Un cachetazo Mundial para River

River Plate, flamante campeón de la Copa Libertadores, truncó ayer el sueño de jugar la final del Mundial de Clubes con una sorprendente derrota por penales ante el local Al Ain de Emiratos Arabes Unidos por 5-4, luego del empate 2 a 2 en el tiempo reglamentario y la prórroga.
Los goles de River, que marró un penal con Gonzalo Martínez en el segundo tiempo, fueron convertidos por el colombiano Rafael Santos Borré (PT 11 y 16m), mientras que el sueco Marcos Berg (PT 3m) y el brasileño Caio (ST 5m) anotaron para el conjunto árabe. En la definición tras la prórroga, todos convirtieron menos Enzo Pérez, a quien le atajó su remate e arquero Khalid Eisa.
El equipo de Marcelo Gallardo jugará el próximo sábado desde las 10.30 el partido por el tercer puesto con el perdedor de Real Madrid de España y Kashima Antlers de Japón, que se enfrentarán hoy en Abu Dhabi.

Bajo nivel.
El club de Núñez no tuvo la frescura de duelos anteriores, con dos caras bien diferenciadas durante los 90 minutos, y terminó frustrado ante un rival que accedió al torneo en calidad de invitado, como campeón del país organizador.
En ataque encontró su mejor versión con Borré, fino en la definición, pero cuando tuvo que defender sufrió más de la cuenta y le dejó espacios a su rival, que a través de Caio sacó provecho en varias ocasiones y pudo haber generado más peligro.
Tal vez la gesta histórica ante Boca con la obtención de la Copa Libertadores en Madrid, luego de una definición extensa, hizo mella en el rendimiento de los jugadores de River, quienes por momentos acusaron un desgaste físico.
Al Ain, que previamente eliminó a Team Wellington de Nueva Zelanda y Esperance de Túnez, mostró su entusiasmo desde el comienzo con el gol tempranero de Berg cuando el conjunto argentino defendió mal una pelota parada ejecutada desde un tiro de esquina.
Luego del gol de Al Ain, el equipo de Gallardo se recuperó y encontró su mejor momento con pases filtrados entre los centrales que fueron aprovechados por Borré con la creación de juego entre Gonzalo Martínez, Exequiel Palacios e Ignacio Fernández, cuya ausencia futbolística en el resto del juego fue notoria.
El primer tiempo finalizó con River pidiendo la hora porque un gol anulado a instancias del VAR expuso otro bajón pronunciado en el rendimiento. El mediocampo no funcionó y la defensa, especialmente desde el costado de Montiel, exhibió fragilidad.
El comienzo de la segunda parte encontró mejor a Al Ain y lo justificó con el gol de Caio, por el costado de Montiel, y con otra respuesta floja del arquero Franco Armani.
Los cambios de Gallardo esta vez no resultaron. El colombiano Juan Fernando Quintero no impuso su pase certero, Enzo Pérez entró errático y el uruguayo Nicolás De La Cruz aportó poco en ataque.
Borré, una vez más, pudo haber marcado el tercer tanto de River con un cabezazo (14m), pero el arquero Eisa, el héroe de la noche, relució sus reflejos.

Ni el penal.
River encontró una chance inmejorable cuando el árbitro italiano Rocchi cobró penal por infracción a Milton Casco. El Pity Martínez se hizo cargo, como ante Gremio de Brasil en semifinales de la Copa Libertadores, pero esta vez su remate fuerte pegó en el travesaño. Desde entonces, el Millonario no se levantó más.
A medida que pasaron los minutos, los nervios y el cansancio se apoderaron de los equipos. En el tiempo suplementario, River levantó su nivel y encontró situaciones con los remates del ingresado Scocco y De La Cruz, y un cabezazo de Maidana.
El esfuerzo de River no alcanzó y los penales le dieron la espalda. Armani estuvo cerca en varias ocasiones, pero la pelota siempre terminó en gol. Enzo Pérez pateó el último y las manos de Eisa fueron la salvación de Al Ain, el equipo sorpresa que dio el golpe y está en la final del Mundial de Clubes.
A River le quedará un compromiso más en el Mundial de Clubes, pero no logró el objetivo. Hubiese sido la cereza del postre luego del gran banquete en Madrid ante el rival de toda la vida.

“El festejo no se mancha”
El entrenador de River Plate, Marcelo Gallardo, dijo ayer que el festejo por haber ganado la Copa Libertadores en la final ante Boca Juniors “no se mancha” por la inesperada derrota ante Al Ain de Emiratos Arabes.
“El festejo de River no se mancha por esta derrota, fue muy fuerte lo que se logró hace poco más de una semana (el domingo 2 en Madrid) y sabíamos que esa situación de felicidad y algarabía debíamos separarla para meternos de lleno en este torneo”, aceptó en diálogo con Fox Sports.
Gallardo reconoció que el plantel de River debió “combatir internamente con esa problemática” de tener que enfocarse en el Mundial de Clubes pocas horas después del histórico logro de ganarle al clásico rival la definición del torneo sudamericano más prestigioso.
“Ganas había, entusiasmo también, pero el tema era la concentración. Ese enfoque que hay que tener ante un rival en los papeles inferior, pero que debe demostrarse en la cancha. Nos faltó esa determinación”, dijo. “Los partidos se ganan jugando mejor que el rival, haciendo más goles que el rival y con una determinación diferente”, aseguró.