Sin fútbol de inferiores por los padres violentos

LIGA CULTURAL

La jornada de divisiones inferiores de la Liga Cultural de fútbol que debía disputarse hoy en la Zona Norte fue suspendida a raíz de los hechos de violencia protagonizados por padres la semana pasada, porque derivaron en un pedido de los árbitros para que haya presencia policial en las canchas, lo que choca con la imposibilidad de los clubes de cumplir con ese requisito debido a los costos.
En ese contexto, y aunque las partes se acercaron bastante luego de un par de reuniones, la mesa Directiva de la Liga Cultural decidió que hoy no haya actividad de inferiores, apostando a que en el transcurso de la semana entrante se llegará a un acuerdo para continuar con el torneo, con la posibilidad aplicar de duras penas para los clubes que se ven envueltos en situaciones de ese tenor.

Dos hechos.
Aunque los hechos violentos en el fútbol formativo son habituales en los últimos tiempos y en diferentes torneos de todo el mundo (hace menos de un mes se conoció un video de una batalla campal de padres en un campeonato de Mallorca), esta semana recrudecieron con un par de situaciones vividas en el seno de la Liga Cultural.
Por un lado, en el marco de la segunda fecha del torneo de divisiones inferiores culturalistas, un árbitro fue agredido por el padre de un chico de la sexta categoría de General Belgrano, durante un partido ante All Boys en una de las canchas auxiliares del Tricolor de Villa Alonso.
El hecho se conoció públicamente a través de las redes sociales, con un video en el cual se ve al progenitor del niño arrojándole trompadas al árbitro Marcos Muñiz, totalmente desprotegido y expuesto a la “locura” del agresor, que tuvo que ser calmado por uno de los asistentes y parte del cuerpo técnico local porque en estos torneos no hay seguridad policial.
Un día después de ese episodio, mientras se disputaba la jornada del fútbol infantil en el Polideportivo Horacio del Campo de Toay, un padre de un jugador de Guardia del Monte agredió a otro árbitro al término del partido, en el que tampoco había presencia policial.

Pedido.
Ante estos dos hechos casi simultáneos, los representantes de tres agrupaciones de árbitros que dirigen en el ámbito culturalista (Asociación Independiente de Arbitros Deportivos, Asociación Arbitros del Centro y Arbitros Pampeanos Unidos) presentaron una nota a las autoridades de la Liga solicitando mayor seguridad en las canchas donde juegan las inferiores, que generalmente son los terrenos auxiliares de cada club.
En ese contexto, el jueves los colegiados mantuvieron una reunión con la Mesa Directiva culturalista, donde expresaron que para seguir dirigiendo iban a exigir que haya policías, como ocurre en los partidos de Primera División.
Ante ese pedido, los clubes reaccionaron inmediatamente aclarando que les es imposible pagar los adicionales policiales para los partidos de inferiores (serían al menos 1500 pesos por dos policías para una jornada), y entonces se generó una traba que terminó con la suspensión de los partidos de hoy en la Zona Norte de inferiores, aunque sí habrá actividad en la Zona Sur y en el fútbol infantil.

Compromiso.
Ante la postura de los árbitros, los dirigentes de todos los clubes norteños se reunieron anoche en la Liga y mostraron su predisposición para resolver este problema con diferentes alternativas, pero siempre oponiéndose a pagar los adicionales por un tema económico, ya que la recaudación en divisiones inferiores es cada vez menor.
Entre las posibilidades que se plantearon, hubo un compromiso general para mejorar las condiciones de las canchas auxiliares, y hasta tanto éstas no reúnan los requisitos de seguridad necesarios, jugar en los estadios principales de cada club.
Además, los dirigentes se comprometieron a hacer campañas de concientización en cada institución, incluyendo a jugadores, entrenadores y padres con la ayuda de especialistas. Y también estuvieron de acuerdo en hacerse cargo si existieran nuevos hechos de violencia, con fuertes sanciones económicas o deportivas que ya están manejando desde la Liga.
En ese contexto, y atendiendo al compromiso general, se supo anoche que la mayoría de los árbitros estaría de acuerdo con continuar, aunque unos pocos insisten con la presencia de policías. El lunes habrá una nueva reunión con los colegiados para tratar de encontrar una salida conjunta, que permita que los chicos puedan seguir jugando en un contexto violento que, está claro, excede largamente al fútbol.

Sin infantiles “hasta nuevo aviso”
Los episodios de violencia en el fútbol formativo son una constante en diferentes lugares del país y el mundo, a tal punto que en muchos casos han comenzado a aplicar sanciones drásticas, que van desde penas muy importantes a los protagonistas y a los equipos implicados (en la Liga Cultural están evaluando hacer algo así con los clubes de cara al futuro), hasta las suspensiones de los torneos.
Un ejemplo de esta semana que se asemeja con lo ocurrido en la Liga Cultural se dio en el torneo de Fútbol Infantil de Cutral Co, que tiene 17 años de vigencia y que por un par de hechos de violencia en el último mes, fue suspendido “hasta nuevo aviso” por la subsecretaría de Deportes del municipio de la localidad neuquina.
La semana pasada, el entrenador del equipo Los Tigres, Miguel Anticura, intentó agredir a un árbitro en el encuentro de la categoría 2007/08 que su equipo jugó ante Los Petroleritos, y al suspenderse el partido varios padres y allegados arrojaron piedras y otros proyectiles al árbitro.
Este episodio se sumó a uno ocurrido sobre fines de marzo en el mismo torneo, cuando un padre que estaba en el banco de suplentes del equipo de su hijo insultó al árbitro y cuando se le pidió que se retirara del predio amenazó con golpearlo.
Ante estas situaciones, desde el área de Deportes municipal tomaron decisiones drásticas, al suspender “hasta nuevo aviso” el campeonato (esta semana decidirán cuáles serán los pasos a seguir) y sancionar por diez años al entrenador y por el resto de esta temporada al equipo.