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«Este año todavía no está perdido»

NICOLAS HERNANDEZ REPASO SU CARRERA MIENTRAS ESPERA POR LA VUELTA DEL FUTBOL

Nicolás Hernández, entrenador de Juventud Regional de Miguel Cané, mantiene la esperanza de que el año deportivo de Liga Pampeana de Fútbol aún no esté perdido. El Torneo Apertura recién se había puesto en marcha cuando comenzó la cuarentena por la pandemia de Coronavirus y obligó a suspender todas las actividades.
Este año, el ex Ferro de Pico iniciaba una nueva etapa, dando sus primeros pasos como entrenador de un equipo de Primera División. En los últimos años había dejado de jugar y dirigía a las categorías menores del Verde de Barrio Talleres, hasta que apostó por el nuevo proyecto con la «Juve» canense.
«Creo que íbamos a ir en crecimiento porque habíamos hecho un buen trabajo. Ahora hay que esperar, tener paciencia y volver a arrancar de cero después de sortear este momento difícil que nos toca pasar hoy», le dijo a LA CHUECA.
Durante la cuarentena fueron habituales las imágenes en las redes sociales que mostraban a deportistas entrenando vía Zoom, de forma remota con sus entrenadores físicos. Si bien esto se mostró como una alternativa, no en todos los deportes pudo coordinarse un trabajo de este tipo.
En este sentido, Hernández refirió que durante los primeros días de la cuarentena «tratamos de que todos estén en actividad porque no sabíamos cuanto tiempo iba a tardar esto en reiniciarse». Sin embargo, con el correr de las semanas y a medida que las restricciones se fueron prolongando en el tiempo, consideró que el entrenamiento digitado de manera virtual no debía ser obligatorio para el plantel, «porque hay diferentes casos, uno puede tener ánimo, ganas, y otros no, y alguno puede tener las condiciones en su casa y otros no».
«Se hacía muy complicado y creo que los chicos se mueven porque el deseo de volver a entrenar y jugar supera cualquier cosa, y uno es consciente de que con tanto tiempo parado, al futbolista después cuesta el doble», dijo.

Entrenamientos.
Durante la charla con este medio, el entrenador piquense se refirió al trabajo en conjunto que hicieron los entrenadores para elaborar un protocolo para poder volver al trabajo. El carácter favorable de la situación epidemiológica de la provincia le abre una esperanza de un rápido regreso.
«En La Pampa no hubo tantos casos y uno siempre está pendiente de eso. Se juntaron los entrenadores y hubo un puntapié para hacer un protocolo. Ojalá que tenga eco y que se pueda de a poco volver a entrenar, porque competir este año va a ser difícil. Tenemos la esperanza de que este año todavía no esté perdido, sobre todo para uno que solo trabaja de esto y esperamos que en algún momento podamos retomar, pero siempre poniendo por encima la salud. Si hay que esperar un tiempo más, se esperará», manifestó.

Carrera.
El ex delantero además hizo un repaso de su carrera futbolística, por la que transitó en equipos de Primera División del fútbol argentino, como Ferro de Caballito, Huracán y Colón de Santa Fe, y en ligas del exterior.
El 1 de junio pasado se cumplieron 21 años de su debut en la máxima categoría del fútbol argentino. Fue vistiendo la camiseta de Ferro, en un triunfo ante Lanus por 1-0 con gol de Martín Mandra. Ese año compartió plantel con el arquero Cristian Rocha, con los volantes Nicolás Diez y Cristian Chaparro, y con el pampeano Javier «Colo» Mac Allister.
«En esta cuarentena a uno lo pone un poco melancólico y soy de recordar con amigos el paso que tuve por el fútbol. Las redes sociales te permiten tener contacto con gente con la que no tenés un vínculo diario y eso te lleva a una charla, a recordar cosas y en algún momento llegar a un acercamiento», agregó.
Después pasó por Colón, el Cremonese de Italia, San Martín de Mendoza y Huracán de Parque Patricios. Más tarde recaló en Chile para jugar en Cobreloa. También integró la MLS de Estados Unidos, donde actuó para Colorado Rapids y para Columbus Crew. En el exterior tuvo una etapa por el fútbol de Costa Rica y un exitoso ciclo en la liga de Vietnam. Luego finalizó su carrera en Ferro de Pico, tras haber surgido de la cantera de Costa Brava y de haber pasado por las inferiores de River Plate y de San Lorenzo de Almagro.

Once por once.
En el repaso de su ciclo como jugador, volvió sobre algunos nombres con los que compartió cancha, en el mismo bando o en el contrario, y así se animó a jugar con la memoria y a armar un «once ideal» con los mejores futbolistas con los que compartió equipo y otro «once» de los mejores rivales a los que enfrentó.
Entre sus compañeros, ubicó a Mariano Andujar; Martín Vitali, Pablo Morant, Aitor Karanka y Mauro Aros; Gerando Solana, Pablo Mastroeni y Roberto Pompei; Cristian Chaparro; Guillermo Barros Schelotto y Daniel Osvaldo.
Entre los rivales seleccionó a Oscar Córdoba; Hugo Ibarra, Gabriel Milito, Iván Córdoba y Diego Placente; Sebastián Battaglia, Pavel Pardo, «Paco» Palencia y Román Riquelme; Javier Saviola y Juan Pablo Angel.