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Rubén y Silvia vendieron el diario durante 38 años

UN PREPARADOR FISICO DE RIVER FUE CANILLITA DE LA ARENA

«Sí… hace mucho tiempo que empezamos a vender LA ARENA. Nada menos que desde 1983, desde que Guito Gaich nos habló han pasado 38 años… pensar que empezamos como para probar y llegamos casi a las cuatro décadas», cuenta Rubén Juan.
Guito, que se encargaba de visitar el interior, y a los corresponsales y distribuidores de cada pueblo, les echó el ojo a Roberto y su esposa Silvia Elena Taramarcaz.
El hombre precisa que abrieron el kiosco el 8 de diciembre de 1982, en sociedad con Carlos Raúl Pagella, «Cachencho» (fallecido) en un local de la calle Don Bosco que alquilaban a la familia Gautero.

Varones y mujeres.
«Después nos trasladamos al local que pudimos construir en nuestro domicilio, en la calle 4 de Febrero hasta hoy. Lo atendimos con mi esposa Silvia… ella trabajó a la vez 42 años en el Instituto ‘José Hernández’. Tenemos dos hijos, Fabricio, que es médico veterinario y está radicado en Villa Mercedes, en San Luis; y Mara que es profesora en Ciencias de la Educación, que vive en General Pico; y tenemos cuatro nietos, dos de cada uno de ellos».
Juan rememora que «en los años ’84-’85 se vendía mucho el diario, y había hasta promediando los años ’90 varios chicos jóvenes que lo hacían… ha pasado bastante y hoy casi todos son padres, y madres de familia. Porque sí, había chicas que vendían y todos tenemos gratos recuerdos de todo ese tiempo», expresa Rubén.

El canillita de hoy.
Agregó que «hubo una época que también lo vendíamos en General Pico, cuando nuestros hijos cursaban en la Facultad. Hasta ahora teníamos un vendedor aquí en Barón, Darío Llovio, que empezó cuando tenía 15 y ahora tiene 40 años».
Y cuenta una anécdota vinculada con este River del «Muñeco» Gallardo: «Darío es hincha, y gracias a dos ex canillitas, y amigos, el año pasado pudo ir al Monumental a ver un partido, pisar el césped de la cancha y fotografiarse con algunos jugadores, como ‘Nacho’ Fernández», recordó.
¿Quiénes son esos amigos que le hicieron la invitación? «Fueron Horacio (‘Jarabisky’) Kunz, hoy radicado en Santa Rosa (entrenador de fútbol), que lo vino a buscar aquí a Colonia Barón, y lo llevó a Buenos Aires».

Pablo, el preparador físico de River.
Claro, para darse el gran gusto de concurrir al estadio de River y meterse al mismo césped, contaron con el convite de alguien muy allegado al plantel. «Sí, fue por gentileza de Pablo ‘Cuca’ Dolce, quien no es otro que el preparador físico del equipo de Gallardo. Pero además, ustedes no lo saben a esto, Pablo fue canillita y vendió el diario LA ARENA cuando tenía 9 ó 10 años… es muy amigo de mi hijo Fabricio, con quienes vivieron juntos en General Pico cuando estudiaban… Aparte Pablo venía y pasaba mucho tiempo con nosotros», señala Rubén.
Por esa amistad, cuando River jugó por la Copa Argentina en Villa Mercedes también Pablo tuvo un gesto: «Sí, nos regaló seis entradas y pudimos estar en la cancha… fue un lindo momento verlo allí, junto a las estrellas del equipo haciéndolos entrar en calor», resumió.

Punto final.
La pandemia, la imposibilidad de atender el kiosco en estos tiempos, hicieron que Rubén y Silvia decidieran que dejarían de vender LA ARENA, que en pocos días será entregada por otra distribuidora en Colonia Barón.
«Lo vendimos hasta el 24 de marzo, fecha en que debido a la cuarentena y para preservar nuestra salud y la del vendedor, suspendimos. Tenemos el kiosco cerrado, y no sabemos cuándo se podrá volver a abrir», explicó.

Gente agradecida.
La pareja quiso «de todos modos saludar a todo el personal del diario, con los que hemos tenido contacto en estos años. Tenemos un especial recuerdo de una persona que fue un ejemplo de caballerosidad y responsabilidad: el querido ‘Cacho’ Dal Bianco que ya no está con nosotros. Pero también a quienes son sus sucesores en la distribución: Federico Yorio y Gastón Olié… Pero además a los vecinos y clientes que durante casi 40 años nos han honrado permitiéndonos continuar con el negocio. Me hubiera gustado nombrar a todas las personas que han vendido el diario en estos años, pero son muchos y no quisiera olvidarme de ninguno… Gracias, gracias a todos…», cerraron.