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«Fue increíble lo que despertó el equipo»

MARIO GUZMAN REPASO EL TITULO DE INDEPENDIENTE EN LA LIGA NACIONAL DE BASQUET

A un cuarto de siglo de la consagración de Sportivo Independiente de General Pico en la Liga Nacional de Básquet, Mario Guzmán, el entrenador de aquel equipo pampeano, repasó la campaña, destacó el compromiso de plantel y el entusiasmo que despertó en la gente.
En diálogo con el suplemento LA CHUECA, el ex técnico riojano que estuvo nueve años en Pico, destacó el «juego en conjunto» de aquel equipo que se consagró campeón argentino de la temporada 1994/1995.
«Ese equipo lo mejor que tuvo fue el juego de conjunto. Cada jugador sabía el rol que cumplía dentro del equipo y él que no cumplía el rol, se lo hacíamos saber. Ese equipo sabía bien lo que hacía, estaban todos compenetrados y así pudimos coronar una tremenda campaña», dijo.
Independiente fue campeón en su segunda temporada en la elite del básquet argentino, al superar en la final a Olimpia de Venado Tuerto por 130-111 en el quinto juego, en el Gigante de la Avenida San Martín. El Rojo definió la serie 4-1 y escribió la página más gloriosa del básquet pampeano.
Aunque el contexto general de pandemia no permitió que se hiciera ningún tipo de celebración, un grupo de hinchas, el miércoles a la noche, recorrió en caravana las calles de ciudad festejando aquella consagración.

Llegada.
Guzmán llegó a General Pico en 1988, en el que iba a ser el primer año de «Independiente en la Liga B, que después pasó a llamarse TNA. Eran tiempos en los que el Gigante aún no se había concretada y el quinteto piquense jugaba en la cancha de Cultural Argentino.
«Empezamos a competir con resultados cambiantes, con algunas campañas buenas y otras regulares, hasta que se nos empezaron a dar las cosas y alcanzamos un ascenso, que no estaba en los cálculos de nadie. Fue a partir de un repechaje porque la final la perdimos con Deportivo Roca y nos tocó con Independiente de Neuquén. Ganamos y logramos el ascenso. Después conseguimos un subcampeonato (temporada 1993-1994) y al año siguiente fuimos campeones. Después en la Liga 1995-1996 terminamos cuartos al caer ante Olimpia, pero tuvimos la gran suerte de ganar el Sudamericano de clubes que se hizo en Chile», recordó.

Finales.
En su primer año en la Liga Nacional, el Rojo jugó la final contra Peñarol de Mar Del Plata. La sorpresiva salida del americano Michel Wilson poco antes de la serie decisiva fue un gran golpe, que redujo las chances de los pampeanos.
«Creo que si nosotros hubiéramos contado con Wilson, era otra cosa. Se nos fue el as de espada, y pasó lo que pasó», sostuvo. Los marplatenses ganaron de visitante el quinto juego, y bajo la conducción de Néstor «Che» García y con Esteban De La Fuente dentro de la cancha, celebraron el campeonato en La Pampa.
De La Fuente llegó al año siguiente a General Pico, para atender el pedido de Guzmán, de reforzar al plantel con un jugador de elite. «Fuimos por Esteban, un polifuncional y un estratega. El equipo se potenció, sin mover muchas piezas. Solo haber cambiado al extranjero, Marlu Dottin, que se complementó muy bien con Melvin (Johnson) y seguimos con la misma mecánica y objetivos del año anterior. El equipo logró un campeonato con un buen nivel de aceptación, que hacía las cosas muy bien y que no se cayó nunca. Fue increíble lo que despertó ese equipo», agregó.
A estos nombres se sumaban los de Jorge Zulberti y Facundo Sucatzky en el quinteto inicial. En el plantel, también estaban, Pablo Lamare, Alberto Falasconi y Aldo Yódice, Franco De Onofrio, Marco Oyola, Jorge Sánchez y Pablo Caridi.

Hinchas y amigos.
Guzmán recordó la efervescencia y entusiasmo que había en toda la provincia con aquel equipo. Las tardes de partidos, ya en estancias de cruces, se formaban colas de dos cuadras para conseguir una entrada anticipada.
«Fue impresionante lo que despertó Independiente en esos años, algo nunca visto. Después de haber disputado dos partidos en Venado Tuerto y de triunfar el segundo juego (Independiente se impuso por un simple en tiempo suplementario), nos pusimos 3-1 arriba y el retorno fue tremendo. También tengo grabada la vuelta del equipo de Chile, cuando salimos campeones sudamericanos. La caravana desde Santa Rosa después de haber llegado de Buenos Aires en avión. Los días de partido la gente venía de todos los pueblos. Cuando me siento un rato para pensar, me pone muy contento, muy feliz por lo vivido», indicó.
Guzmán no visita con demasiada asiduidad General Pico. Lo hizo el año pasado para visitar a su amigo y compañero de cuerpo técnico Leo Aboy, fallecido en 2019 tras padecer una penosa enfermedad. «No voy tanto porque estoy afincado en Buenos Aires con los hijos y los nietos. Volví en febrero del año pasado para ver a mi amigo Aboy. Tengo gente muy querida en Pico, como «Bochín» (Rubén) Bocchio, que era presidente en ese tiempo», contó.

«Fue un espaldarazo para mí»
En la semana en la que se cumplió el 25 aniversario del título del Rojo, Guzmán fue entrevistado por el periodista piquense Carlos «Cachacho» Pascual en el marco de un ciclo de charlas organizadas por las redes sociales del club. Durante una hora repasó la inolvidable historia de ese equipo que llegó a lo más alto y que marcó su carrera como entrenador.
«Yo también me fui haciendo un poco, con la competencia y con el club. Fue un espaldarazo grande para mí. Después empecé a buscar otros rumbos y a desandar el básquet en Argentina. Me tocó Andino de La Rioja, después estuve en Newells, Ciclista de Junín, Libertad de Sunchales, me tocaron tres temporadas en River, donde salimos campeones y ascendimos. Tuve un pasaje muy corto por Belgrano de San Nicolás, estuve dos temporadas en México y volví y me afirmé en Firmat, donde dirigí dos años y después dejé, porque tenía ganas de empezar a quedarme un poco más en casa. Fue tremendo lo que viví como entrenador y persona, junto a toda mi familia y a toda la gente de La Pampa. Fuimos bastante apreciados por toda la gente de la provincia. Ese título es algo que está en la cabeza de todos los pampeanos y no se lo van a olvidar nunca, con lo cual soy un agradecido», finalizó.