Inicio El Mundo 100 muertos y más de 5.500 heridos por protestas en Irak

100 muertos y más de 5.500 heridos por protestas en Irak

Autoridades de Irak comenzaron a discutir la destitución del acorralado primer ministro, informaron medios, mientras que una comisión independiente dijo que en los últimos seis días de protestas antigubernamentales han quedado 100 muertos y más de 5.500 heridos.

Las manifestaciones, que estallaron este mes en protesta por la corrupción y el desempleo, entre otras cuestiones, han escalado a la exigencia de una reforma total del gobierno del primer ministro Adel Abdul-Mahdi. Decenas de miles de manifestantes volvieron a llenar hoy la céntrica plaza Tahrir de Bagdad y a tomar las calles de varias ciudades en provincias del centro y sur de Irak.

Explosiones de cartuchos de gases lacrimógenos resonaron durante el día mientras fuerzas de seguridad se enfrentaban con jóvenes que intentaban avanzar hacia la Zona Verde de embajadas y edificios gubernamentales a través de un puente sobre el Tigris.

Al caer la noche, un soldado iraquí murió cuando dos cohetes fueron lanzados contra la Zona Verde, uno de los cuales cayó a unos 100 metros de la embajada estadounidense, informaron fuentes de seguridad. El ataque realzó la sensación de caos en el país en el marco de las protestas sin precedentes contra el gobierno.

La semioficial Comisión de Derechos Humanos de Irak informó hoy que 100 personas murieron y más de 5.500 resultaron heridas desde el viernes pasado, cuando se reanudaron las manifestaciones después de una pausa de tres semanas.

La cifra eleva el número total de víctimas desde el comienzo de las protestas, el 1 de octubre, a por lo menos 257 muertos y más de 10 mil heridos. Pero los manifestantes no se arredraron y volvieron a desbordar el centro de Bagdad a la espera de cosechar el primer fruto de su lucha: la renuncia de Abdul-Mahdi.

El premier, de 77 años, llegó al poder el año pasado como figura de consenso entre los líderes de los dos partidos con más escaños en el Parlamento, el clérigo chiita Muqtada Al Sadr y el jefe paramilitar Hadi Al Amri. Pero ambos le han retirado el respaldo y pedido su renuncia y elecciones anticipadas, por lo que sus días se consideran contados.

Mientras las protestas reverberaban por toda Bagdad, el presidente Barham Saleh se reunió anoche en secreto con el presidente del Parlamento, Mohammed al-Halbussi, y con Al Amri para discutir la salida del premier, informó la cadena Al Jazeera.

El Parlamento ha exigido a Abdul-Mahdi que comparezca de «inmediato» para ser interpelado por la crisis, en medio de especulaciones sobre la inminente votación de una moción de censura, es decir un pedido de destitución del jefe de gobierno.

La alianza de gobierno se vio afectada por las protestas, ya que el bloque de Sar, Saeroon, ha apoyado las manifestaciones. La milicia Hashed al-Shaabi, cuyo brazo político, Al Fatah, es el segundo mayor partido en el Parlamento y tiene por líder a Amri, hasta ahora había apoyado al gobierno.

Varias sedes de Hashed fueron incendiadas en el sur de Irak la semana pasada, lo que tensó aún más las relaciones. Pero Sadr invitó anoche a Amri a coordinar esfuerzos en torno a una moción de censura contra Abdul-Mahid y usó su cuenta de Twitter para pedir al premier que renuncie. Horas más tarde, Amri anunció que él y Sadr iban a «trabajar juntos para cumplir con las exigencias del pueblo», insinuando que podría acceder a votar la moción.

Desde la invasión estadounidense que derrocó al luego ejecutado presidente Saddam Hussein, en 2003, el sistema político iraquí se ha caracterizado por el clientelismo, el sectarismo y la corrupción. El descontento es mayor entre los jóvenes, que constituyen el 60% de los 40 millones de habitantes. El desempleo juvenil es del 25 %, y una de cada cinco personas vive bajo la línea de la pobreza pese a las grandes riquezas en petróleo del segundo productor de crudo de la OPEP. (Télam)

Foto: Télam