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Avión: acusan a Irán de derribarlo

TEHERAN LO DESMINTIO Y OFRECERA LA CAJA NEGRA PARA INVESTIGARLA

La crisis por la escalada militar entre Estados Unidos e Irán se convirtió ayer en una pulseada entre Teherán, por un lado, y Canadá y Washington, por otro, por el avión que se estrelló el miércoles en suelo iraní y que, según el primer ministro canadiense Justin Trudeau, «fue derribado por un misil tierra-aire de Irán», una acusación que forzó a la República Islámica a invitar a la empresa estadounidense Boeing a investigar la caja negra. «La inteligencia recopilada por múltiples fuentes indica que el avión fue derribado por un misil tierra-aire de Irán.
Probablemente por accidente», aseguró en la capital canadiense Trudeau, quien agregó que «es muy temprano» para determinar si se trató de un crimen de guerra. «Funcionarios canadienses deben tener acceso inmediato para identificar a las víctimas y participar de una investigación profunda y creíble. Trabajamos con los investigadores ucranianos por ahora, pero continuaremos conversando con Irán», agregó.

Acusaciones.
A la denuncia de Trudeau se sumó un video difundido y autentificado por el diario The New York Times, en el que se ve cómo un misil explota en el aire a poco de ser lanzado desde Irán y luego un objeto cae. Según el medio, la grabación es casera y muestra el momento en que el avión es derribado.
Las autoridades iraníes informaron que el avión cayó por razones técnicas y no estuvo vinculado a la escalada militar que protagonizan junto a las Fuerzas Armadas estadounidenses en las últimas semanas.
Ayer, en un evento en la Casa Blanca, el presidente Donald Trump dejó en claro que no cree en la versión oficial iraní. «Tengo mis sospechas. No quiero decirlo porque otras personas tienen sus sospechas. Alguien del otro bando puede haber cometido un error…no nuestro sistema. No tiene nada que ver con nosotros», aseguró el mandatario.
«Estaba volando sobre un barrio bastante difícil», continuó Trump y advirtió que «pudieron cometer un error. Algunas personas dicen que fue mecánico. Personalmente, no creo que sea así».

«Rumores ilógicos».
Poco después, el director de la Organización de la Aviación Civil de Irán, Ali Abedzade, calificó la acusación de Trump -y la acumulación de versiones basadas en funcionarios de inteligencia estadounidenses- de «rumores ilógicos» y argumentó que, «desde un punto de vista científico, es imposible que un misil alcanzara el avión ucraniano».
Sin embargo, ante la creciente presión internacional, un vocero del gobierno iraní dio marcha atrás con lo que habían anunciado ayer las autoridades de ese país e invitó a la estadounidense Boeing, la fabricante del avión ucraniano estrellado, a participar de la investigación. «Instamos a la empresa Boeing a enviar a un representante para sumarse al proceso de investigación de la caja negra,» aseguró el funcionario, citado por medios internacionales. Dada las actuales sanciones estadounidenses contra Irán, la compañía tendrá que recibir una autorización especial de la Casa Blanca para poder viajar.
Trudeau también pidió un lugar en la investigación y adelantó que «las autoridades iraníes le informaron a los investigadores ucranianos -con los que está en contacto el gobierno canadiense- que ellos podrán tener acceso». Además, el premier anunció que funcionarios consulares canadienses «están viajando a Turquía» y señaló que «Irán dijo que estaría dispuesto a darles visas para que puedan ir al lugar de la caída y dar asistencia a las familias de las víctimas».
En 2014, en pleno auge del conflicto armado secesionista en el este de Ucrania, otro Boeing comercial fue derribado por un misil y todas las personas a bordo, casi 300, murieron. (Télam)

Buscan limitar decisiones de Trump
La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó ayer una resolución no vinculante para recordar al presidente Donald Trump el papel clave del Congreso en cualquier ataque militar en el extranjero, en un intento de tener control sobre la decisión de posibles nuevas «acciones militares» de la Casa Blanca contra Irán. Con 224 votos a favor y 194 en contra, la mayoría demócrata en la Cámara Baja aprobó la moción opositora, para marcar el desagrado que causó el hecho de que el gobierno de Trump no les notificara con antelación de la operación que el pasado día 3 acabó con la vida del general iraní Qasem Soleimaní.
Para eludir un previsible veto de Trump, los demócratas eligieron una fórmula legal que se considera aprobada una vez que ambas cámaras del Congreso la ratifican, y que no requiere la firma del presidente, aunque esta jugada le resta fuerza de ley. «Esto es una declaración del Congreso de Estados Unidos, no permitiré que esa declaración se vea disminuida por un veto» de Trump, explicó antes de la votación la presidenta de la Cámara Baja, Nancy Pelosi.
La resolución se basa en la Ley de Poderes de Guerra de 1973 y exige que el presidente entregue un informe al Congreso en las 48 horas siguientes a cualquier ofensiva que no esté basada en una declaración formal de guerra. Una vez cumplido ese paso, el presidente debe detener cualquier acción militar en los 60 días siguientes, con una extensión posible de otros 30, a no ser que el Congreso declare formalmente la guerra o apruebe una autorización específica para esa acción militar en el extranjero. (Télam)