Sochi, entre el Mar Negro y el deporte

Por Fabricio Coller.

Sochi, el bello balneario ruso a orillas del Mar Negro, es un gran epicentro deportivo para el país anfitrión del Mundial de fútbol. El lugar, con características similares a nuestra Mar del Plata, y donde la “Sbornaya” (así se la conoce a la selección local), intentó escribir historia ayer sábado ante Croacia pero no pudo lograrlo, tiene también un lado sombrío por aquellos viejos escándalos de doping detectados en los Juegos Olímpicos de Invierno 2014.

El presidente Vladimir Putin construyó en la ciudad un coqueto balneario, a imagen y semejanza del zar Pedro el Grande, el fundador de San Petersburgo. Gracias a sus modernas instalaciones deportivas Sochi alberga hasta un Gran Premio de Fórmula 1. El circuito, inserto dentro de la estructura olímpica, se ubica a sólo unos pocos metros del reducto mundialista.

Para los hinchas rusos, Sochi refleja los problemas del fútbol local. El estadio Fisht, con capacidad para casi 45.000 espectadores y construido con unos costos de más de 800 millones de dólares, no tiene un club propio. Sin el Mundial, en el Fisht no habría fútbol.

El Estado ruso quiere cambiar eso. Para evitar el abandono después de los seis partidos mundialistas -entre ellos partidazos estelares como el Portugal-España o el Alemania-Suecia de la primera ronda-, las autoridades han previsto que el Dynamo San Petersburgo, de la Segunda División, se mude tras el torneo a orillas del Mar Negro desde el Golfo de Finlandia, a unos 2.000 kilómetros de distancia.

Los planes dejan sin embargo escépticos a muchos. Aun así, es poco probable que el Fisht se llene en partidos de menor relevancia.

Sochi, sin embargo, es un proyecto bandera para el nuevo orgullo ruso. El Kremlin muestra con fuerza renovada sus nuevos atractivos. La arquitectura tiene mucho de un lugar de vacaciones, mientras que las inmensas instalaciones del Parque Olímpico brillan con todo su esplendor. Desde el inmenso monumento cerrado para disciplinas sobre hielo, pasando por las inmejorables canchas de tenis profesional, hasta el mencionado circuito.

El futuro de Sochi es importante para Rusia. Por ahora, el sector hotelero reporta buenas cifras de visitantes. Roza Khutor y Krasnaya Poliana, pintorescas y cercanas del pleno centro, surgen como excelentes alternativas, y muchas empresas de turismo esperan que los turistas al fin descubran los atractivos locales. (Especial desde Sochi)