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Los pampeanos de elite tras el «Día D»

El 30 de junio pasó y marcó mucho más que la mitad del año. En medio de la pandemia de coronavirus, para el fútbol argentino esa jornada se convirtió en una especie de «Día D»: se vencieron miles de contratos de jugadores de todas las categorías profesionales y en la mayoría de los casos no fueron renovados.
De esa manera, muchos trabajadores se quedaron sin su fuente de ingreso y con una gran incertidumbre de cara al futuro, más allá de que en los próximos cinco meses puedan cobrar un fondo de asistencia, que es el acordado entre la AFA y Futbolistas Argentinos Agremiados para no dejar «tirados» a los jugadores ni obligar a los clubes a renovar vínculos sin saber hasta cuándo ni de qué manera pagarlos.
En las categorías de ascenso la preocupación es mayor, por los ingresos de los futbolistas y por la capacidad de las instituciones para renovar sus planteles. Por ejemplo, Ferro de General Pico, el único equipo pampeano que participa en una divisional profesional (el Federal «A»), literalmente se quedó sin plantel porque se vencieron casi la totalidad de los contratos (excepto tres) y, en caso de reanudarse el certamen, tendría que salir a renegociar o a buscar nuevos futbolistas.
En la Liga Profesional (ex Superliga) los 24 equipos también sufrieron bajas por culminación de contratos. En algunos casos fueron renovados, en otros definitivamente quedaron libres y en la mayoría están pendientes de una negociación para continuar. Pero con casi cuatro meses de parate y sin una certeza de cuándo ni cómo podría regresar el fútbol de elite en nuestro país, el futuro de estos futbolistas es incierto.
¿Cómo es, en ese contexto, la situación del puñado de futbolistas pampeanos que están en la máxima categoría del fútbol argentino? Algunos quedaron libres, otros renovaron en plena pandemia y algunos esperan el llamado para poner la firma.

Libres.
A cuatro de los jugadores de nuestra provincia que estaban en equipos de la hoy llamada Liga Profesional se les terminó su contrato el 30 de junio.
Uno de los que seguramente cambiará de club es el defensor santarroseño Damián Schmidt (27 años), quien estaba en Colón de Santa Fe y ahora debería regresar a Unión La Calera de Chile, dueño del 50% de su pase. Aunque el zaguero pampeano tenía intenciones de continuar en Santa Fe, el Sabalero anunció su baja y tendrá que definir su futuro, en el equipo chileno en el que aún no jugó (fue intermediario para prestarlo) o en otra institución.
Otro pampeano que cambiará de aires es José Mauri (24), que ya anunció su despedida de Talleres de Córdoba. El mediocampista realiquense, que había llegado procedente del Milan italiano para hacer su primera experiencia en Argentina, terminó su contrato y anticipó que, pese a que en la «T» había intenciones por la renovación, tomó la decisión de volver al fútbol europeo.
Diferente es la situación de otros dos pampeanos a los que se les terminó su contrato. Uno de ellos es el defensor santarroseño Fernando Evangelista (28), quien quedó libre de Aldosivi de Mar del Plata. El Tiburón decidió no renovar su contrato por ahora, pero habría quedado una puerta abierta para renegociarlo cuando la vuelta de la actividad esté a la vista.
El otro caso es el del delantero piquense Lautaro Parisi (26), quien quedó libre de Arsenal de Sarandí. El Toro está ahora sin club, pero el DT del Arse, Sergio Rondina, quiere tenerlo en su plantel y por lo tanto el club haría un esfuerzo por renovarle el vínculo en los próximos días.

Renovados.
En medio de la cuarentena, y mientras los equipos entrenaban vía Zoom y con rutinas virtuales a la distancia, algunos dirigentes adelantaron sus movimientos y renovaron algunos contratos para garantizarse la continuidad de futbolistas y entrenadores.
Uno de los casos es el del defensor Juan Rodríguez (26), el joven formado en El Recreo de Santa Rosa y con pasado en las inferiores de River Plate. El defensor logró afianzarse la temporada pasada en Defensa y Justicia, equipo que a mitad de mayo de este año decidió comprarle la totalidad del pase, para firmar un vínculo hasta 2023.
El otro pampeano que renovó en plena pandemia es el director técnico de Lanús, el santarroseño Luis Zubeldía (39). Lucho también tenía contrato hasta este 30 de junio, pero un mes antes acordó su continuidad para dirigir al Granate al menos hasta diciembre de 2021.

Confirmados.
El caso de Nicolás Capaldo en Boca y de los hermanos Matías y Julián Palacios en San Lorenzo son similares. Los tres tienen contratos vigentes y su continuidad esta confirmada, al menos que aparezca alguna institución del exterior que quiera pagar sus millonarias cláusulas de rescisión para contar con sus servicios.
El santarroseño Capaldo (21) es una fija en el mediocampo del Xeneize, equipo en el que firmó su primer contrato en 2016 y con el que lo renovó el año pasado hasta junio de 2021, con una cláusula de rescisión de 17 millones de dólares.
El piquense Matías Palacios (18) es una de las joyas de San Lorenzo, que hace un año se lo aseguró por un largo tiempo. El juvenil volante creativo, al que varios equipos europeos le pusieron sus ojos encima luego del Sudamericano Sub 17, renovó en abril de 2019 su vínculo con el Ciclón hasta junio de 2022, y con una cláusula de rescisión de 20 millones de dólares.
Su hermano mayor, Julián Palacios (21), también extendió su vínculo con la institución de Boedo. El mediocampista se consolidó como titular en el último torneo y San Lorenzo tomó nota: en marzo, cuando apenas comenzaba el parate por la pandemia, le renovó el contrato hasta junio de 2023 y, como a su hermano, le puso una cláusula de salida de 20 millones de dólares.

«No alcanza sólo con el deseo»
El técnico de Lanús, el pampeano Luis Zubeldía, alertó que «para ser campeón no alcanza sólo con el deseo», sino que se necesita la unión de «cuerpo técnico, jugadores, dirigentes y los hinchas». En ese sentido, Zubeldía consideró que sólo así será posible el objetivo que se trazó: «Ganar un campeonato» con el equipo que lo vio nacer.
«Para ser campeón no alcanza sólo con el deseo. Es un trabajo en equipo que incluye al cuerpo técnico, los jugadores, los dirigentes y el clima que podamos generar en el hincha», destacó ayer el santarroseño Zubeldía en diálogo con el medio partidario Fortaleza Granate.
«Los juveniles tendrán su oportunidad de jugar y demostrar, los fines de semana, si están capacitados para los objetivos más importantes. Si no, pese a que hay pocas chances de incorporar jugadores, si en la pretemporada veo algún puesto flojo, voy a ser puntual en pedir algún refuerzo», añadió el entrenador con respecto a lo que avizora en lo inmediato.
Con respecto a tres jugadores importantes en el equipo durante la última temporada que no renovaron vínculo con Lanús, el arquero Agustín Rossi -regresó a Boca Juniors- el zaguero Ezequiel Muñoz -aguarda oferta del Exterior- y el extremo derecho Carlos Auzqui -volvió a River y será negociado a un club de Emiratos Arabes Unidos o de México-, el DT pampeano expuso como los reemplazará.
«Lo sumamos a Lucas Acosta -reciente incorporación libre de Belgrano de Córdoba, con tres años de contrato- y junto a los chicos del club (Juan Pablo) Cozzani y (Lautaro) Morales encontraremos al arquero», sostuvo.
Zubeldía, así, no tendría en cuenta al arquero Matías Ibáñez, reincorporado tras el préstamo en Patronato de Paraná y que podría emigrar al Bolívar de Bolivia.
«Guillermo Burdisso ya hizo el período de adaptación y Nico (Nicolás) Thaller está muy bien -recuperado de operación de meniscos y de rotura de ligamentos cruzados de la rodilla izquierda- para cubrir la plaza de zaguero central», apuntó el ex técnico de Racing y Barcelona de Ecuador.
«En el medio hay variantes -regresó Gastón Lódico de Ferencvaros de Hungría, donde fue campeón- y con la salida de Auzqui llegará el momento de Pedro (De La Vega) -juvenil delantero que integró el seleccionado argentino Sub 20 subcampeón sudamericano 2019-«, finalizó Zubeldía sobre lo que será la base del equipo granate, confiando en que el goleador José Sand renueve el vínculo con Lanús.

Pide pista.
Los santarroseños Laureano Cabral (San Lorenzo) e Ignacio Gariglio (Estudiantes) son dos de los jóvenes pampeanos que están a un paso de la Primera División, aunque con realidades contractuales diferentes. Cabral (20) firmó su primer contrato en el Ciclón en 2018 y tiene vigencia hasta junio de 2021, con altas perspectivas de convertirse en una alternativa válida para el ataque sanlorencista. Gariglio (22) debe renovar su vínculo en el Pincha, que estaría evaluando si lo retiene o lo cede a otra institución.