Francia es el nuevo campeón del mundo

CROACIA QUEDO A LAS PUERTAS DE SU PRIMER TITULO EN LA MAXIMA CITA

La férrea defensa, la velocidad para la contra y el poder en el juego aéreo fueron las armas con las que Los Bleus lograron su segunda corona, veinte años después. Fue 4-2 ante los balcánicos que, fiel a su estilo, lucharon hasta el final.
Francia se colgó la segunda estrella en su camiseta tras imponerse ayer en la final del Mundial ante Croacia por 4-2, gracias a la férrea defensa y a la velocidad en los contragolpes que han sido la marca de la casa de los Bleus en un torneo que bajó el telón en el Estadio Luzhniki de Moscú.
Los Bleus se impusieron con los goles de Mario Mandzukic en contra, Antoine Griezmann, Paul Pogba y Kylian Mbappé; mientras que los balcánicos habían logrado el empate parcial con Ivan Perisic y luego Mandzukic marcó el descuento.
Así, dos décadas después de que Didier Deschamps levantara la Copa del Mundo como capitán de los Bleus en Francia 1998, el ahora seleccionador iguala con el brasileño Mario Zagallo y el alemán Franz Beckenbauer como los únicos en haber sido campeones del mundo como jugador y técnico.

Ida y vuelta.
El encuentro comenzó con el guión previsto: Francia cedió la iniciativa y se abroqueló delante de su arquero Hugo Lloris esperando su momento. Luka Modric e Ivan Rakitic dirigían las acometidas croatas, buscando al picante Ivan Perisic.
Pero tras el primer cuarto de hora, los Bleus golpearon con pelota parada: Griezmann forzó una falta en la derecha, pateó al punto de penal y Mandzukic desvió lo justo como para enviar la pelota a la red, en el primer tanto en contra en una final mundialista en toda la historia.
Otra vez, como contra Dinamarca en octavos, Rusia en cuartos e Inglaterra en semifinales, los croatas comenzaban por debajo en el marcador, pero si una cosa demostró el equipo de Zlatko Dalic fue espíritu de superación y una fe inquebrantable, y Perisic igualó el marcador con un zurdazo pocos minutos de después.
En el Mundial del VAR, que había perdido protagonismo en la segunda fase, el videoarbitraje se autoinvitó a la final: tras una mano de Perisic que el árbitro argentino Néstor Pitana juzgó como penal tras consultar la repetición, Griezmann convirtió el 2-1 con el que se llegó al descanso.

Lo sentenció.
En la segunda parte el partido se abrió y, asistido por Rakitic, Ante Rebic pudo empatar pero su disparo lo envió al córner Lloris. Los Bleus respondieron con una cabalgada por la derecha de Mbappé, que ganó en velocidad a Demagoj Vida, pero estrelló el remate en los pies de Subasic.
Y Francia sentenció en otra jugada por la derecha de Mbappé, que llegó a la línea de fondo, cedió a Griezmann y éste a Pogba, que disparó colocado y dejó como una estatua a Subasic.
Ese gol apagó el fuego de los balcánicos, tanto de los jugadores como de los aficionados, mayoritarios en el Luzhniki y cuyos sueños de título se esfumaron definitivamente cuando Mbappé envió de nuevo el balón a la red en un disparo bajo que sorprendió al arquero del Mónaco.
Demasiado castigo para una Croacia que, junto a Bélgica, propuso el juego más atractivo del campeonato y que no se rindió nunca, a imagen del segundo gol croata, un balón manso a Lloris que peleó Mandzukic hasta aprovechar el fallo del portero y empujar la pelota al fondo del arco francés.
Así, Francia, que había perdido la final de la Eurocopa 2016 en casa, contra Portugal en la prórroga, añade una segunda estrella a su camiseta. Y dada la juventud de su plantel, puede tener unos años de dominio en el planeta fútbol. (NA)