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Silvia Lázzaro es la flamante presidenta del Club Deportivo Penales

Por primera vez en su historia, el Club Social, Cultural y Deportivo Deportivo Penales tiene a una mujer como presidenta. Silvia Mariana Lázzaro es la flamante mandataria del Carcelero, que modificó su obsoleto estatuto y a partir de allí le abrió la puerta a las mujeres para ocupar cargos directivos de relevancia.
Así, luego de casi 82 años de vida (los cumplirá el próximo 9 de julio), el club no solo contará por primera vez con una presidenta, sino también con la secretaria (Daniela Heick), la tesorera (Marcela Sosa) y una vocal (Hilda Bongiovani) integrando el cuerpo de dirigentes, quienes intentarán continuar con el empuje y los proyectos llevados adelante en los últimos años.
«La intención era sumar gente dentro de la Comisión, y especialmente mujeres, para darle al club otra mirada y sumar junto a los hombres y la gente que siempre estuvo», explicó ayer Lázzaro, que formaba parte de la antigua comisión (encabezada por Silvio Flores) como secretaria.
Durante el último mandato de José Clemente, en 2018, el club se propuso modificar el viejo estatuto con el objetivo de sumar a la mujer a los cargos electivos, y a partir de 2019 comenzaron a tener participación dentro de la comisión, para llegar ahora a un cargo presidencial. «La mujer tenía en el club la categoría de (socia) cadeta, sin voz ni voto, pero en su momento se tomó la iniciativa de cambiar el estatuto y acá estamos», dijo con una sonrisa la flamante presidenta, consagrada el último jueves durante la Asamblea de la institución.
Lázzaro se acercó a Penales a través de la actividad su hijo, que practicaba fútbol, y se fue involucrando poco a poco con los quehaceres del club, transformándose en una referente en los últimos años y tomando definitivamente las riendas en este mandato que comienza.
«No tengo una historia dentro del club. Me empiezo a vincular con los papás de los otros nenes que jugaban al fútbol, a involucrarme un poco más y me doy cuenta que había un problema porque las mujeres no podían participar en cargos electivos», señaló. «En la comisión de 2019 se dio la posibilidad de hacerlo tras el cambio del estatuto, me sumé y en estos años me permitieron capacitarme en cuestiones de género y en un foro deportivo nacional, como para llegar a este año con la posibilidad de ser presidenta», agregó, agradecida con los dirigentes de toda esta etapa.
En ese sentido, Lázzaro explicó que vio en Penales «un buen proyecto como club de barrio» y con la posibilidad de «abrir las puertas definitivamente a las mujeres», y aclaró que a partir de ahora seguirán trabajando con los proyectos que venían en marcha y muchos más. «Lo curioso es que el fútbol nunca me gustó, pero por qué no puede manejar un club alguien a quien no le gusta el fútbol; si en definitiva es un club social y de barrio», se preguntó.

Renacer.
Desde que Lázzaro se sumó a los manejos de la institución tuvo que sufrir dos cachetazos muy duros, de los que poco a poco se fueron recuperando. «Me tocaron dos años terribles. En 2019 tuvimos que entregar la cancha de bochas (perdieron un juicio de escrituración) y fue un golpe muy fuerte, porque gente que había estado ahí toda su vida se tuvo que ir», recordó, aún apenada.
«También teníamos problemas con el techo del gimnasio, que se llovía todo, y estábamos todos muy mal. Entonces, o cerrábamos el club o salíamos adelante, y nos repusimos con el trabajo de todos», comentó, al tiempo que remarcó que el otro golpe lo recibieron en 2020 con la pandemia de coronavirus. «Fue tremendo, tuvimos que cerrar el club… En ese momento llegaron los aportes del Gobierno provincial que nos permitieron seguir adelante, después Nación nos aportó para poder arreglar el techo, y ahora estamos encaminados nuevamente y con muchas esperanzas por lo que vendrá», se ilusionó.

Más proyectos.
La flamante presidenta de Penales aseguró que en su mandato de dos años intentará «continuar con los proyectos de los socios y dirigentes de estos años», sumando «muchas mujeres» y nuevas iniciativas que involucren a los vecinos del barrio.
Uno de los planes, que ya está encaminado, es hacer un convenio con la Universidad Nacional de La Pampa para contar con estudiantes avanzados de diferentes carreras que, a modo de prácticas, puedan dar clases de apoyo en el club, tanto para alumnos y alumnas de primaria como de secundaria que lo necesiten.
Por otra parte, explicó que bajo la tutela del nuevo coordinador de fútbol de la institución, Gustavo «Pepo» Seibel, se sumaron unos 80 jugadores entre nenes y nenas para formar el fútbol infantil, que viene a completar la tira de inferiores, Sub 20 y Primera que ya tenía actividad en el club.
Además, recomenzaron con el fútbol femenino, con la intención de participar en el primer torneo que desarrollará la Liga Cultural, para lo cual sumarán un grupo de jugadoras que viene trabajando en un complejo privado. «Eso nos servirá para arrancar y después trabajar para formar las categorías menores», explicó Lázzaro.
La otra actividad que tiene Penales es el cheerleading, o animación deportiva, que cuenta con unas 85 deportistas de entre 4 y 15 años, que actualmente y por las restricciones vigentes a causa de la pandemia trabajan de lunes a viernes en diferentes turnos.

Los terrenos.
Luego de diez años de luchas, Deportivo Penales dio a fines del año pasado el gran paso para contar con su propio terreno, luego de que el Senado de la Nación aprobara la Ley por la que se transferirán al club tres hectáreas del predio que ocupa la Unidad 4 del Servicio Penitenciario Federal.
En ese sentido, Lázzaro explicó que en estos días están trabajando para definir el lugar que finalmente les será adjudicado, en el que proyectan la construcción de un predio deportivo. «Estamos esperando que nos den la autorización para hacer la mensura. Estamos en comunicación con la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) y también tendremos una reunión con el intendente de Santa Rosa (Luciano di Nápoli)», adelantó la presidenta, quien destacó que la intención de la institución es que las tierras sean las que están a continuación del barrio Procrear. «Somos un club social y de barrio, y de esa manera estaríamos cerca del barrio y de la sede social (en la calle Pueyrredón)», explicó.
«Hoy, ese es el gran proyecto del club; esperemos seguir adelante para concretarlo y que en breve podamos ver a nuestros deportistas en el terreno propio», cerró Lázzaro, empleada pública de 53 años y, desde el jueves, la presidenta mujer del Club Deportivo Penales.

La nueva comisión
La flamante Comisión Directiva del Club Deportivo Penales, con participación de mujeres en los puestos más relevantes, quedó integrada de la siguiente manera: Silvia Mariana Lázzaro (presidenta); José María Clemente (vicepresidente); Daniela Heick (secretaria); Fernando González (prosecretario); Marcela Sola (tesorera); Pedro Peralta (protesorero); Raúl Seibel, Raúl Córdoba, Hilda Bongiovani (vocales); César Wiersma (vocal suplente). Esta comisión tendrá mandato por los próximos dos años.