Independiente sigue “rojo”

El Rojo igualó 1-1 como local ante Tigre y no pudo salir de la zona de descenso directo. Botta abrió la cuenta para el Matador e igualó Benítez para Independiente, en encuentro correspondiente a la fecha 12 del torneo anterior.
Independiente no pudo salir ayer de la zona de descenso directo al igualar con Tigre 1-1, en partido pendiente de la 12ma. fecha del torneo Inicial de fútbol de primera división. El conjunto de Victoria, que en la semana aseguró su acceso a la fase de grupos de la Copa Libertadores, se puso en ventaja a través de una bonita definición de Rubén Botta en el primer período. El equipo de Avellaneda atenuó sus urgencias y calmó mínimamente la ansiedad de su gente con el empate obtenido por Martín Benítez en la segunda etapa.
De todas maneras, con este resultado el Rojo continúa en la zona “roja” del descenso con un coeficiente de 1,126, apenas por encima de Quilmes y Unión de Santa Fe, ambos con 1,000. Por su lado, el Matador llegó a las 125 unidades en la tabla global y su promedio es de 1,330.
El elenco de Américo Tolo Gallego arrancó presionando arriba, con el propósito de desnivelar lo más rápido posible. Pero el local hizo bien las cosas hasta tres cuartos (con un activo Leonel Miranda, el pibe debutante), aunque le faltó definición en los metros finales.
Al no tener a Ernesto Tecla Farías en cancha (se quedó afuera por una contractura en el recto), el técnico del Rojo puso a Patricio Vidal, que no estuvo certero en los metros finales. El citado Miranda, a los 11m., tuvo una chance clara para marcar, pero la pelota pegó en el palo.
Transcurrido el cuarto de hora inicial, Tigre se acomodó mejor y se animó a dirimirle la pelota al rival. Tanto Botta como Pérez García se hicieron ejes y generaron complicaciones en una defensa del Rojo que no estuvo firme.
Y sobre los 39m., como consecuencia de ese mejor funcionamiento, una buena maniobra de Pérez García terminó en cesión para el sanjuanino Botta, que hizo pasar de largo a Tuzzio y definió con remate cruzado para el 1 a 0.
Ante la desventaja y el silencio que exhibía su gente por la incredulidad del resultado, la finalización del primer tiempo fue la mejor noticia que pudo tener Independiente.

Empate.
En la segunda parte, el local se adelantó en el campo de juego y los cambios introducidos por Gallego, con los ingresos de Martín Benítez y Hernán Fredes, provocaron variantes posicionales que surtieron efecto. Daniel Rolfi Montenegro tomó mayor contacto con el balón y se convirtió en el verdadero conductor del Rojo.
Apareció el arquero Javier García para ahogarle un remate de gol a Montenegro, aunque el Rolfi armó la jugada para el empate: desbordó por derecha y le cedió la pelota atrás al pibe Benítez, que despachó un remate fortísimo, que se tradujo en el 1-1.
Desde ese momento la conquista en arco propio la sufrió y sintió Tigre, que se retrasó en demasía y evidenció, tal vez, el cansancio por el largo viaje de regreso desde Venezuela. En el tramo final del partido, Independiente dispuso de otra chance, con un remate de Montenegro que atrapó García. Pero Tigre, con un tiro desviado de Leandro Leguizamón, también se acercó.
A la larga, el empate les dejó un sabor a medias a los dos, pero los rendimientos exhibidos, por tratarse del primer partido de la temporada, puede entregar una mueca de satisfacción en ambos entrenadores. (Télam)