Los penales amargaron a Colombia

INGLATERRA PASO A CUARTOS Y SE ENFRENTARA CONTRA SUECIA

Inglaterra, en una infartante tanda de penales que ganó 4-3, acabó ayer con el sueño de Colombia en el Mundial de Rusia 2018, en unos octavos de final en los que no estuvo James Rodríguez por lesión.
Harry Kane, de penal, adelantó a Inglaterra, pero cuando el partido parecía resuelto apareció Yerry Mina para sellar el empate de cabeza.
Sin embargo, en la tanda de penales, Mateus Uribe y Carlos Bacca erraron sus lanzamientos e Inglaterra avanzó a cuartos, donde jugará el sábado con Suecia, vencedor Suiza (ver página 22). El partido que definirá a uno de los semifinalistas se jugará desde las 11 del sábado en Samara.
La ausencia de James condicionó el planteamiento colombiano. José Pekerman apostó por Jefferson Lerma en su lugar para dotar de mayor verticalidad al equipo, pero la jugada no funcionó.
Con miles de colombianos dejando el alma en cada grito, y Radamel Falcao García dialogando con la pelota antes del pitazo inicial, los cafeteros salieron dispuestos a sorprender a los europeos desde el comienzo con velocidad y el talento de Juan Fernando Quintero.
Colombia presionaba muy arriba y no dejaba salir con comodidad a los ingleses, que volcaban su fútbol a los costados para tratar de encontrar a Kane. Por momentos el choque enloqueció, con ambas escuadras corriendo de un campo al otro sin freno. El resultado: imprecisiones, pases al contrario, escasas combinaciones e imprevisibilidad.

Goles y penales.
Cuando arrancó el complemento, Carlos Sánchez le cometió un torpe penal sobre Kane delante del árbitro estadounidense Mark Geiger, quien no dudó en señalar la pena máxima. Kane agradeció el favor de La Roca y, con un sutil disparo al centro del arco, abrió el marcador para convertir su sexto tanto en Rusia.
A pesar del baldazo de agua fría, el público nunca bajó los brazos. Al grito ensordecedor de “Colombia, Colombia” y “Sí se puede”, los miles de cafeteros confiaron hasta el final en sus jugadores, que intentaron remontar con más corazón que cabeza.
Pero cuando Inglaterra se veía ya en cuartos y Colombia eliminada, Yerry Mina volvió a salvar a los suyos. En el primer tiro de esquina de los cafeteros en todo el choque, Mina, como ante Polonia y Senegal, se elevó por encima de todos y metió un cabezazo que llevó a la prórroga.
Nada cambió en el suplementario y en los penales el que festejó fue Inglaterra, pese a que Colombia había encaminado su clasificación. Es que Ospina le detuvo el tercer remate a Jordan Henderson, pero los posteriores errores de Uribe (al travesaño) y Bacca (chocó contra Pickford) acabaron tornando el sueño cafetero en una pesadilla.
Así, James y Colombia dijeron adiós al torneo entre lágrimas; mientras los ingleses siguen en una llave teóricamente sencilla, soñando con llegar a una final que no visitan desde que fueron campeones en su tierra en 1966. Su primer escollo: Suecia, el sábado. (NA)