Festejo de Rodríguez y Gariglio

CUARTA FECHA DEL ZONAL 2000

Los pilotos piquenses Pablo Rodríguez y Cristian Gariglio se repartieron las victorias en las finales disputadas ayer en el Autódromo Provincia de La Pampa, en Toay. Rodríguez es el nuevo líder. El Zonal 2000 se presentó por cuarta vez en el año.
Pablo Rodríguez (Opel) y Cristian Gariglio (Ford Escort) se impusieron ayer en las dos carreras por la quinta fecha puntable del Zonal 2000, en el Autódromo Provincia de La Pampa, en Toay.
Rodríguez, que el sábado había marcado el mejor tiempo en las clasificaciones, fue uno de los que más puntos sumaron, que le permitieron trepar al primer lugar del ránking, que hasta ayer estaba en manos del castense Javier Motta (Opel), que esta vez no logró trepar al podio.
Rodríguez triunfó en la primera final con un tiempo de 13m01s916 para recorrer los nueve giros, seguido por Gino Teja (Opel), a 2s856, y Andrés Galmes, a 6s603. Luego se ubicaron Albano Doroni (Opel), Andrés Motta, Bruno Campero (Opel), Javier Motta y Cristian Gariglio.
Gariglio largó primero, aunque luego se retrasó por un toque con Teja, que desató polémica en el parque cerrado.
Sobre el final y mientras Rodríguez se había escapado, Teja luchó la posición con Galmes hasta que lo superó para llegar segundo.
“Fue una carrera bárbara. Gariglio largó como un trueno, nos pasó a todos”, dijo Rodríguez, y agregó: “Después, Cristian se pasa en una chicana, meto el auto por afuera y lo pude superar gracias a que no hizo ninguna maniobra rara, se comportó como un caballero”.
Rodríguez, aseguró que la contundencia mostrada ayer es el reflejo de muchos años de trabajo. “La magia es el laburo. Nos costó mucho poder tener un auto competitivo, y ahora se disfruta”.
Tras arribar octavo, Gariglio se tomó revancha en la segunda carrera al obtener la victoria, con un registro de 13m04s401 en los nueve giros, seguido por Teja, a 0,428, y Rodríguez, a 0,752. Más atrás quedaron Albano Doroni (Opel), Campero, Andrés Motta, Galmes, Juan Rossotto y Javier Motta.
Al llegar, Gariglio quedó por unos minutos sentado en su auto. La emoción se apoderó del piloto, que luego destacó el trabajo que realizan los mecánicos que le preparan el Ford.
“No fue una victoria fácil. A mitad de carrera tuve problemas con la selectora (de cambios), por eso me costó mucho hacer los rebajes. Tuve que hacer los frenajes con mucho cuidado”.
Gariglio enfatizó: “Esta vez pensé como nunca para no cometer ningún error. Gané por el excelente auto, que transitó muy bien, especialmente en la trepada”.

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