador surgido en All Boys y formado en las inferiores del Deportivo Mac Allister, antes de dar el salto a Vélez Sarsfield.

– ¿Cómo hacés con los entrenamientos?
– Ese tema está más complicado porque vivo en un departamento, pero lo pude ir resolviendo. El preparador físico del club me envía una rutina para que pueda hacer en la terraza y otro profe se conecta a las 19 por Instagram para otro entrenamiento. Entonces arranco a las 18 en la terraza y sigo derecho, entonces se pasa bastante bien.

Motivados.
Cuando se detuvo la actividad a causa del coronavirus Deportivo Merlo estaba puntero del Torneo Clausura de Primera «C», buscando coronar una gran segunda parte de la temporada para luego enfrentar al campeón del Apertura (Cañuelas FC) en una final por el primer ascenso.
«Fue un bajón porque estábamos muy bien. Pero a la vez nos sirve para mantenernos motivados en la cuarentena, porque si hubiéramos estado mal nos costaría más entrenar en casa. En cambio ahora estamos a full, para estar de la mejor manera cuando volvamos y podamos seguir arriba», explica Floris.

– Más allá de la incertidumbre en cuanto al regreso de la actividad, se sabe que los clubes de ascenso son los más afectados económicamente por el parate. ¿Cómo están manejando ese tema con el club?
– Tenemos un grupo armado con los jugadores más grandes y el vicepresidente, en el que nos van informando cómo van las cosas. Hoy los clubes no tienen ingresos, los sponsors están complicados, están esperando los pagos de la televisión… Pero nos dijeron que nos quedáramos tranquilos, que lo van a solucionar y que hoy lo más importante es mantener la salud y que estemos metidos en lo nuestro.

– Gran parte del ascenso salió a criticar a Carlos Tevez, que dijo que «los futbolistas pueden vivir seis meses o un año sin cobrar». Aunque lo dijo seguramente hablando de los de elite…
– Sí, lo habrá dicho hablando de los de Primera, aunque igualmente no de todos los de Primera. Y con el ascenso es incomparable, porque el 80 por cieno de los jugadores viven al día.

– ¿En Merlo hay jugadores que tienen otros trabajos?
– Algunos trabajan en otras cosas, como Gastón Díaz (ex Tigre y Aldosivi), que es representante de jugadores, pero pasa en los casos de algunos que ya han hecho una diferencia económica y tienen emprendimientos propios. O con algunos juveniles que todavía no tienen contrato. En nuestro caso hoy estamos bien, pero es común en el ascenso que haya sueldos atrasados varios meses. Cuando tuve mi primer paso por Merlo el club estaba muy mal, y cuando me fui me debían tres meses y tardaron casi dos años en pagarlo. Yo los banqué ese tiempo porque podía, porque tenía otro club; pero hay otros chicos que no, que si no cobran están complicados. Incluso es normal que en el ascenso uno le preste plata a un compañero cuando lo necesita…

– ¿Cómo imaginás el regreso a las canchas?
– Creo que el fútbol va a volver pronto. La AFA necesita recaudar por la televisación y creo que va a volver antes de lo previsto. Aunque sin público seguramente hasta fin de año. Para los clubes de ascenso va a ser duro no contar con las recaudaciones, pero como dije la vuelta se la van a encontrar como se la encontraron siempre. Toda la vida la tuvieron que pelear y esta es una pelea más.

– ¿El parate puede afectarlos en lo deportivo?
– Esperemos que no. La nuestra es una categoría muy pareja, en la que cualquiera le gana a cualquiera y va a seguir siendo dura. Obviamente no vamos a volver con la misma dinámica porque físicamente ningún jugador va a estar al cien por ciento físicamente. Y los partidos no van a ser lindos al principio porque no es lo mismo entrenar en tu casa. Lo bueno es que el cuerpo tiene memoria y se va a ir acostumbrando, pero por ejemplo yo hace más de 20 días que no pateo una pelota…

La «técnica increíble» del Ogro
Deportivo Merlo es un club muy popular y que habitualmente es seguido por miles de hinchas. Pasó sus penurias en otros años pero hoy, acomodado desde lo dirigencial y otra vez en los primeros planos futbolísticos -aunque se trate de la Primera «C»-, volvió a ser uno de los ‘grandes’ del ascenso metropolitano.
«Acá cuando andás bien hay hinchas con dinero que hacen fila para poner plata y para colaborar. Es un club que mueve mucha gente y que con la recaudación de los dos partidos como local al mes y los sponsors que se acercan tienen nuestros sueldos asegurados», explica Floris.
Uno de esos «atractivos» que tiene Merlo, más allá de un plantel con jerarquía para la categoría, es la presencia de Cristian Fabbiani, el Ogro que supo jugar en River y Newell’s. «Tiene una técnica individual increíble… Lo ves excedido de peso, pero sabés que si le das la pelota al cuerpo no se la sacan más, o que con un toque puede hacerte una asistencia de lujo. Es un jugador de otra categoría», asegura el pampeano.

Carrera.
Roberto Floris nació en Santa Rosa hace 34 años y comenzó a jugar al fútbol en las infantiles de All Boys. Continuó su formación en el Deportivo Mac Allister y de allí dio el salto a Vélez Sársfield, donde llegó a debutar en Primera División en 2007 de la mano del DT Ricardo La Volpe. En 2009 cruzó la cordillera para jugar en Everton de Chile y, tras un breve regreso a All Boys en 2010, comenzó una larga carrera en el ascenso: San Martín de San Juan (lograron el ascenso a Primera), Tiro Federal de Rosario, Instituto de Córdoba, Deportivo Merlo, Barracas Central y Tristán Suárez, para regresar a Merlo.