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Abdo Benítez no va a juicio político

EL PARTIDO COLORADO RETIRO SU PEDIDO CONTRA EL PRESIDENTE Y LA OPOSICION NO ALCANZA LA MAYORIA

El presidente de Paraguay, Mario Abdo Benítez, superó ayer el riesgo de que el Congreso le formara juicio político por el acuerdo secreto con Brasil, que fue formalmente rescindido, y anticipó que podría haber más despidos de funcionarios por el caso. El mandatario rompió el silencio ayer, luego de que la fracción del Partido Colorado gobernante que lidera el ex presidente Horacio Cartes retirara su apoyo al juicio político y dejara a los opositores Partido Liberal y Frente Guasú imposibilitados de alcanzar la mayoría necesaria para promoverlo.
El jefe del Estado reconoció que el acta que se firmó acerca de las compras de energía a la represa binacional Itaipú situó como «vulnerable» al Paraguay, por lo que destituyó a los partícipes de la negociación y adelantó que podría haber más desvinculaciones.

Silencio.
Abdo Benítez se dirigió a la población desde el Palacio López poco después de que se firmara con Brasil la anulación del acuerdo que puso en jaque a su gobierno. Con un aspecto bastante cansado, según destacó el diario Última Hora, el mandatario agradeció a la ciudadanía por las críticas y a la clase política por la reflexión.
Para el jefe del Estado, la redacción del acta bilateral pudo situar como vulnerable al Paraguay, a contrapelo de lo que afirmó cuando estalló el escándalo, donde habló de beneficios para el país y de un «acuerdo histórico». Abdo Benítez justificó su silencio en los últimos días alegando que no quería hablar sin antes dejar sin efecto el criticado documento.
«El domingo he ordenado al entonces canciller Luis Castiglioni, ante la vulnerabilidad que podía tener el Paraguay en la redacción de un acta, que lleve adelante el proceso para su anulación, entendiendo que generó un debate apasionado y estoy seguro que la mayoría lo hizo de buena fe», expresó.

Acta sin efecto.
El mandatario recordó la primera reunión que mantuvo con su gabinete y mencionó que les dijo a sus colaboradores que «Paraguay no merece ser defraudado por sus líderes». «Dije que no voy a tolerar corrupción, que por más que me duela, por la cercanía de compañeros y amigos de lucha, no nos da derecho a tener inconductas en el manejo de las cosas públicas. No solo actos de corrupción sino también errores. Por eso he ordenado que aquellos que participaron de un proceso, tal vez sin mala voluntad, sean destituidos de su cargo», aseveró. Luego advirtió que si hay otros funcionarios que fueron negligentes en su trabajo también serán destituidos.
Poco antes de esta declaración, los gobiernos de Paraguay y Brasil dejaron ayer sin efecto el acta bilateral de compra de energía de la represa de Itaipú firmada por ambos países. La anulación del acta fue firmada en la Cancillería paraguaya, en Asunción, por el nuevo canciller paraguayo, Antonio Rivas, y el embajador brasileño en Paraguay, Carlos Simas Magalhaes, informó EFE.
El nuevo documento destaca que se decidió delegar «a las instancias técnicas la definición del cronograma de potencia a ser contratada por la estatal paraguaya Ande y la brasileña Electrobras por el período 2019-20122». También se comprometieron a encontrar una «solución para el problema a corto plazo». (Télam)