Francia venció a Bélgica y es el primer finalista del Mundial

Un gol de cabeza del defensor Samuel Umtiti a los 6 minutos del complemento metió ayer en la final del Mundial de Rusia 2018 a Francia, que derrotó por 1-0 a una Bélgica que chocó una y otra vez contra el muro defensivo de Los Bleus.
Francia jugará el próximo domingo en Moscú (a las 12 de Argentina) su tercera final mundialista (tras el título en 1998 y la derrota en 2006) contra el vencedor de la segunda semifinal, que disputarán hoy en la capital rusa Inglaterra y Croacia (ver página 22).
“Ellos (la generación e Zinedine Zidane) hicieron su trabajo en el 98 y nosotros estamos escribiendo nuestra propia historia y por el momento nos va bastante bien”, djjo Umtiti al finalizar el encuentro en San Petersburgo. “Hemos jugado un gran partido y era lo que se necesitaba para llegar a la final”, agregó el defensa galo.
Ambos equipos conocían el poder de fuego de las delanteras rivales, como cuando en un combate de boxeo se enfrentan dos pesos pesados con puños de acero, y en la primera parte prefirieron controlar el balón y no arriesgar en el pase.

Golpe y respuesta.
Nada más arrancar, en el primer balón que tocó, Kylian Mbappé ganó en carrera a Jan Vertonghen y Moussa Dembelé, aunque su centro no encontró rematador. Pero a los belgas les asustó y tardaron minutos en recuperarse.
A los 13 minutos, el joven prodigio francés le ganó otra carrera a la defensa, pero Thibaut Courtois se adelantó rápido para evitar el remate.
El que respondió fue Eden Hazard, que amagó una primera vez con un centro que Umtiti envió a córner, luego disparó cruzado y más tarde sacó un derechazo que desvió con la cabeza Raphael Varane y la pelota salió rozando el travesaño.
Esto despertó a los Diablos Rojos, que tuvieron 10 minutos en los que encerraron a los franceses en su área, teniendo la mejor ocasión en un córner que bajó con el cuerpo Marouane Fellaini para Toby Alderweireld y el disparo ajustado del defensa lo sacó Hugo Lloris de manera prodigiosa.
Francia no logró volver a crear peligro hasta que Antoine Griezmann entró en juego, pasada la media hora, primero con un disparo alto y después con una apertura a Mbappé y posterior centro que no remató bien Olivier Giroud.
Francia podría haberse ido al descanso con ventaja, en una jugada en la que Mbappé rompió la defensa belga con un pase a Benjamin Pavard, pero el disparo del lateral desde dentro del área lo sacó Courtois con la pierna.

Gol y muro.
Tras la pausa, Bélgica volvió a tomar la iniciativa y amenazó con un cabezazo de Romelu Lukaku, que había pasado desapercibido hasta entonces.
Pero fueron los Bleus los que encontraron la manera de romper la semifinal, en un córner lanzado desde la derecha por Griezmann y cabeceado a la red por Umtiti, adelantándose a Fellaini en el primer palo.
Bélgica quedó grogui con el tanto y a punto estuvo de acabar en la lona cinco minutos después, en una jugada con doble taco de Blaise Matuidi y Mbappé, que dejó a Giroud solo ante Courtois, pero Dembelé metió el pie in extremis para evitar el gol.
Roberto Martínez, que había sorprendido con un once inicial más defensivo de lo habitual, con la entrada de Moussa Dembelé para reforzar el centro del campo, vio que se le escapaba el partido y dio entrada a Dries Mertens.
Un centro del jugador del Nápoles lo cabeceó fuera Fellaini en momentos en los que parecía que los belgas empezaban a recuperarse.
Pero Francia se encerró con sus 11 hombres en los últimos 30 metros y los belgas no encontraron rendijas en el muro, ni triangulando por el centro cuando lo intentaban Hazard o Kevin De Bruyne, ni cuando colgaban balones al área para ver si sus torres cazaban alguno. Pero no lo lograron, e incluso Courtois evitó en el descuento una derrota mayor atajando dos contras. Francia, así, es otra vez finalista de un Mundial. (NA)

Un técnico récord
El seleccionador francés, Didier Deschamps, destacó el “carácter” de su equipo después de lograr clasificar para la final, en la que seguirá estirando su récord como el DT francés que más partidos dirigió en mundiales: llegará a 12 encuentros, superando a Raymond Domenech y Michel Hidalgo (ambos con 10). “Es algo excepcional y estoy muy contento por mis jugadores. Son jóvenes, pero tienen carácter y mentalidad ganadora”, agregó Deschamps, que ya fue campeón en 1998 como jugador y ahora buscará lograrlo como DT.