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«La intendenta no nos recibe»

ALEJANDRO ORTEGA, PRESIDENTE DE LA ASOCIACION PILOTOS PAMPEANOS

La Municipalidad de General Pico dio a conocer recientemente que el Autódromo Regional Ciudad de esa ciudad será usado para construir un reservorio de agua, un lugar de esparcimiento y recreación. De esta forma quedó descartado que en dicho predio se puedan volver a disputar carreras de autos, speedway, motocross, kárting y picadas.
El piquense Alejandro Ortega, presidente de la Asociación Pilotos Pampeanos de Cuarto de Milla (picadas), aseguró en diálogo con LA CHUECA que la lucha para que reabran el autódromo no terminará, y que cuando pase la cuarentena por la pandemia del coronavirus se reanudarán las reuniones para analizar los pasos a seguir.
Ortega aseguró que la intendenta actual, Fernanda Alonso, hizo campaña prometiendo que iba a reabrir el autódromo, pero que no sólo no cumplió, sino que además nunca los recibió.
El dirigente sostuvo que la noticia que dio la Municipalidad piquense cayó mal entre los dirigentes del deporte motor. «Hace cuatro años que venimos luchando para que se pueda reabrir el autódromo, y siempre aparece algún interés nuevo, ahora el ecoparque, antes fue el loteo».
Agregó: «En la gestión anterior del municipio fue chocar contra una pared. En enero de este año, los nuevos funcionarios nos recibieron y nos pidieron que eleváramos una propuesta para ver de qué forma se podía reactivar el autódromo de manera segura. Entonces convocamos a Roberto Grill, de Bahía Blanca Automóvil Club, especialista en seguridad en el automovilismo. Esta persona nos hizo un relevamiento y un informe sobre qué trabajos se debían hacer para reanudar la actividad.
Consultado sobre cuál fue la opinión de Grill, Ortega respondió: «Nos dijo que el trazado era recuperable, y armó un protocolo indicando las obras mínimas que debían hacerse para ponerlo en marcha. Los trabajos consistían en sellar grietas y despejar vías de escapes en la pista, acomodar los alambrados, desmalezar y mejorar el sistema eléctrico. Luego solicitamos una entrevista al municipio para entregar el informe, y nunca más nos atendieron. Posteriormente llegó lo del coronavirus que le vino bárbaro como excusa».
El dirigente sostuvo que de concretarse las obras, «en principio se podían realizar competencias de picadas y kárting». «Además, no hay que olvidar de que se pueden realizar carreras de speedway y de motocross porque están hechos los circuitos. También podría ser utilizado para los entrenamientos de las categorías zonales».
Aseguró: «Desde el 2016 cuando se cerró el autódromo presentamos tres proyectos auto sustentables, que quedaron en la nada. El único aporte que debía hacer el municipio era la puesta en funcionamiento, después se mantenía solo. Incluso podía ser utilizado para actividades sociales, pero no le interesó a la gestión pasada ni a esta».
Enfatizó: «La lucha por reabrir el autódromo no terminará acá, estamos más unidos que nunca. Seguiremos con las reuniones cuando pase la cuarentena. «Vamos a continuar insistiendo para que la intendenta Alonso nos reciba. Ella se vive reuniéndose con gente, pero nunca lo hizo con nosotros. Siempre derivó la reunión que le pedimos, pero queremos que ella nos escuche».
Ortega aseguró: «Durante la campaña Alonso estuvo con gente del kárting, del speedway y del motocross y se comprometió a reabrir el autódromo, pero no cumplió. Una vez que asumió ni siquiera nos atiende».

Cinco fallecidos.
Ortega dijo que «cinco chicos fallecieron por correr picadas en las calles de General Pico, algo que no pasaría si las competencias se hacen en el autódromo. Ni contar con los jóvenes que chocaron y quedaron con secuelas. Ni eso le interesa al municipio».
«Tener el autódromo es una necesidad social. Al chico debemos decirle que no corra en la calle, pero a su vez ofrecerle una opción, un lugar para que pueda hacer lo que le gusta», expresó.

“La Fepad no hizo nada”
Alejandro Ortega sostuvo que cuando el autódromo de General Pico estuvo en manos de la Fepad (Federación Pampeana de Automovilismo Deportivo) “no se hizo nada de nada”.
“La Fepad tuvo el autódromo de Pico y se deterioró más. Recuerdo que entre el 2014 y 2015 cada vez que hacíamos picadas nos cobraban por el alquiler, y nosotros teníamos que encargarnos de todo. Hasta tuvimos que pedir una rebaja porque nuestro trabajo era bien amateur y con los que recaudábamos no nos alcanzaba para los trofeos. Debimos vender pollos para juntar dinero y no perder tanto”.
“Fueron dos gestiones malas de la Fepad. Nos cobraban y no hacían nada, porque las picadas al no ser federadas no nos tenían que fiscalizar. Una semana antes de cada picada debíamos ir nosotros a cortar el pasto, a arreglar el alambrado. La verdad que no sabíamos a dónde iba a parar la plata. Acá en Pico todo el mundo sabe esto”, señaló.