“Tenemos que volver a las bases”

RICARDO CORCUERA DEBUTO COMO DT EN UN INDEPENDIENTE TOTALMENTE DE DOBLAS

El flamante entrenador destacó el hecho de que todo el plantel y el cuerpo técnico sean de la localidad. Dijo que deben “pensar en las inferiores” y apostar a jugar “como equipo”, porque ya no están las individualidades del año pasado.
Independiente de Doblas comenzó con el pie derecho su incursión en la temporada 2019 de la Liga Cultural de fútbol. Con un triunfo 3 a 1 como visitante de Atlético Santa Rosa, el nuevo Rojo dejó de lado las preocupaciones y las dudas que le había generado la salida de gran parte del plantel que en los dos últimos años había peleado todos los títulos, y dejó en claro que la nueva generación tiene un gran potencial como para prolongar el estilo que desde hace mucho tiempo vienen pregonando.
Ahora bajo la conducción de Ricardo Corcuera, uno de los iniciadores de la “generación dorada”, los chicos y algunos experimentados del pueblo volvieron a hacerse cargo de la situación, pero siempre manteniendo la idea de juego asociado que los distinguió de la media.
Apoyado en la categoría de Emiliano Cocco, en la explosión de Emilio Ardohain y en la experiencia de Eduardo Coria, Néstor Etcheverry o Paolo Casado -todos rodeados por jóvenes con muchas ganas de hacerse dueños de un lugar-, Independiente amenaza con volver a dar pelea, aunque desde un perfil más bajo.
El entrenador es ahora Ricardo Corcuera (reemplazó a Guido Carracedo), el histórico volante central y sin dudas uno de los mejores jugadores de la historia del club. “Ricar” fue, además, uno de los primeros y más importantes integrantes de una generación de futbolistas que, aunque no pudo ganar un título Oficial de la Liga Cultural, dejó una huella. Y hoy, desde su nuevo rol, quiere volver a transitarla.
“Somos un equipo totalmente nuevo, con algunos chicos que ya venían jugando y con otros pibes a los que les tocó afrontar esta situación del club porque perdimos muchos jugadores desde el último partido que jugó Independiente”, comentó Corcuera. En ese sentido, sólo Casado, Etcheverry, Cocco y Ardohain fueron titulares en la última presentación del Rojo en 2018.
En aquel partido (final zonal ante All Boys con derrota por penales), entre otros jugaron para los de Doblas Raúl Alomo, Alejandro Morettini, Bruno Schaab, Miguel Rosón y el símbolo Daniel Gehl, todos jugadores que hoy ya no están.
“Hoy no tenemos ningún jugador de afuera. Todo el plantel y todo el cuerpo técnico somos del pueblo, y la verdad es que eso nos pone contentos y orgullosos también”, remarcó el flamante DT.
Y agregó: “Tenemos que volver a las bases, pensar en las inferiores Y saber que hay chicos que nunca tuvieron la posibilidad de jugar y que hoy la tienen. Y tienen la obligación de hacer las cosas bien, de entrenarse bien, de cuidarse…, porque así la posibilidad de jugar la van a tener todos”.

– Se vio (ante Santa Rosa) un equipo rápido, práctico y que por momentos intentó tener el juego de toque característico de Independiente. ¿Esa es la intención?
– Tenemos que entender que nunca un jugador va a ser mas rápido que la pelota y que tenemos que jugar como equipo. Ya no tenemos las individualidades del año pasado; se fueron, no están; pero tenemos buenos proyectos, tenemos buenas intenciones y sabemos que tenemos que seguir mejorando como equipo. Si no logramos funcionar como equipo es muy difícil que podamos avanzar.

– ¿Ves en esta nueva camada de jóvenes algunas similitudes con tu generación, que fue exitosa más allá de no poder coronarlo con un título?
– La verdad es que somos varios los jugadores del club que tuvimos un buen paso por el fútbol, que ganamos en varios lados pero no pudimos coronarlo en nuestro pueblo. Es una deuda pendiente que nos vamos a llevar, pero el fútbol es así, somos un club chico, un club pobre… Y ahora volvimos, como en su momento fue Dardi (Eduardo Corcuera) con Miguel Narcué; ahora el hijo de Miguel y yo, hermano de Dardi, afrontamos esto con mucha ilusión y con un plantel de jóvenes con mucha ganas de jugar como teníamos nosotros.

– ¿Cómo te sentiste en lo personal, ahora como entrenador de tu Independiente?
– Bien; cómodo y tranquilo porque sufrimos solamente con pelotas paradas y porque hicimos un buen partido. Pero sin dudas es mucho más lindo desde adentro… Creo que todos los que hoy pisamos una cancha de la línea de cal para afuera seguimos siendo jugadores, y en mi caso de una forma o de otra me siento parte y hasta incluso por ahí juego con ellos en algunos partidos. Es una situación incómoda porque lo más lindo es jugar, pero ya pasó el tiempo y no se puede hacer nada contra eso (tiene 42 años). Estoy contento de lo que estoy haciendo y quiero disfrutarlo con todos los chicos del pueblo.