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Thiago Almada salvó a Vélez

EL EQUIPO ARGENTINO CLASIFICÓ A LA SEGUNDA FASE

Un agónico penal convertido por el juvenil Thiago Almada, salvó anoche a Vélez de una histórica eliminación, ya que pese a perder por 2 a 1 (global 2-2) pudo pasar a Aucas en la altura de Quito, Ecuador, y seguir adelante en la Copa Sudamericana.
Vélez Sarsfield se clasificó anoche para la segunda fase de la Copa Sudamericana al eliminar a Aucas, de Ecuador, en los 2.850 metros de altura de Quito, pese a caer por 2 a 1, sacando ventaja del crédito logrado en la ida con la victoria por 1 a 0 y la doble validez del gol de visitante, conseguido mediante un tiro penal del juvenil Thiago Almada en el quinto minuto de descuento, después de jugar casi tres cuartas partes del cotejo con un hombre de más.
Los dirigidos por Gabriel Heinze parecieron sofocados ya desde el arranque mismo del encuentro, aunque después el técnico dijera que el equipo «no sufrió los efectos de la altura», cuando varios de sus integrantes abrían sus bocas casi con desesperación para encontrar algo de aire.
Sin embargo todo parecía encaminado para los argentinos durante esa primera etapa, ya que Aucas, que contó con los argentinos Alejandro Frezzotti, Víctor Figueroa, Alejandro Manchot y Tomás Oneto, se quedó con 10 hombres apenas superada la media hora por la doble tarjeta amarilla recibida por este último.
Por ello fue que Heinze ideó un segundo tiempo pensando en preservar las energías de sus futbolistas defendiendo la ventaja alcanzada en Buenos Aires. Y en esa idea del «Gringo» provocó que Vélez perdiera el contralor del balón en la mitad de la cancha, permitiendo que los locales se le vinieran encima.
Eso derivo en que la rápida apertura del marcador tras una pérdida en ataque de Almada que logró Alexander Alvarado hiciera resquebrajar la estructura ideada por Heinze, que se terminó de quebrar un cuarto de hora más tarde cuando Jairo Espinoza doblegó por segunda vez al arquero ecuatoriano Alexander Domínguez.
A partir de ello entonces y contrariando todos los preceptos que refieren a la altura, Vélez tuvo que prodigarse en pos de un descuento para no quedar eliminado. Y ya en el colmo de la desesperación, cuando el quinto minuto de descuento expiraba y con ello el partido, Janson quebró por derecha, el lateral Carlos Cuero se «comió» el amague y lo derribó, derivando en el consecuente tiro penal que Almada, el más chico de todos, terminó convirtiendo con la sapiencia de un grande, para darle la clasificación a su equipo en una acción en la que ni siquiera había rebote.