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La hazaña que dio origen al Día del Ciclista

REMIGIO SAAVEDRA ES RECORDADO HOY POR TODOS LOS PEDALISTAS DE ARGENTINA

Al deporte argentino le sobran proezas. En todas las épocas y en cada rincón del país hubo atletas que se han destacado en cuanta disciplina se busque, aunque algunos de esos hechos han excedido la categoría de anécdota para convertirse en hitos: el gol de Ernesto Grillo a Inglaterra el 14 de mayo de 1953 dio origen al Día del Futbolista -a partir del próximo año se celebrará cada 22 de junio por los goles de Diego Maradona a lo ingleses en México ’86-; el Día del Boxeador se debe a la pelea entre Jack Dempsey y Luis Angel Firpo protagonizada el 14 de septiembre de 1923; mientras que cada 15 de julio se festeja el Día Nacional del Golf por la victoria de Roberto De Vicenzo en el British Open de 1967.

Cada deporte tiene su fecha especial, de recuerdos, admiración y celebración. Y entre ellos el ciclismo, que cada 5 de diciembre, como hoy, festeja el Día del Ciclista, en homenaje a la doble hazaña de un mendocino que en 1943 hizo más de mil kilómetros a una velocidad superior a uno de los trenes más rápidos de la época, y que repitió la gesta en 1981, a los 70 años de edad y por una acción benéfica.

Récord.
Remigio Saavedra nació en Godoy Cruz, Mendoza, el 1 de octubre de 1911, y falleció el 5 de julio de 1998 en Buenos Aires, a los 86 años. Fue el quinto de diez hermanos, de los cuales cuatro se destacaron como ciclistas. Aunque fue Cosme, el mayor, y el propio Remigio los que dejaron una huella tanto en el deporte mendocino como nacional.

Entrenado con el ida y vuelta en bicicleta a la cervecería en la que trabajaba, Cosme terminó dedicándose de lleno al ciclismo y radicándose en Capital Federal. Fue el primer mendocino en participar de Juegos Olímpicos (París 1924 y Amsterdam 1928), fue tricampeón argentino de resistencia, tricampeón rioplatense de ruta y campeón nacional de velocidad pura.

Tras sus pasos se formó Remigio, diez años menor y que también terminó viviendo en Buenos Aires para desarrollar su carrera como deportista. En sus años de competencia ganó todo lo que se propuso en rutas, destacándose especialmente en las famosas pruebas de Seis Días, tanto en Argentina (ganó tres veces las del Luna Park) como en Estados Unidos y Canadá. También fue multicampeón sudamericano y compitió en Europa, entre otros hechos destacados de su amplio palmarés.

Sin embargo, Remigio Saavedra es recordado puntualmente por un hecho sin precedentes, no oficial, que marcó un récord y que repitió casi cuarenta años después. Tenía 32 años cuando en 1943 decidió unir por primera vez Mendoza con Buenos Aires en bicicleta, de una manera particular, con el objetivo de superar la velocidad del tren El Cuyano, que hacía ese recorrido de más de mil kilómetros.

¿Cómo lo logró? En primer lugar, la fábrica de bicicletas Cometa le construyó un modelo especial con un solo piñón y una corona gigante con 92 dientes, lo que le permitía avanzar 20 metros en cada pedaleo. Además, fue precedido en todo el trayecto por un auto equipado con una pantalla que le cortaba el viento, con lo que evitaba una mayor resistencia en contra.

La travesía se llevó a cabo el 13 de noviembre de 1943 y Saavedra logró superar a El Cuyano, al completar el recorrido en 17 horas, 55 minutos y 33 segundos, a un promedio de 61,3 km/h (por momentos superó los 100 km/h) para recorrer los 1.196 kilómetros. Una multitud lo recibió en el velódromo de Palermo.

Hazaña.
La historia no terminó ahí. Remigio continuó con sus competencias y terminó de coronar una gran carrera con reconocimiento nacional e internacional, pero varios años después del retiro oficial decidió repetir la gesta, en esa ocasión con 70 años de edad y a beneficio de la Liga Argentina de Lucha Contra el Cáncer (Lalcec).

En este caso el mendocino se subió a una Pinarello equipada con un disco similar al utilizado 37 años atrás, y el auto que lo acompañó (con un médico y un mecánico) para abrirle camino tenía una pantalla de acrílico, lo que le permitía al pedalista ver hacia adelante.

A las 2.10 de la mañana Remigio empezó a pedalear desde su Mendoza natal y llegó a destino a las 21.55, clavando los relojes en 18 horas y 45 minutos. Fue el 5 de diciembre de 1981, y por esa hazaña cada jornada como la de hoy se celebra el Día del Ciclista. «Les pido perdón por haber llegado un poco tarde», le dijo Remigio a la multitud que lo recibía y ovacionaba en la noche de Palermo.

El recuerdo de Wiggenhauser
Guillermo Wiggenhauser es uno de los reconocidos ex ciclistas pampeanos de aquellos tiempos de los hermanos Saavedra. «A Cosme (el hermano mayor) lo conocí en una oportunidad, pero a Remigio no. Lo que recuerdo es que unió Mendoza con Buenos Aires atrás de un auto que lo cubría como con un embudo, y que para la época era verdaderamente una hazaña», destacó ayer Wiggenhauser, que a los 82 años sigue ocupándose de algunas tareas de su bicicletería y que cada tanto pedalea, tanto en la bici fija como en las de ruta y MTB.