Marcos Di Palma

Marcos Di Palma es único. A sus 41 años sigue siendo ese personaje fuera de lo común, con una personalidad y un carisma únicos, que -más allá de sus actuaciones dentro de una pista- lo llevaron a convertirse en uno de los pilotos más queridos del automovilismo argentino de todos los tiempos.
Ayer, a días de producirse su regreso al Turismo Nacional después de once años, el Loco (apodo que heredó de su padre) pasó por Santa Rosa y dejó su huella, invitando a propios y extraños a acercarse al autódromo Provincia de La Pampa, donde el TN correrá su octava fecha el 23 y 24 de este mes.
Acompañado por el pampeano Fabián Pisandelli, uno de los pilotos más aguerridos de la categoría, "Marquitos" hizo de las suyas y hasta se animaron a hacer un paralelismo con el mega show boxístico entre el norteamericano Floyd Mayweather y el argentino Marcos "Chino" Maidana. "Nosotros somos los Mayweather y Maidana del TN. Se viene la pelea del año en La Pampa", coincidieron en charla con Radio Noticias y LA CHUECA.
"Marquitos es Mayweather…, por la plata", tiró Pisandelli. Y Di Palma respondió: "En realidad yo soy los dos juntos. Si hasta le dije (a Fabián) que lleve el documento pegado en el auto, porque de la ‘biaba’ que le voy a pegar no va a saber ni cómo se llama".
En una charla con la sonrisa a flor de piel, y en la que Di Palma no dejó de agigantar su fama de ‘mujeriego empedernido’, el piloto elogió a la categoría, prometió show para el próximo fin de semana y explicó por qué decidió volver después de más de una década.
"Vamos a ver espectáculo. El TN ya te lo da de por sí, y si algo le faltaba a la categoría para ser la número uno, era que estuviera yo, y ya estoy", se agrandó "Marquitos", que regresará con un Chevrolet Cruze (la misma marca con la que corre Pisandelli) del equipo de Fabricio Pezzini, justamente quien lo convenció para correr.
"Yo estaba corriendo en el Top Race V6, pero por problemas personales con Alejandro Urtubey (mandamás de la categoría) preferí retirarme en la carrera de Chaco. Y ese mismo día, cuando volvía de Resistencia, me mandó un ‘twitt’ Pezzini para decirme que me daba el auto para correr en el TN. Me insistió tanto que le dije que sí y ahora estoy acá", señaló.
"En realidad yo quería volver al TN -continuó-, pero no podía porque estaba en el Top Race y corren el mismo día. Y ahora puedo volver a la mejor categoría después de once años… Lo único es que toda la vida manejé mal los autos de tracción trasera, así que imaginate cuando agarre el de tracción delantera…, voy a hacer un desastre".
– ¿La puerta del regreso al Turismo Carretera se cerró del todo?
– Sí, está casi cerrada; además ya estoy grande, tengo otras ideas y la verdad es que hoy no me llama mucho. El TC, el Top Race y el Super TC2000 son malas por igual, porque se pusieron en una pelea estúpida por ser más rápidos y se olvidaron de lo que le gusta a gente. En cambio, la Clase 3 del TN (donde correrá) se salva un poco, y la que se salva del todo es la Clase 2, que da unos espectáculos geniales.

Un apellido.
El fin de semana pasado, Josito Di Palma ganó su primera carrera en el TC y se convirtió en el quinto integrante de la familia en obtener ese logro, después de su abuelo Rubén Luis, su padre José Luis y sus tíos Patricio y el propio Marcos. "Fue una alegría muy especial porque Josito es como un hijo para mí", señaló el Loco.
"Y además, fijate que aunque no fue una carrera espectacular, en todos los diarios estuvo Josito porque era la tercera generación de la familia que ganaba en el TC. Y de tipos que hemos corrido totalmente en reglamento, que no que hemos sido hijos de presidentes (en alusión a Diego y Oscar Aventín) ni nada por el estilo. Por ahí hay muchos chicos que manejan mejor que nosotros, pero se nos facilitan las cosas porque el viejo (Di Palma) nos dejó un apellido muy importante", continuó. Y cerró: "Y a nosotros la gente nos quiere de verdad".

Al lado de Scioli
Uno de los factores por los cuales Marcos Di Palma aseguró que su regreso al TC está prácticamente cerrado, tiene que ver con su intención de sumarse en el corto plazo a la arena política de la mano de su referente, el actual gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli.
"Hace años que digo que me gustaría incursionar en la política, porque tengo convicciones y me gustaría discutirlas. Y si Scioli me lo pide, me gustaría dar una mano", explicó, en el único momento de la charla en que se puso serio. "Son cosas más difíciles, más duras y en las que nadie se quiere meter, pero si no te metés no podés ayudar", agregó el todavía piloto.
Y al referirse a su elección por Scioli, agregó: "Daniel es el tipo que necesitamos en Argentina. Fue senador, vicepresidente, gobernador y tiene la calma y el diálogo que se necesita en Argentina. Y aunque me han llamado de todos lados, apoyo a Scioli".
¿Sus propias ideas?: "Estar en contacto con la gente y ayudar. Siempre hay gente con complicaciones de todo tipo y hay que involucrarse para ayudar".

Comenzó el show con Di Palma a la cabeza
Aunque todavía falta una semana para la presentación del Turismo Nacional en el autódromo de Toay, el show comenzó ayer mismo de la mano de Marcos Di Palma, quien junto al local Fabián Pisandelli dieron una entretenida y emotiva charla abierta en la sala del Centro Municipal de Cultura, que lució llena de fanáticos del automovilismo y de Marquitos en particular.
La reunión comenzó con un video mostrando la realidad de Pisandelli en el TN que derivó en lágrimas del propio Fabián, quien después se convirtió en el complemento perfecto para el show de Marcos, también presentado con un emotivo video.
Después comenzaron las anécdotas y las "chicanas" entre los dos pilotos, ante un auditorio que soltaba la carcajada ante cada locura del piloto bonaerense y su ‘coequiper’ pampeano. Volvieron a prometer espectáculo, a hablar de autos, de mujeres y política, y cerraron con jueguitos futboleros mostrando su otra pasión: Marcos (malísimo con una pelota en sus pies) por Boca y Fabián (sorprendió con su dominio) por Independiente, con las respectivas camisetas incluidas.
El ida y vuelta con la gente (que también se animó a preguntar) se terminó como es habitual ante la presencia de un referente popular: con un largo rato de firma de autógrafos y fotos para todos.