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Un clásico, un grito y combo perfecto

LIGA CULTURAL: ALL BOYS LE GANO A ATLETICO SANTA ROSA EN EL MATEO CALDERON Y SE AFIRMO EN LA PUNTA

Si algo le faltó a la tarde de All Boys fue su público. Las restricciones impuestas por la pandemia de coronavirus impidieron que el gran clásico santarroseño tenga a los hinchas vibrando en las tribunas del Mateo Calderón, pero no imposibilitaron una nueva victoria del Auriazul, la cuarta en cuatro presentaciones en la accidentada edición 2021 del Torneo Oficial de la Liga Cultural de fútbol.
Con un gol de Jeremías Lucero a los 19 minutos del complemento, los dirigidos por Mariano Ferrero vencieron como visitantes a Atlético Santa Rosa por 1-0 y se consolidaron en la cima de la Zona Norte, con puntaje ideal y la valla invicta. No mostraron su mejor versión, especialmente en el primer tiempo, pero se quedaron con suficiencia con el choque ante su tradicional rival, justificando la obtención de los tres puntos por su actuación en el complemento.
Santa Rosa, que en los primeros 45 minutos luchó mano a mano con el campeón de las últimas cinco temporadas culturalistas, se quedó sin resto para la segunda parte y sufrió su tercera derrota en cuatro encuentros.
Así, luego de una larga espera con dos suspensiones consecutivas por el mal tiempo, y con los hinchas siguiendo las alternativas desde sus casas y por streaming ante la prohibición de concurrir a la cancha, esta particular edición del clásico quedó nuevamente en manos de All Boys, que se fue del Mateo Calderón con el combo completo.

Paridad.
El primer tiempo no tuvo un dominador, aunque All Boys sorprendió de entrada con una asistencia de Lucero para Jonathan Fensel, cuyo remate fuerte al primer palo fue despejado al córner por el arquero Yamil Viceconte. Iban 5 minutos y la visita parecía imponer condiciones.
Sin embargo, el Albo ajustó las marcas, sumó intensidad a la hora de recuperar y rápidamente emparejó las acciones, aunque le costó llegar al arco defendido por Braian Roston. Recién a los 21 el local tuvo una chance clara luego de una buena habilitación de Elías Saavedra para Guillermo Loyola, cuya definición fue tapada por el arquero visitante.
Antes y después de esa acción, que sería la única clara a favor del Albo en todo el partido, las fricciones y las imprecisiones -el piso está verde pero desparejo- le ganaron al juego, en un trámite chato en el que Loyola se destacó por hacer una pausa y darle un destino cierto a cada pelota que tocó.

Dominador.
El inicio del complemento lo tuvo a Santa Rosa intentando ahogar a su rival, pero ese esfuerzo por presionar sobre la pelota le duró apenas 5 minutos y pareció quitarle las pocas energías que le quedaban. All Boys empezó a encontrar los espacios que antes no tenía, comenzó a ganar en los mano a mano, a quedarse con las divididas y, así, a dominar el partido.
Con evidentes signos de cansancio en el local, el juego se volcó definitivamente al campo de Santa Rosa, con el Auriazul golpeando cada vez más fuerte las puertas del gol. Fue Jerónimo Gutiérrez, una vez más, su principal arma ofensiva, especialmente luego de que encontrara su lugar ante el agotado Facundo Sánchez. A los 9 le ganó en velocidad al defensor y su remate fue tapado por Viceconte, a los 11 se desmarcó para recibir una asistencia de Lucero y definió apenas afuera, a los 14 presionó para que Sánchez casi meta la pelota en contra de su valla, y a los 17 inició una jugada que terminó en un remate de Tomás Arzer y tapada providencial de Facundo Torres.
El gol, ya más que merecido para ese entonces, llegó a los 19: Gutiérrez le ganó otra vez a Sánchez (pidieron falta contra el defensor, que perdió dos veces la posición), desbordó y sacó un centro para el cabezazo de Lucero a la red.
Con la ventaja a favor, el asedio alboyense aminoró en intensidad, pero Santa Rosa nunca encontró los caminos ni las fuerzas como para ir a buscar el empate. De hecho, nunca pateó al arco en ese complemento. Del otro lado, Lucero y Gutiérrez siguieron haciendo de las suyas, aunque ya sin la urgencia del resultado. El gol ya había llegado y el triunfo estaba asegurado, como la punta del torneo y la continuidad de la racha perfecta.