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«Teníamos 400 jugadores»

ANDRES QUINTANA, PRESIDENTE DE LA ASOCIACION PAMPEANA DE HANDBALL

El handball es un deporte que en los últimos años experimentó un destacado crecimiento en La Pampa de la mano del entrenador y dirigente Andrés Quintana, un rosarino que lleva nueve años viviendo en esta ciudad.
Quintana es el presidente de la Asociación Pampeana de Handball, que está integrada por Independiente y Costa Brava de General Pico, Sportivo Realicó, Deportivo Butaló, Médanos Verdes y Estudiantes de Santa Rosa, Estudiantil de Eduardo Castex, Ferro y Progreso de Trenque Lauquen y Eclipse de General Villegas. «A diciembre de 2019, nuestra institución tenía 613 jugadores afiliados, de los cuales 400 eran pampeanos. A esto hay que sumarle alrededor de 250 chicos y chicas de las escuelas de mini e infantiles, que no estaban federados al pertenecer a categorías no competitivas», dijo Quintana.
Sus comienzos en el handball pampeano fue en 2002 con chicos de la Escuela 95 en la cancha del Butaló. «Después se fueron arrimando jugadores que asistían en la facultad, hasta que se logró armar un equipo de primera, que terminó participando en la Liga de Pehüajó. Yo en un momento dejé de ser técnico, y ellos siguieron. Después me fui a trabajar al club Médanos Verdes con las categorías «, contó Quintana en diálogo con LA CHUECA, y agregó: «Hoy soy el entrenador de la escuela municipal de Toay».
Recordó que en marzo de 2015 varios entrenadores de La Pampa se juntaron y se terminó creando la Asociación Pampeana de Handball. «Hace cinco años que me toca ocupar el cargo de presidente; y ser uno de los que trabajan en el desarrollo del handball. Ahora vamos a ver si podemos elegir un nuevo presidente por dos años. La idea es que se produzca un recambio de sus dirigentes para evitar un (Julio) Grondona».
El directivo explicó que La Pampa se encuentra en el nivel B de la Confederación Argentina de Handball, integrada por 37 asociaciones y federaciones. «Estar en un nivel medio es importante. Una de las asignaturas pendientes que tenemos es La Pampa es que se practique en más clubes».
«Me siento orgulloso no sólo por el crecimiento, sino porque cuando nuestros jugadores se van a vivir a otros lados, muchas veces por cuestiones de estudio, los reciben con los brazos abiertos. Esto quiere decir que tienen un buen nivel», enfatizó Quintaba.

El futuro.
Opinó que si bien será complicado poder retomar la actividad con toda la gente como antes de la pandemia del coronavirus, «una vez que todo vuelva a la normalidad La Pampa seguirá creciendo como antes».
Sostuvo: «Antes de decretarse el aislamiento social, preventivo y obligatorio veníamos en un franco crecimiento del handball. Se seguían sumando jugadores y los seleccionados pampeanos llegaron a ocupar el nivel B en la Confederación. Ahora, nuestro gran desafío será poder volver a crecer».

El regreso.
Quintana dijo ayer que los clubes pampeanos de handball volvieron a los entrenamientos hace una semana cumpliendo el protocolo que armó el Gobierno de La Pampa, a través de la Subsecretaría de Deportes.
Cada club practica con no más de 10 jugadores por turno, tal como está escrito en el protocolo, y cumpliendo con las pautas sanitarias. Las entidades que habilitaron la práctica de handball son Sportivo Realicó, Independiente y Costa Brava de General Pico y Médanos Verdes de Santa Rosa, entre otros. Mientras que todavía no arrancaron Butaló y las escuelas deportivas que venían funcionando en las localidades de Toay, Victorica y General Acha.