Un piloto ruso fue expulsado del Dakar

KARGINOV ATROPELLO A UN ESPECTADOR Y NO SE DETUVO A AUXILIARLO

El piloto ruso de camiones Andrey Karginov, que había ganado la prueba en 2014, fue expulsado del Rally Dakar 2019 que se corre en las dunas y desiertos de Perú por atropellar a un espectador sudafricano y no detenerse a auxiliarlo, informaron ayer los organizadores.
“El camión número 518 (Andrey Karginov) fue excluido del rally por el jurado de comisarios por no asistir a la persona herida en el accidente”, indicó una comunicado de ASO.
El afectado fue un sudafricano de 60 años que sufrió una fractura en el fémur por el impacto del camión.
“El espectador fue inmediatamente atendido por los equipos médicos del rally y conducido al aeropuerto de Ilo donde fue trasladado en avión al hospital de Arequipa”, señalaron los organizadores.
El accidente ocurrió el viernes en el kilómetro 279 del tramo cronometrado de la quinta etapa, que se disputó entre Tacna y Arequipa al sur de Perú, con una distancia de 776 kilómetros, de los que 517 eran de competición.
El sudafricano se encontraba fuera de la zona delimitada para los espectadores que la organización de la carrera establece para cada etapa, según los organizadores.
Un video se viralizó en la redes donde se ve cómo el pesado vehículo, en el que también viajaban Andrey Mokeev e Igor Leonov, se acerca a cinco aficionados a toda velocidad por una duna y atropella al extranjero.
“Lo pisó, lo pisó. Ayuda, ayuda”, gritan otros espectadores que presenciaron el accidente. Según la organización, Karginov marchaba en el cuarto lugar de la clasificación general de camiones y peleaba los primeros lugares en su categoría.
En los 5.000 kilómetros del Dakar-2019 -el 70% de ellos sobre la arena- el rally recorre ida y vuelta desde Lima a Tacna, en la frontera con Chile.
La etapa más dura fue el maratón de 370 kilómetros entre Arequipa y Tacna, en la quinta jornada del viernes.
El Dakar se realiza por cuarta vez en Perú, aunque por primera ocasión en Sudamérica tiene lugar en un solo país. Este año, Bolivia, Argentina, Paraguay y Chile declinaron ser parte de la prueba por razones de austeridad.

Se reanuda.
Al término de las cinco primeras etapas que han llevado a los pilotos y sus tripulantes hasta Arequipa, todavía quedan 247 vehículos en carrera en la edición 41 del Dakar (105 motos, 18 quads, 93 coches -24 de ellos en SxS- y 32 camiones), por lo que la tasa de éxito a mitad de competición es del 74%, la más baja desde 2007. Entre los supervivientes de este recorrido tan exigente, en motos lidera la carrera el joven estadounidense Ricky Brabec, en el que están puestas todas las esperanzas de Honda para acabar con el dominio de KTM. En coches ocurre todo lo contrario: un trío de avezados veteranos como Nasser Al-Attiyah, Stéphane Peterhansel y Nani Roma se destacan del resto junto al doble vencedor de etapa Sébastien Loeb. La etapa tras la jornada de descanso discurrirá entre Arequipa y San Juan de Marcona y promete ofrecer un gran espectáculo con la difícil prueba de las dunas de Tanaka al poco de empezar. Cabe esperar que el camino hacia Lima sea un nuevo festival de la arena.
Mientras que en cuatriciclos, tras librarse de Ignacio Casale y Sergei Kariakin, los dos últimos vencedores en la categoría, Nicolás Cavigliasso presiente que 2019 puede ser su año y no está dispuesto a dejar pasar su oportunidad. El argentino, intratable desde el comienzo del rally, se ha embolsado 4 de las 5 etapas. El único que parece capaz de seguirle el ritmo durante un tiempo al piloto de Yamaha es su compatriota Jeremías González Ferioli, pero se encuentra ya a 59 minutos en la clasificación provisional.

Cavigliasso listo “para la otra mitad”.
Para muchos es una grata sorpresa, pero Nicolás Cavigliasso se preparó desde hace un año para este Dakar y, después de cinco etapas por las tierras peruanas y en las que venció en cuatro, el cordobés se prepara para el segundo tramo de la competencia. “La última fue una etapa maratón muy exigente, muy difícil para pasar, pero ya estamos en el día de descanso y preparándonos para la otra mitad de carrera”, comenzó la charla con el equipo Campeones. Y continuó: “Sabíamos que iba a ser muy demandante. El año pasado tuve la posibilidad de correr la Baja Inca y conocía el terreno. La parte de la etapa maratón no la conocía, pero estuve viendo videos y me contaron que había guadales. Nunca me imaginé que tanto, pero pudimos superarlos. Me encontré con un montón de obstáculos y ganar etapas me pone muy contento”.
Con respecto al quad con el que encaró esta aventura, Cavigliasso contó: “El año pasado mi idea fue encarar la competencia con un 450 y esperaba tener un mejor rendimiento en las dunas, entonces este año la idea fue afrontarlo con el 700. Hicimos un año entero de pruebas y creo que fue una buena elección”.