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Pampeano Dolce trabaja con la Conmebol

PREPARADORES FISICOS DE SUDAMERICA APORTAN SU EXPERIENCIA PARA EL REGRESO DEL FUTBOL

El preparador físico pampeano Pablo Dolce, integrante del cuerpo técnico de Marcelo Gallardo en River Plate, fue uno de los diez profesionales de clubes convocados por la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) para trabajar en los protocolos con vistas al regreso del fútbol en la región.
La Conmebol apunta a septiembre como el mes deseado para la vuelta del fútbol en Sudamérica y para ir diseñando los protocolos correspondientes de trabajo convocó a una reunión virtual a preparadores físicos de los 10 países que la componen.
Bajo la organización del secretario general de la Conmebol, el ex jugador de Rosario Central Gonzalo Belloso, en la videoconferencia participaron diez preparadores físicos de todas las selecciones sudamericanas y otros tantos de diferentes clubes de la región, entre ellos el pampeano Dolce, figura clave en la exitosísima etapa de Gallardo en el Millonario.
En esa reunión Argentina estuvo representada también por los preparadores físicos de Boca Juniors, Damián Lanatta, y de Rosario Central, Javier Bustos, así como el médico de AFA, Donato Villani (también lo hizo el fisiólogo de la selección brasileña, Fabio Mahsredian), que volvió a hacerlo en otro encuentro de características similares que se desarrolló entre distintos facultativos de los países miembros de la Conmebol.
De este último encuentro participó el propio presidente de Conmebol, el paraguayo Alejandro Domínguez, quien anunció, luego de agradecerles las participaciones a los médicos intervinientes, que siempre «preservando la salud con las recomendaciones indicadas, el fútbol volverá a Sudamérica y los torneos internacionales se jugarán, ya que los partidos se resuelven en el campo».
En tanto que de la reunión previa de PF, que trabajan en sintonía con los médicos para implementar medidas que prevengan posibles lesiones de los futbolistas tras la inactividad, también participaron Félix Martínez, de Nacional de Uruguay; Carlos Tabares, de Atlético Nacional de Colombia; Darío Acevedo, de Olimpia de Paraguay; Mario Monteiro, de Flamengo y Marcio Meira, de Gremio, ambos de Brasil; Francisco Trujillo de Independiente del Valle (Ecuador) y Alfredo Bernal, de Sport Boys (Perú).
Los profesionales compartieron las diferentes maneras en que vienen trabajando con sus respectivos clubes con el objetivo de plantear cada realidad y problemática. «Por ejemplo, no habrá partidos amistosos (antes del regreso de la actividad oficial), y eso significa que la etapa de especificidad que es la del juego no estará, y muchos la desatienden porque se piensa que con un entrenamiento por Zoom se va a resolver todo y , no es así», advirtió el preparador físico de Central, Javier Bustos, en una nota con Télam.
«Hay que tener en cuenta que toda la preparación que vienen haciendo virtualmente los jugadores no es fácil. Algunos aumentan de peso, otros bajan por los nervios, y por eso se dan ciertas alteraciones, como la cerebro-muscular, por el hecho de que en todo este tiempo no se calzaron los botines y no estuvieron en cancha», amplió Bustos sobre la preparación física durante el aislamiento social, preventivo y obligatorio por la pandemia de coronavirus.

En septiembre.
En este contexto, la proyección de la Conmebol respecto de poner a septiembre como el objetivo «deseado» de regreso a las actividades en los países de la región, encuentra a la Argentina hoy en día en un tránsito distinto a los de la mayoría de los países sudamericanos.
Según sus respectivas previsiones, para el 14 de junio está previsto el retorno del campeonato estadual de Río de Janeiro, en Brasil, mientras que en Paraguay se acordó que el campeonato vuelva a ver acción el 17 de julio (participan 10 equipos). Para esa misma fecha planean regresar en Ecuador.
Perú, Chile, Uruguay, Colombia y Bolivia pusieron a agosto como el mes previsto para el retorno de sus competencias, con algunas especificidades: los uruguayos pusieron un margen más estrecho, que abarca la primera quincena de ese octavo mes del año, y para ello preparan 4.300 tests de coronavirus a realizarle a los futbolistas, mientras que los colombianos anunciaron que volverán a las prácticas colectivas el lunes 8 de junio.
En Venezuela, se estima que el fútbol no volverá antes de septiembre, algo similar a lo que ocurre en Argentina, aunque no son más que especulaciones, ya que de hecho una reunión que iba a desarrollarse esta semana entre dirigentes de AFA, para determinar un posible regreso a las prácticas en julio, quedó descartada sin nueva fecha de realización.
En el «mientras tanto», entonces, los que seguirán teniendo una actividad más intensa que los propios jugadores serán los médicos de los planteles, los psicólogos también, y casi nada los entrenadores, pero fundamentalmente los que más deberán continuar esforzándose serán los preparadores físicos, ahora inmersos en una impensada «virtualidad» que no es bienvenida en el mundo del fútbol.

Seis años de gloria con Gallardo.
El ciclo de Marcelo Gallardo como entrenador de River Plate cumplió ayer seis años. En esa etapa, la más ganadora de la historia del Millonario, una pieza muy importante fue el preparador físico pampeano Pablo Dolce, uno de los colaboradores del Muñeco desde el primer día. A lo largo de todo el proceso, los diferentes equipos mostraron no solo la audacia, convicción y juego característicos aportados por el DT, sino también un rendimiento físico extraordinario, para lo que la mano del baronense fue clave.
Dolce acompaña a Gallardo desde que asumió en River el 6 de junio de 2014. El profe oriundo de Colonia Barón había trabajado en las divisiones inferiores de River en 2006, y entre ese mismo año y 2007 fue asistente de Alejandro Kohan en el equipo de Primera División que dirigía Daniel Passarella y en el que jugaba justamente Gallardo.
Posteriormente, el pampeano trabajó junto a Silvio Rudman en Lobos, de la Segunda División de México, y con Alejandro Montenegro en All Boys de Floresta. En 2011, el Muñeco lo convocó para que lo ayudara de manera particular en el proceso de recuperación de una grave lesión que había sufrido jugando para Nacional de Montevideo, y a partir de ahí entablaron una relación profesional que se fue afianzando.
En junio de 2014, hace seis años, Gallardo lo llamó para que integre su cuerpo técnico y juntos comenzaron a trabajar en River Plate, encabezando lo que se convirtió en el período más exitoso del club.
Desde aquel 6 de junio de 2014 en que Gallardo y su equipo asumieron en River, el Millonario ganó once títulos, entre ellos dos Copas Libertadores, en 2015 venciendo a Tigres de México y 2018 en la recordada final con Boca en Madrid por 3 a 1; en tanto que en 2019 perdió el partido decisivo ante Flamengo, en Lima, por 2 a 1.
En el primer año de Gallardo como DT, River consiguió la Copa Sudamericana, al vencer en la final a Atlético Nacional de Colombia. En 2015 consiguió otros tres campeonatos: la Recopa Sudamericana (superó a San Lorenzo), la Copa Libertadores de América (derrotó a Tigres) y la Copa Suruga Bank (ante el Gamba Osaka).
Luego, en 2016 el River de Gallardo se alzó con una nueva Recopa Sudamericana -ante Independiente Santa Fe de Colombia- y con la Copa Argentina, al vencer a Rosario Central 4-3.
En 2017, Gallardo, su equipo de trabajo y sus dirigidos volvieron a ganar la Copa Argentina, esta vez sobre Atlético Tucumán por 2 a 1.
El año más recordado para los hinchas millonarios es, sin embargo, el 2018, cuando River ganó la Copa Libertadores en la polémica e histórica final con Boca en Madrid, además de ganarle la final de la Supercopa Argentina (2-0).
En 2019, River, de la mano del Muñeco, se quedó con la Recopa Sudamericana al vencer a Athletico Paranaense de Brasil, y con la Copa Argentina al doblegar a Central Córdoba de Santiago del Estero.
Sin embargo, en todo este período Gallardo tiene una cuenta pendiente, que es conseguir un título local que no sea Copa Argentina, algo que se le escapó en la última fecha de la Superliga 2019/2020 a manos de Boca.