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Guardia bajó a otro grande y da pelea

Guardia del Monte es cosa seria. Con sus armas, entregando todo y haciéndose fuerte en su casa, el Cacique de Toay volvió a ganarle ayer a uno de los grandes del fútbol culturalista y se consolidó en el lote de escoltas del líder All Boys.
Por la quinta fecha de la Zona Norte, los dirigidos por Dante Jacobi vencieron 2-1 a General Belgrano, mantuvieron su andar perfecto como locales (tres triunfos en tres presentaciones) y se animan a soñar en grande en este Oficial de la Liga Cultural de fútbol.
Santiago Patiño, una de las figuras de la cancha, abrió la cuenta con un golazo en el primer tiempo; en tanto que Javier De Olivera en contra de su arco, luego de un remate que se iba desviado de Alexis González, anotó el segundo en el complemento para los toayenses, que terminaron con uno menos por la expulsión de Alejandro Alvando.
Alexis Uhaldegaray, sobre el final del partido, descontó para Belgrano, que pudo irse goleado si no fuera por la gran actuación de su arquero Oscar Acosta, que además le atajó un penal a Tomás Altamiranda cuando estaban igualados sin abrir el marcador.

Golazo.
El triunfo de Guardia se puede explicar a partir de su inteligencia para complicarle el partido a Belgrano y su entrega para defender y buscar incesantemente. Poblando el medio y evitando que los volantes de la visita reciban la pelota con comodidad como para armar juego, y saliendo rápido ante cada recupero, el Cacique llevó al Tricolor al terreno que pretendía y poco a poco se fue adueñando del partido.
El balón pasaba por los pies de los centrales de Belgrano, que al no encontrar receptores libres terminaban con pelotazos largos, cayendo así en la trampa tendida por el local. Además, todas las divididas quedaban en poder de Guardia, un equipo que, más allá de algunos errores, nunca bajó los brazos y jamás se salió del libreto.
El partido pudo romperse antes de los 10 minutos con un penal que el árbitro Cristian Estrada marcó por una supuesta mano de Alejandro Morettini (la pelota pareció darle en un muslo luego de un remate de González), pero Altamiranda lo ejecutó suave a la izquierda de Acosta, que lo tapó y comenzó a erigirse en una de las figuras de la tarde.
Iban 8 minutos y todo era trabado y peleado. Hasta que a los 17 Giuliano Guinchinao ganó por izquierda y envió un centro que Gustavo Bocquet capitalizó con una espectacular volea, descolgada de un ángulo por una no menos vistosa volada de David Ramírez.
En la jugada siguiente llegó el gol: Patiño recuperó la pelota en el borde de su área, giró ante Jonatan Campbell y arrancó hacia el campo rival con su marcador prácticamente colgado. Pasó la mitad de cancha sin que nadie lo corte y antes de pisar el área de Belgrano sacó un tremendo remate que se clavó contra un palo.
El golazo no cambió la tónica del partido. Por el contrario, reforzó la idea del local y nubló aún más a la visita, que nunca encontró los caminos para llegar de manera asociada al arco rival, repitiéndose una y otra vez con pelotazos largos y perdiendo en la mayoría de los casos.

Confirmación.
El inicio del complemento no hizo otra cosa que confirmar la superioridad de Guardia del Monte y agravar la confusión de Belgrano. Con más espacios que antes, Altamiranda y Patiño se tornaron incontenibles para los defensores visitantes. El trajinar de González, César Grasso y Nicolás Alvarez; los aportes de Nazareno Giménez, la solvencia de los defensores y la seriedad del arquero Ramírez completaron el combo del Cacique.
Además, a los 8 minutos se puso 2 a 0 y terminó de encaminar el partido. Altamiranda encabezó una contra, llegó hasta el fondo, envió un centro atrás para la entrada de González y el remate del capitán se iba desviado cuando de Olivera, en su afán por despejar, terminó metiendo la pelota en su arco.
En los minutos siguientes se pudo concretar la goleada local, pero el arquero Acosta salvó una y otra vez a Belgrano de lo que hubiera sido una derrota mucho más dura. Primero tapó un remate de gol de Alvarez, después se lo sacó en dos oportunidades a Giménez, más tarde volvió a lucirse con una doble acción ante González y Alvarez, posteriormente le contuvo un mano a mano a Altamiranda y sobre el final apareció dos veces ante Patiño. En el medio, González y Grasso tuvieron sus goles con el arco prácticamente vacío y llegando de frente, pero en ambos casos remataron por arriba.
El Tricolor estaba para el cachetazo, sin reacción en defensa y sin ideas en ataque. Apenas se puso en partido con el gol de Uhaldegaray, que definió tras un centro en el único descuido defensivo del local. Y hasta pudo empatarlo con un cabezazo de Bocquet sobre el final que terminó en las manos de Ramírez. Pero si se llevaba un punto hubiera sido demasiado premio.
Del otro lado, y más allá del cansancio y de la expulsión de Alvando (doble amarilla), Guardia mantuvo sus convicciones hasta el silbato final del árbitro Estrada, muy permisivo con un par de faltas (Larrea a Altamiranda y Bocquet a Ramírez) que hubieran merecido algo más que una amonestación. Nada opacó el triunfo del Cacique, que -como ante Santa Rosa en la primera fecha- volvió a ganarle a un grande y dejó en claro que, al menos en casa, está para dar pelea.