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Vendió el auto para hacer la cancha del club que preside

PASION POR EL FUTBOL

Sin la «locura» de los dirigentes, muchos de los clubes pampeanos ya habrían pasado al olvido. Esos «locos» son los que ponen horas de sus vidas y, muchas veces, plata, a cambio del amor por esos colores. ¿Alguna vez escuchó al presidente de River, de Boca, de Racing o de San Lorenzo, por citar algunos clubes «grandes», contar que vendieron sus autos personales para levantar obras en sus instituciones? Darío Lucero es el presidente del Club El Elyon de Santa Rosa y vendió sus vehículos para construir una cancha nueva.
La historia es la siguiente: El Elyon comenzó a levantar su nueva cancha en un predio ubicado en las calles Pilcomayo y Maradona de la capital pampeana. El «Estadio Paraíso» se muda de Los Hornos al San Cayetano.
A pocos días de cumplir diez años de su fundación, que celebrará el próximo 14 de julio, la entidad capitalina se vio obligada a dejar la cancha que había levantado en Los Hornos y buscar un nuevo lugar para poder albergar la actividad futbolística.
El club evangélico tenía un convenio con el dueño del predio situado a la vera de la calle Uruguay, en el corazión del Barrio Los Hornos. Sin embargo, el convenio quedó en la nada cuando apareció otra institución y le ofreció más plata para quedarse con la cancha.
El viejo «Paraíso» se había inaugurado el 1 de mayo de 2018, días antes que diera comienzo el Torneo de la Primera «B» de la Liga Cultural de fútbol. Esa temporada, el equipo dirigido entonces por Ernesto «Panza» Susvielles tocaría el cielo con las manos, al alcanzar el ascenso a la Primera «A» culturalista.
La incursión en la máxima división duró un año, ya que le tocó descender. No obstante, ahora ya con la dirección técnica de Gustavo «Pepo» Seibel El Elyon ya estaba trabajando para intentar el regreso a la élite, hasta que la pandemia de coronavirus obligó a la suspensión del Torneo de la «B», que no alcanzó a dar comienzo.
«El dueño del predio no respetó el convenio, por eso tuvimos que levantar la cancha y encontramos este nuevo lugar, que ya lo teníamos visto desde el año pasado. Hicimos un convenio y ya habíamos empezado a trabajar, despacio, porque pensábamos seguir unos años más en Los Hornos, pero todo esto nos hizo adelantar las obras», contó Darío Lucero, presidente de El Elyon.
El empuje, las ganas por seguir adelante llevaron al grupo de dirigentes de El Elyon a ir por más. Y soñaron y proyectaron el «Nuevo Paraíso» con tribunas. Por lo tanto, por encima de donde estarán los vestuarios, construyen una tribuna con capacidad para 600 personas.
«La idea era tener tribunas y el hecho de poder hacer los vestuarios, nos permitió hacer dos cosas en uno. Son tres vestuarios, uno para el local, otra para el visitante y uno para los árbitros», dice con satisfacción Lucero, quien destacó que están apuntando a terminar la obra en un plazo de un mes. Y según su cálculo cerrar la cancha les llevaría unos 15 días, teniendo en cuenta que trasladaron columnas y tejidos de la cancha que habían construido en Los Hornos. Quién no te dice que para el décimo aniversario, El Elyon sopla las velas cortando las cintas del «Nuevo Paraíso».

Todo a pulmón.
En El Elyon todo se hace a pulmón y el esfuerzo personal de los dirigentes se redobla, mucho más que en cualquier otro club santarroseño, y queda a las claras cuándo Lucero cuenta que vendió bienes personales para poder afrontar las obras.
«Vendí dos autos y la plata fue toda para la nueva cancha. A los autos, no los podía usar, porque no se podía salir a ningún lado por la pandemia», manifestó el dirigente, quien agregó que después está la ayuda de mucha
gente que colabora con la institución y de la iglesia, ya que el diezmo también va para el club.
«Esto se hace con el esfuerzo de la gente, que aporta materiales, ya se cal, cemento, ladrillos, y después el esfuerzo personal de cada uno de nosotros, que trabajamos día a día para llevar adelante la obra», agregó Lucero.
A poco de decretado el aislamiento social, preventivo y obligatorio y cuando los clubes comenzaban a verse afectados por el cierre temporal, el Gobierno provincial, en este caso por intermedio de la Liga Cultural, lanzó un salvataje para los clubes. Sin embargo, El Elyon no se vio beneficiado con ayuda.
«Cumplimos con todos los trámites que nos pedían, hicimos todo el papelerío, pero no nos tocó. Si viene la ayuda es bienvenida, pero nunca nos ha condicionad y uno el trabajo lo hace igual. Si uno tiene un sueño o una misión no depende que se lo den, pasa por las ganas y la convicción», dijo el dirigente, quien agregó que todos aquellos interesados en poder donar materiales se pueden contactar con la institución. «Ya sea que nos donen 50 ladrillos, una bolsa de cal, material que no estén usando o lo que sea, todo es bienvenido», manifestó.
Mientras avanzan con las obras en el «Nuevo Paraíso», el entrenador Gustavo «Pepo» y el plantel de primera de El Elyon continúa trabajando de forma individual via Zoom, como así también los juveniles que dirige
Facundo Casullo.

Identificación con la zona
La mudanza del barrio Los Hornos al San Cayetano, le permitirá al Club El Elyon sumar una importante cantidad de deportistas para jugar en infantiles e inferiores. La cercanía con otros barrios, como el Plan 3.000, Zona Norte o el EPAM, le dará a la entidad evangélica la posibilidad de avanzar con un viejo proyecto, que antes no pudo concretar debido a la «lejanía» del predio. «En el predio nuevo hicimos una prueba con la Escuela de fútbol, para ver cómo estaba el barrio, y la verdad que los resultados fueron más que buenos. Además, al estar todo cerrado nos permitirá trabajar tranquilos y con más seguridad», contó Darío Lucero.