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Un grito contenido por un largo año

Apenas habían transcurrido 45 segundos. El reloj marcaba 9.15 del primer cuarto cuando Franco Zalabardo encaró decidido hacia el aro. Contra todos, Coco recibió la falta, marcó el doble de All Boys y despertó el primer «¡gaaaallll!» de la noche.

Todo cambió. Como si en un abrir y cerrar de ojos hubiera quedado atrás un año calendario completo. Como si aquella última noche con derrota ante Pico FBC, el 6 de marzo de 2020, hubiese sido la de anoche. Como si de repente se hubieran enterrado todos los sufrimientos de una temporada sin básquet y por momentos sin esperanzas.

Los 80 afortunados que lograron poblar las restringidas tribunas estallaron en un grito que habían contenido durante 365 días, y All Boys recibió el empujón que necesitaba para terminar de darse cuenta que estaba de vuelta; que el Torneo Federal de Básquet había regresado y que, pese a los protocolos y los condicionantes por la pandemia de coronavirus que aún acecha, otra vez eran protagonistas de una noche de viernes.

La fiesta había retomado su ritmo y sería completa al finalizar la jornada por el triunfo 74-61 frente a Centenario de Neuquén, lo que le permitió al Auriazul comenzar con una sonrisa su camino en la Región Sur de este certamen nacional.

Lo gritó.
La corajeada inicial de Coco, goleador de la noche con 23 puntos, fue seguida por un tapón de Gerónimo Fernández Chavez con posterior asistencia para un triple del propio Zalabardo. Y para ratificar ese inicio prometedor Santino Bassa recibió una caricia de asistencia de Toni Manera para marcar otro doble y recibir la falta.

El gimnasio José Aquiles Regazzoli volvió a estallar. Faltaba mucho, pero All Boys mostraba sus credenciales para hacerle fuerza a un equipo con mayor altura, y lograba cerrar ese vertiginoso primer cuarto con una ventaja de cuatro (22-18).

Con el Auriazul errático desde el perímetro, el visitante David Fric comenzó a dominar los tableros en el segundo segmento y el resultado se mantuvo cerrado. Por momentos se acallaron los gritos, pero un triple del interminable Jorge «Pelado» Sánchez levantó a todos, para retomar la ventaja y estirar la diferencia a diez (44-34).

El tercero fue el más trabajado de todos. Con los aros prácticamente cerrados, el juego se hizo cortado y hasta desprolijo. Para el local, más allá de sus errores, ese trámite fue favorable porque le permitió llegar al último parcial ganando 56-48.

La intensidad de Bassa fue la llave para romper ese 56 que parecía eternizarse en el tablero alboyense, y a partir de allí los dirigidos por Juan Cruz Gavazza supieron manejar las acciones para que la victoria se hiciera realidad. Reapareció Zalabardo, Manera mostró sus pinceladas, Sánchez y Bassa se turnaron para hacerle sombra al lungo Fric, Fernández Chavez sacó a relucir su categoría en jugadas claves y el resto se desdobló para no perder nunca la ventaja.

El «¡Dale All Boys!» empezó a atronar en el 60-50 luego de un gran recupero de «Gero» y, aunque con intermitencias, se mantuvo hasta el 74-61 final. Hacía un año que lo estaban esperando.

Síntesis.
All Boys 74: Manera 10, Rio 7, Zalabardo 23, Fernández Chavez 11, Bassa (*) 8 (fi); Zárate 2, Pinciaroli, Sánchez 11, Yorio, Badillo 2. Entrenador: J. Gavazza.
Centenario 61: Berón 1, Brunet, Dupuy 1, Oviedo 10, Fric 22 (fi); Easterling 12, Santana 11, Sasso 4, Coronel. Entrenador: M. Oviedo.
Parciales: 22-18, 44-34, 56-48, 74-61. Cancha: All Boys.