La pasión transformada en un museo

RUBEN "TURCO" ELIAS ATESORA RECUERDOS DE SU CARRERA DE DIRECTOR TECNICO

(General PicoEl entrenador alvearense Rubén “Turco” Elías, que a lo largo de sus más de 30 años en la dirección técnica pasó por una decena de instituciones, atesora recuerdos de cada entidad, como copas, camisetas, fotos y banderines, que exhibe en su museo personal que montó en su casa de Intendente Alvear.
El técnico que cosechó tres títulos de la Liga Pampeana con Alvear FBC, el equipo de sus amores, y que ganó el Torneo Provincial con Racing Club y Estudiantil de Castex, respira fútbol desde la mañana hasta la noche. Por su casa pasan dirigentes, jugadores e hinchas, con quienes conversa y debate sobre la actualidad de la Liga Pampeana.
“Esto es lo único que me gusta, no me gusta otra cosa”, dijo en una extensa charla que mantuvo con LA CHUECA cuando comenzó a detallar el origen de cada objeto que guarda con especial aprecio y cuidado.
Detrás del local de telefonía que atiende junto a su esposa Ana, Elías reservó un espacio para guardar recuerdos, recortes, objetos invaluables para él, que lo transportan a cada uno de los equipos que dirigió.
Elías, que es el técnico que más títulos liguistas le dio al Azul alvearense (1988, 2003 y 2013), también dirigió a Ferro de Alvear, un paso que le fue reprochado durante años por la dirigencia del “Gallego”. Además pasó por Costa Brava y Ferro de Pico, por Larroudé FBC, Racing y Estudiantil de Castex, All Boys de Santa Rosa, Cultural Argentino, donde logró tres títulos liguistas y jugó el ex Argentino “A” (actual Federal “A”), y Fútbol Club de Tres Algarrobos en la Liga del Oeste.

De familia y sangre Azul.
En uno de los rincones exhibe recuerdos de Alvear FBC, como un poste de madera que se colocó cuando se instaló el primer alambrado olímpico de la cancha, bajo la presidencia de su padre (Jorge Elías). Sobre esto cuenta la anécdota que lo compró en un remate, y que hasta hace poco aún conservaba la factura de la operación.
En ese espacio también tiene “un ladrillo de la cancha, tablas de las plateas, la bocina del primer colectivo que se compró cuando mi viejo era presidente, y una lámpara de iluminación del estadio, la primera de La Pampa, copia de las que tenía en ese entonces la cancha de San Lorenzo”.
También buscó hacerse de una parte del antiguo tejido de la cancha, para atesorarlo en su especial museo. “Lo busqué bajo tierra al tejido pero no lo pude conseguir”, contó.
Otro rincón está reservado para dos futbolistas que brillaron con la camiseta Azul durante las últimas dos décadas, como son el enganche Emanuel Morete y delantero Pablo “Pali” Rosiere, sobre quien tiene un espacial aprecio. De los dos tiene colgados un par de botines que le regalaron, y del delantero alvearense conserva una carta muy emotiva que le entregó enrollada y de manera tímida, cuando le obsequió su calzado.
“El ‘Pali’ es muy especial, y un día vino con un rollito y los botines en una bolsita. Me los dejó y se fue, y cuando los saco, era una carta me que había dejado”, manifestó.

Orgullo personal.
En la charla futbolera cuenta orgulloso sus pasos por All Boys de Santa Rosa, Alvear FBC y Ferro de Pico, y dice que es lo máximo a lo que puede aspirar un técnico en la provincia.
“Yo digo que como técnico pampeano para sentirse realizado tenés que haber dirigido a Ferro de Pico, All Boys de Santa Rosa y el Rey de Copas (Alvear FBC), que somos nosotros. El que reúne eso ya no puede aspirar a nada más”, indicó.
También vuelve en el diálogo sobre sus campañas, sobre la final del Torneo del Interior (actual Federal “C”) entre Ferro de Pico y Argentino de 25 de Mayo del año 2010 que se jugó ante un Coloso de Talleres repletó, y sobre los años de Torneo Argentino “A” con Cultural Argentino.
Además aún se lamenta del Provincial que quedó en manos de Atlético Macachín en el verano de 2005, luego que se suspendiera por un incidente en el choque decisivo entre el Rojo macachinense y el Verde de Pico.
“Me arruinaron, podría haber tenido tres provinciales como José (Aragonés) pero me arruinaron, nos sacaron los puntos, fue una vergüenza y hasta el día de hoy lo sigo discutiendo”, sostuvo.

Videos y carpetas de recortes.
Las paredes de su museo están cubiertas con las fotos de las formaciones de cada uno de los equipos que dirigió. También exhibe en un estante, junto a dos televisores, distintos DVD con las imágenes de diferentes campañas. En este formato guarda las temporadas que dirigió al Azul, el título de 2013, que significó el pentacampeonato para la entidad alvearense, resúmenes de Racing, Estudiantil y Ferro, entre otros.
Además de un perchero cuelgan gorras y botineros con los escudos de cada uno de los clubes por los que pasó durante su carrera de entrenador.
Arriba de una mesa vidriada, que tiene distintas fotos de Ferro de Pico, descansan algunas carpetas con recortes y resúmenes de las campañas de sus equipos. En otro mueble guarda más archivos y también tiene decenas de cassette de VHS con partidos enteros de la campaña del “Cultu” de Barrio Pacífico en el “viejo” Argentino “A” de Fútbol.

Pasión por Independiente.
La buena relación que mantuvo con sus dirigidos, le permitió hacerse de distintas camisetas, las que tiene colgadas en una vitrina. Entre ellas hay una de José “Topo” González, otra de Racing de Castex, y una de Ferro de Pico, regalada por Martín Zapata .También tiene camisetas de Cultural Argentino, All Boys de Santa Rosa, Costa Brava (usada por Jorge “Tato”) y de Alvear FBC, que fueron usadas por su hijo. También les regalaron sus guantes de arquero Raúl Alomo, Matías Boto, Marcelo Weisgerber, José Urigüen, Germán Río, Mauro Bertone y Maxi Castaño, que guarda en otro rincón de su museo.
Su pasión futbolera lo llevó a encargar replicas de tres copas, dos de las cuales fueron ganadas por el Azul en torneos de Liga y otra del Provincial que ganó dirigiendo a Racing (2011). Los trofeos, conservados en cuatro vitrinas, se ubican en una esquina de la habitación.
Elías, quien colaboró en la finalización del proyecto de las cabinas de transmisión de la cancha del Azul, que él mismo gesto, también profesa su fanatismo por Independiente de Avellaneda. Para ver al Rojo viajó hasta Paraguay, y además se sentó en la mesa de la Comisión Directiva, tuvo hasta la posibilidad de dirigir a Ricardo Bochini, en un partido de fútbol cinco que se jugó en Pico y fundó y presidió la peña del Rojo en Alvear.
El último rincón de su museo, está dedicado al “Rojo”, donde exhibe autógrafos y fotos con ex futbolistas, hasta una camiseta firmada por el “Bocha”, y una piedra y una platea de madera de la vieja “Doble Visera” de Avellaneda, que estaba en la cancha de Fútbol Club de Tres Algarrobos.
El entrenador alvearense cuenta con orgullo que mientras dirigió al Azul, nunca perdió un clásico oficial contra Ferro de Alvear, y aseguró que el título más especial es el del año 2003, puesto que dicho plantel lo integró su hijo Marcos. Y la foto de ambos levantando el trofeo, es una de las más significativas que tiene en su espacio futbolero.
Por último dijo que aunque está cansado de los viajes, se muere de ganas por dirigir. Esa es su pasión, que pese al paso de los años, en vez de menguar, se acrecienta.

Una butaca especial
Rubén “Turco” Elías trasmite su pasión no solamente con lo que atesora, sino en cada palabra, cada frase en la larga charla que mantuvo con el cronista de LA CHUECA.
Su prodigiosa memoria le permite señalar cada tesoro y aportar por qué razón lo guardó, y desde dónde salió.
Elías también profesa su fanatismo por Independiente de Avellaneda, por lo que el Rojo tiene su espacio en el museo.
Autógrafos y fotos con ex futbolistas de esta institución, una camiseta firmada por el “Bocha” Bochini, y una piedra y una platea de madera de la vieja “Doble Visera” de Avellaneda son parte de los recuerdos que guarda celosamente.
El “Turco” guarda cientos de recuerdos, preservándolos del paso del tiempo, para que nada se olvide. Cuando se dirigió a la platea de madera que supo estar en la vieja Doble Visera lo hizo orgulloso, sabiendo que más de un hincha le gustaría tener este verdadero tesoro.