Excavarán en tres sitios

SORPRENDENTES HALLAZGOS EN URIBURU

Los lugareños aportaron restos que recolectaron por su cuenta y señalaron a los investigadores nuevos sitios. En febrero se comenzará con una excavación sistemática. Los restos tendrían más de 1.000 años de antigüedad.
La visita de un grupo de investigadores a Uriburu y unas lagunas cercanas dio resultados más que positivos: en el mes de febrero, marzo a más tardar, comenzará en las cercanías de la localidad una excavación arqueológica en un sitio donde ha aparecido material lítico y restos de cerámica con una edad posiblemente superior a los 1.000 años. “La gente nos aportó más material y nos señaló nuevos sitios”, comentó Rafael Curtoni, uno de los antropólogos que participó de la recorrida, al valorar el efecto de la publicación realizada ayer por este diario.
“En el mes de febrero, quizá marzo, vamos a comenzar con una excavación porque lo que hemos encontrado hoy es muy interesante”, comentó ayer el antropólogo pampeano Rafael Curtoni al concluir la visita que durante todo el día hizo a un grupo de lagunas y sitios cercanos a Uriburu para relevar los lugares donde hace poco tiempos aparecieron abundantes restos arqueológicos. “Podríamos empezar antes de fin de año, pero preferimos hacer las cosas bien, porque va a ser una campaña sistemática y de largo plazo, así que debemos organizarla bien”, anticipó el entrevistado.
La decisión es resultado de una visita que Curtoni realizó a los alrededores de Uriburu junto al secretario de Cultura de esa comuna, Pascual Fernández, el historiador Ignacio Roca -de la Secretaría de Cultura de la Provincia- y vecinos y propietarios de campos que se sumaron a la movida al leer la publicación de ayer de LA ARENA.

Tres sitios de excavación.
La recorrida se concentró en los lugares donde hace unos meses aparecieron restos líticos -puntas de flechas, boleadoras- y fragmentos de cerámica, y se extendió a algunos sitios marcados por esos pobladores. “Esto es bueno porque los pobladores empiezan a valorar la importancia de este material y de preservarlo correctamente. Muchos nos aportaron lo que ellos tenían en sus casas y nos señalaron dónde lo habían recogido”, comentó el antropólogo -actual decano de la Facultad de Ciencias Social de la Universidad Nacional del Centro, en provincia de Buenos Aires.
La recorrida de ayer comenzó por un sitio cercano a la localidad, junto a la laguna de Uriburu, y continuó por unos campos ubicados al sur. La presencia de lagunas y caminos anegados complicó un poco la llegada hasta esos lugares. Por la tarde el grupo volvió a la localidad y recorrió la traza de la rastrillada indígena que cruza por allí.
“Hicimos un diagnóstico simple y muy rápido pero suficiente para convencernos de que hay elementos para hacer una investigación más profunda, de largo alcance, con una excavación que comprendería varias cuadrículas, ya que este tipo de asentamientos tiene mucha distribución areal”, detalló Curtoni. El trabajo comprendería también una datación radiocarbónica de alguno de los restos a fin de conocer con precisión la fecha de su elaboración.
“Vamos a comenzar con una excavación que seguramente nos va a llevar bastante tiempo. Después veremos por dónde seguimos. Va a ser algo de largo plazo y va a comprender a muchas personas, entre investigadores, alumnos y becarios”, anticipó el decano.
Por una cuestión de cautela, Curtoni prefirió no precisar en qué lugar se haría la excavación ya que “muchas veces pasa que la gente, solo por curiosidad, va a ver qué hay allí y a veces eso afecta la calidad del yacimiento”.

Más de 1.000 años.
Consultado por la edad de los restos -la misma pregunta que le hicieron la mayoría de los lugareños-, Curtoni fue cauteloso. “Por el tipo de material que he visto en otros yacimientos de la provincia, y cierto control cronológico, puedo decir que se trata de un Holoceno tardío, es decir, de 3.000 años hacia el presente”, estimó. “Un lapso que empezaría hace 3.000 años y llegaría hasta 2.000, 1.500 ó, como mucho, 1.000 años antes del presente, siempre antes del contacto hispano indígena”, remarcó.
En la visita de ayer volvieron a aparecer restos líticos y al observarlos en persona, Curtoni pudo avizorar algunas características. “Las rocas con las que están fabricados no son de la zona. Hay un grupo de restos elaborados con rocas que provienen del Sistema de Tandilia, de la formación Barker; otras me hacen pensar en el chert silíceo de la Meseta El Fresco, en el oeste de la provincia; y también hay algunas puntas con rocas similares al afloramiento de rocas que se encuentra al costado de la laguna de El Carancho”.
Esta diversidad geográfica de las rocas “nos habla de grupos de cazadores recolectores con mucha movilidad y un gran conocimiento y dominio del terreno”, ilustró Curtoni. La presencia de restos de cerámica era considerada años atrás como sinónimo de grupos sedentarios pero en la actualidad la línea de opinión dominante dice que la relación no es tan directa. “Se ha demostrado que los grupos de cazadores recolectores también hacían un uso intenso de la cerámica”, explicó.
Otra afirmación que aventuró Curtoni es que los sitios revelan dos tipos de asentamientos diferentes: unos más largos en el tiempo, posiblemente varios meses, y otros de carácter más efimero.
“Todo lo que hemos visto es muy interesante y estamos entusiasmados y con ganas de empezar cuanto antes”, confesó el investigador. “Pero queremos hacer las cosas bien así que vamos a planificar una buena campaña de excavaciones con la idea de empezar entre febrero y marzo del año que viene”, reiteró.
“Vamos a empezar por acá -en referencia al lugar más cercano a Uriburu- pero te diría que van a ser como mínimo tres lugares de excavación. Vamos a trabajar junto con Cultura de la Provincia y Cultura de Uriburu, vamos a hacer una interrelación muy productiva”, concluyó.

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