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Un símbolo de amor por la camiseta

Maximiliano Alles siente un amor especial por el Club Social y Deportivo Winifreda en el que ha desarrollado toda su carrera futbolística.

Empezó en las categorías infantiles, pasó por las inferiores, siguió en la reserva y desde hace varios años es titular en el equipo de primera división. A punto de cumplir 38 años, el winifredense no piensa en retirarse, al contrario quiere seguir defendiendo la camiseta del conjunto Girasolero en todas las canchas pampeanas.

Su pasión futbolera comenzó de niño cuando en el campo jugaba a la pelota con su amigo Darío Priotti. Tiempo después se acercó a la escuelita de fútbol del club cuando estaba dirigida por el profesor Néstor Torres. En marzo de 1998 y con 15 años, Alles debutó en un partido oficial en el estadio local “Miguel Eloy Baldovino”.

El cuerpo técnico estaba integrado por Oscar Rhil, Norberto Carnicero y Luis Ballester. La
noche anterior al encuentro durmió en la casa del jugador Jorge Díaz. “Era muy jovencito y estaba muy ansioso”, rememoró. En la cuarta fecha de aquel certamen, de visitante en la localidad de Luan Toro, el destino quiso que convirtiera uno de los goles de la jornada, el primero de su historial.

Trayectoria.

En 2006 compartió equipo con el ahora internacional Julio Furch (juega en el Atlas de México) y lograba el ascenso a la primera “A” de la Liga Cultural. En 2011 el futbolista protagonizó otra hazaña. Integró el equipo de primera que se consagró campeón de la Primera «B» de la Liga Cultural tras vencer a Deportivo Penales de Santa Rosa por 1 a 0. El único gol del cotejo fue marcado por Alles, quien se convirtió en el goleador del certamen. Aún recuerda cuando con sus compañeros se abrazaron emocionados y dieron la vuelta olímpica, conscientes del momento histórico que estaban viviendo porque el Depo regresaba a la máxima división culturalista.

Desde aquel año hasta la actualidad, Alles es protagonista en las canchas y su actuación nunca pasa desapercibida. Siendo titular del equipo de primera ha jugado en el Federal “C” donde convirtió el primer gol de tiro penal en cancha propia, y también ha participado de un Torneo Provincial. En lo que va de su trayectoria ha convertido cerca de 35 goles, una cantidad aceptable teniendo en cuenta que siempre ha jugado en la posición de volante o defensor, nunca fue delantero. Su camiseta es la número 4.

Ante una pregunta puntual, no duda en responder que el actual entrenador Cristian Savarese “es el mejor técnico que tuve. Además de excelente persona, sabe preparar los trabajos y tiene un perfil bajo. Nos da confianza a nosotros y a los más jóvenes también”.

El 21 de marzo pasado, El Depo recibió en su estadio a Deportivo Penales de la ciudad capital y Alles llevó la cinta de capitán. Ese día, jugadores del Sub-20 debutaron en primera. “Siempre les digo que tienen que estar tranquilos, no tienen que sentir la presión del momento. Los más veteranos siempre vamos a apoyar a los más chicos”, afirmó Alles y defendió su concepto recordando que “debuté muy jovencito y todos me apoyaron”, entre ellos los ex jugadores José “La Loca” Rodríguez (arquero), “Tuki” Zimmerman, “Maxi” Putero.

Alles ímtimo.

En su vida privada, Alles ha formado una familia junto con su pareja Vanesa, su hijo Gerónimo (4 años) y su hija Delfina (9 años). Sin embargo, sus prioridades “son el fútbol, la familia y los amigos, en ese orden”, confió. “Es que tengo 37 años y no sé cuánto hilo me queda en el carretel. Habrá personas que dirán este viejo tiene que retirarse pero hoy en día no lo tengo pensado. Nunca falto a los entrenamientos. Mi familia me apoya porque sabe que me quedan los últimos años de actividad y los quiero aprovechar al máximo dando lo mejor de mí”, se ilusionó.

Alles se graduó de Administrador de Empresas Agropecuarias y trabaja en la empresa de servicios agropecuarios que comparte con progenitores y tres hermanos. “Me levanto temprano, a la mañana hago trámites administrativos y a la tarde me voy al campo con mi hermano a trabajar con la hacienda. Apartamos, vacunamos, ponemos boyeros.
Cuando cae la tarde me vengo a entrenar”, contó sobre su rutina diaria.

Su hermano Mariano integra el equipo de fútbol de veteranos del Club Deportivo Winifreda. Y su sobrino Agustín se luce en el Torneo de Primera Nacional jugando para el Club Agropecuario de Carlos Casares.