Una pasión que supera las fronteras

En la capital pampeana hay una decena de ciudadanos oriundos de Senegal que trabajan en la venta ambulante. Aman el fútbol tanto como los argentinos y esperan ansiosos por la segunda participación de su selección en una Copa del Mundo.
Khadim, Tala y Billy comparten la misma pasión. Cuando eran chicos jugaban al fútbol en su país natal y hoy despuntan el vicio a miles de kilómetros. En 2002 vivieron la fiesta del Mundial Corea-Japón en casa, cuando su selección hizo su debut absoluto en copas del mundo sorprendiendo a todo el planeta, y ahora están a punto de “jugar” su segundo Mundial rodeados de camisetas celestes y blancas.
El martes 19 de junio, cuando Senegal debute en Rusia 2018 ante Polonia, una decena de hinchas alentarán desde Santa Rosa, capital de la provincia de La Pampa, a la que este grupo de africanos llegaron hace unos años para trabajar como vendedores ambulantes y “ganarse la vida”, como coinciden a la hora de explicar los porqué de semejante apuesta.
Khadim es oriundo de la ciudad de Touba, tiene 40 años y le es indistinto jugar en cualquier sector de la cancha. Tala nació en Dakar hace 30 años y se define como atacante. Billy también tiene 30 y es de Diourbel, donde aprendió a jugar como volante. Los tres arman sus puestos todos los días en el centro santarroseño para ofrecer relojes, bijouterie y anteojos de sol. Son parte de la comunidad de senegaleses en Argentina y, como sus anfitriones, aman el fútbol.

Pasar de ronda.
Para Senegal, el de Rusia será su segundo Mundial. La pintoresca selección africana tuvo su estreno en 2002 y fue la sensación en Corea-Japón, con un debut que sorprendió al globo gracias a un triunfo 1-0 ante Francia, que llegaba como campeona en 1998.
Encabezado por figuras de la talla de El Hadji Diouf, Papa Bouba Diop o Aliou Cissé, aquel equipo africano luego igualó con Dinamarca (1-1) y Uruguay (3-3), para pasar a los octavos de final. En esa instancia venció a Suecia (2-1) y quedó afuera en cuartos de final, tras caer ante Turquía (1-0).
Hoy, después de varios años de renovación, Senegal llega a Rusia con las mismas aspiraciones. Dirigidos por Cissé (capitán en 2002) y comandados por Sadio Mané (una de las estrellas del Liverpool, finalista de la reciente Liga de Campeones), “Los Leones de la sabana” sueñan con pasar de ronda.
“A Polonia le ganamos 1-0, a Japón 2-1 y con Colombia, que es difícil, empatamos 0-0”, se anima a pronosticar Khadim, que llegó a Santa Rosa en 2013 previo paso por Santos, en Brasil, donde fue “a aprender el portugués”.
Un par de cuadras más allá está Tala, más futbolero que su coterráneo, y que prácticamente coincide al repasar uno a uno los partidos correspondientes al Grupo H, el último en debutar en Rusia. “A Polonia 2-1, a Japón 1-0 y con Colombia 1-1” es el vaticinio de Tala, que se instaló en Santa Rosa hace tres años luego de una escala en Buenos Aires.
Con la misma pasión por el fútbol que Tala recibió a LA CHUECA Billy, que vive en Santa Rosa desde 2015 y también especula con idéntico rendimiento de su selección: 2-1 a Polonia (aunque advierte por el poderío goleador de Robert Lewandowski), 1-0 a Japón y 1-1 con Colombia. “Pasamos de ronda tranquilos”, dice con confianza, y al igual que Tala no duda en afirmar que Senegal está para dar otra vez la sorpresa.

Candidatos.
Más allá de su corazón senegalés, los tres son conscientes del poderío de otras selecciones de cara a Rusia, por su historia y por sus individualidades. “Argentina y Brasil son muy fuertes”, asegura Khadim y, en su accidentado castellano (mezclado con el portugués que aprendió en Brasil), se esfuerza por aclarar que el fútbol de Sudamérica “es el mejor” del mundo, al tiempo que destaca a Mané como el mejor de su Senegal.
Tala, ya transformado en hincha de Boca Juniors, pone a “Alemania primero, España segundo y Argentina tercero” en su lista de candidatos, y ante un posible choque Argentina-Senegal dice que será imparcial, aunque con una sonrisita mentirosa.
“(Lionel) Messi es el mejor del mundo”, no duda, y suma a “Cristiano (Ronaldo) y (Mohamed) Salah” al podio; mientras que de su seleccionado destaca al mencionado Mané, a Kalidou Koulibaly (Nápoli), Badou Ndiaye (Stoke City), Keita Balde (Mónaco) y Mame Biram Diouf (Stoke City).
Billy también pone a los históricos como candidatos y ya tiene estudiado todo el fixturte. ¿Argentina vs. Senegal? “No se cruzan hasta semifinal o final, imposible”, asevera, porque entiende que su equipo es muy difícil que llegue a esas instancias. ¿Y si llegara y se diera el choque? “Hincho por Senegal, aunque viva en Argentina”, cierra mostrando su mejor sonrisa.

Jugar lejos de casa.
Khadim, Tala y Billy juegan al fútbol en Santa Rosa y hasta se chicanean al hablar de sus virtudes con una número “5” en los pies. Khadim se muestra más amante del karate (“practiqué cinco años”, dice), pero se prende en los picados que hacen los domingos en la laguna junto a sus compatriotas. “Jugamos siempre, nos gusta mucho, pero este domingo no vamos porque estamos en ayuno”, comenta, recordando que es musulmán y por lo tanto está en la parte final del Ramadán.
Tala también juega con sus amigos cada semana y, mientras hace jueguitos en la vereda, no se achica al afirmar que es el “Mané (o el Messi) de los senegaleses en Santa Rosa”. Aunque unos minutos después, Billy -que tiene su puesto a cien metros de allí- ponga en duda esa sentencia: “Si él dice que es el mejor…”, dice irónicamente arrugando la nariz.
“Además, si los volantes no se la llevamos es difícil que haga los goles que dice que hace”, agrega con la picardía de potrero que le aporta el hecho de jugar cada semana en una canchita cercana al barrio Matadero.

Cada uno para su puchero.
A diferencia de los argentinos, que muchas veces suelen reunirse para vivir juntos la pasión de ver a su selección en un Mundial, los senegaleses “santarroseños” aseguran que estarán pendientes de los partidos cada uno a su modo. Khadim piensa seguir la copa vía Internet, porque no tiene televisor; mientras que Tala esperará el debut (el martes 19 a las 9) en su casa, solo frente a su TV. “No pensamos en juntarnos, pero podría ser porque es nuestro primer Mundial acá”, dice Billy.Cada uno para su puchero.

Ojo con Nigeria.
Además de Senegal, en Rusia 2018 estarán Nigeria, Túnez, Egipto y Marruecos como representantes de su continente, y paradójicamente faltará Camerún, actual campeón de la Copa Africana de Naciones. “El mejor es Nigeria; es más que Senegal”, afirma Billy, apuntando al tercer rival de Argentina en la fase de grupos.