miércoles, 27 octubre 2021
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«Dar el ejemplo desde adentro»

Lonquimay Club dio una de las notas de la jornada futbolera del domingo. Más allá del importante punto que obtuvo como visitante al igualar 1 a 1 con Deportivo Argentino de Quemú Quemú, por la segunda fecha de la Zona Sur de la Liga Pampeana de fútbol, los «Jaboneros» aprovecharon la ocasión para enviar un mensaje al mundo del fútbol en medio de la pandemia: tanto el equipo de Primera División como el de Sub 21 posaron para las fotos iniciales con una formación particular, manteniendo el distanciamiento y con todos los futbolistas utilizando el tapabocas.
En momentos en los que su localidad mantiene una suspensión de algunas actividades por el crecimiento de contagios de Covid-19 que se dio a principios de este mes, y luego de una primera fecha del fútbol de la liga norteña en la que se incumplieron algunos protocolos, el Lonquimay Club tomó la decisión de enviar un mensaje desde adentro hacia afuera, con el objetivo de concientizar a toda la sociedad de la necesidad de extremar los cuidados para garantizar la salud y la continuidad del fútbol.
«Debemos dar el ejemplo desde adentro. Fue una iniciativa muy linda para mostrar que hay que cuidarse porque de lo contrario esto se puede cortar. Tenemos que cuidamos entre nosotros, con distanciamiento y barbijos, para que todo el mundo entienda que para que haya fútbol hay que cumplir con los protocolos», apuntó ayer Daniel Eizaga, uno de los jugadores de los «Jaboneros».
«Varios equipos están en el mismo camino, porque todos sabemos que tenemos que cuidar esta posibilidad de jugar. Incluso dentro del plantel a veces yo le pido a algún compañero que se ponga el barbijo, porque si no nos cuidamos entre nosotros no sabemos cómo va a terminar esto», agregó el Negro, que con 36 años es uno de los referentes dentro del equipo.
En el mismo sentido, Eizaga, de amplia trayectoria en el fútbol de La Pampa, aseguró que en esta segunda fecha hubo más conciencia desde todos los sectores en cuanto al cumplimiento de los protocolos. «En la primera fecha no se cumplieron algunas cosas, pero de a poco la gente va tomando conciencia, especialmente con el uso del barbijo», explicó. «Además -insistió-, uno no quiere ni contagiarse con el virus, en primer lugar, ni que por los contagios se vuelva a suspender el fútbol. Ya estuvimos un año esperando esta posibilidad y hay que cuidarla».
«La salud es lo primero, pero no sé cuantos contagios se dieron con el fútbol. Por eso hay que cuidar los protocolos porque lo que menos queremos nosotros es que se vuelva a cortar. Y en mi caso, si se corta todo de vuelta creo que no juego más. Tendría otro parate, otra pretemporada, otra vez a empezar de cero, y a mi edad no es tan fácil. Por eso hay que cuidar mucho esto», remarcó.

Un año sin jugar.
El Negro Eizaga no jugaba un partido oficial desde fines de 2019, en aquella oportunidad vistiendo la casaca de Costa Brava de General Pico por el Torneo Provincial. En 2020 se sumó a Lonquimay Club, pero una semana antes de iniciarse el torneo de ascenso de la Liga Pampeana todo se suspendió por la pandemia de coronavirus.
El debut en su nuevo club se dio recién este mes de 2021, ingresando unos minutos durante la primera fecha (2-3 ante Costa Brava) y saliendo como titular este domingo en el empate 1 a 1 con Deportivo Argentino. «Me pasó un poco de factura el parate. No me noté igual en la disputa de la pelota, en la distancia, al momento de ir a buscar arriba… Lo noté un poco», reconoció ayer Eizaga.
«Lo que pasa es que en más de un año hice muy poco fútbol y el ritmo no fue el mismo. Además tuve una lesión, estuve nueve días sin entrenar y me costó un poco la vuelta. Y no solo yo, este domingo fuimos cuatro o cinco los que volvimos a jugar después de un año», agregó.
– Como un laburante del fútbol, ¿cómo viviste desde lo económico el año sin actividad?
– Hace 16 años que estoy viviendo del fútbol. En los últimos años estuve trabajando en la municipalidad de La Maruja y complementaba mi sueldo con el fútbol, y la verdad es que lo sufrí muchísimo al 2020 desde todo punto de vista. Incluso, ante la incertidumbre de no saber cuándo volveríamos a jugar, tomé la determinación de hacer un curso de auxiliar de farmacia, que es algo que siempre me gustó, para buscar una salida laboral.
– ¿Evaluaste la posibilidad de dejar el fútbol?
– Por ahora no, pero sí te digo que el fútbol pasó a un segundo plano. Después de hacer el curso empecé a tirar el currículum por todos lados, hasta que conseguí trabajo en una agronomía en General Pico hace ya unos siete meses. Ahora el esfuerzo que hago es doble o triple, porque entre el trabajo, el entrenamiento y los viajes se hace difícil, pero por ahora seguimos adelante. Igualmente, si se para todo otra vez, me parece que no sigo.

Pedido por protocolos
En algunas canchas de la Liga Pampeana los planteles ingresaron a los campos de juego con los tapabocas colocados y, entre otras medidas de cuidado, se saludaron con sus rivales chocando los puños. Además, luego de una primera fecha en la que el público no cumplió con muchas de las medidas dispuestas, los clube tomaron los recaudos necesarios para pedir permanentemente por la utilización de barbijos y para que mantengan el distanciamiento de dos metros. Algunos lo hicieron mediante la voz del estadio y otros con personal privado recorriendo las tribunas.

Los juveniles también
Además del plantel de Primera División, los juveniles de Lonquimay Club que visitaron a Deportivo Argentino (fue 3-1 para los de Quemú Quemú) también salieron a la cancha con los barbijos colocados y posaron para las fotos de rigor sin tener contacto entre ellos, con el objetivo de generar conciencia con respecto a los cuidados en medio de la pandemia.