El brillo de Messi para dar el salto

El ritmo impuesto por la zurda siempre desequilibrante de Lionel Messi le permitió a Argentina vencer anoche a Paraguay por 3-1, por la séptima fecha de las eliminatorias sudamericanas de cara al Mundial de Brasil 2014, que con este resultado encabeza como único líder.
Los goles del conjunto albiceleste fueron marcados por Angel Di María, tras un rebote en Ezequiel Lavezzi, y Gonzalo Higuaín, ambos en el primer tiempo, mientras que Messi, con un exquisito tiro libre, señaló el tercero. El equipo guaraní había alcanzado la igualdad con un gol de penal del argentino nacionalizado Jonathan Fabbro. Ahora, los conducidos por Sabella deberán viajar a Lima, donde el martes enfrentarán a Perú por la octava fecha.
Argentina pareció resolver rápidamente el pleito, luego de una gran jugada de Lavezzi por la derecha, y algo desordenado el balón le quedó a Di María, afuera del área, y el volante del Real Madrid sacó un remate a colocar que tras desviar en el propio "Pocho" abrió el marcador.
El equipo albiceleste apostó a un claro manejo del balón, en especial en la mitad de cancha y a la velocidad que podían aportarle tanto Lavezzi como Di María, siempre dejando a Messi libre y Higuaín bien de punta. Sobre los 12 un cabezazo de Alcaraz mostró la característica principal paraguaya, aunque sin mucha fortuna.
A medida que pasaban los minutos Argentina se hizo dueño del trámite del juego, pero a los 17 una ingenua mano de Braña en el área le permitió a los hombres de Pelusso tener un penal a favor, que el argentino Fabbro cambió por empate.
Algo extraordinario estaba por pasar en la noche del "Mario Kempes", porque Messi, que había entrado poco en juego, se enchufó y casi convierte un gol olímpico, pero Villar sacó con los puños un remate desde el córner derecho que tenía destino de red.
Paraguay apostó siempre a la faz defensiva, con un 4-4-1-1, que lejos estaba de esbozar algún peligro para Sergio Romero y que, además, lo exponían demasiado. Descubría el mentón, dirían los especialistas en boxeo.
Gago puso un pase en profundidad, que rebotó en un zaguero guaraní y el balón le quedó servida a Higuaín dentro del área, y con un remate cruzado y por demás complicado, dejó sin efecto la estirada de Villar para el 2-1 parcial.
Argentina volvía a estar arriba en el marcador y se animaba a más; por eso no extrañó que Messi ejecutara un tiro libre por la izquierda y el balón fuera devuelto por el poste, mientras Villar quedaba mudo.

La frutilla.
Para el complemento Argentina ajustó algunos detalles, aunque abusó a veces de un desprolijo juego en defensa que lo expuso a errores ingenuos, que finalmente no llegaron a concretarse. Pero claro, teniendo a Messi todo es mucho más sencillo, como cuando a los 2 minutos se metió entre la defensa albirroja y en el mano a mano con Villar definió con un sutil toque de zurda, pero el poste izquierdo le prohibió gritar el gol.
El correr de Di María, el buen aporte de Gago y Rojo, le dieron a los dirigidos por Sabella una mejor predisposición para la etapa final. Paraguay estuvo muy estático en ataque y por eso el uruguayo Pelusso envió a Haedo Valdez y "Tacuara" Cardozo por Santa Cruz y Fabbro, pero ni así la visita pudo inquietar a Romero.
Sin embargo a los 19 Messi les regaló a los cordobeses, y a todo el país, una "joyita" de tiro libre, y desde 40 metros hizo que la pelota quedara lejos de la mano izquierda de Villar, para el 3-1.
De ahí en más Argentina dominó a gusto, un poco porque administró fuerzas y piernas de cara al duelo con Perú el próximo martes en Lima. El final entregó imágenes para sacar conclusiones, con Argentina dominando el juego y Paraguay sumido en una desesperanza de impotencia, sin ideas que lo salvaran. (NA)