Bolsonaro anunció que puede privatizar parte de Petrobras

"TENEMOS QUE REALIZAR UN PLAN CON MUCHA RESPONSABILIDAD"

El presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, afirmó ayer que durante su gobierno “alguna parte” de la gigantesca petrolera de mayoría estatal Petrobras “puede ser privatizada, pero no toda” porque “es una empresa estratégica”.
Mientras tanto, el mandatario reiteró que su designado ministro de Economía, Paulo Guedes, tendrá “carta blanca” para tomar decisiones y el nombrado canciller, Ernesto Araújo, advirtió que la política exterior del próximo gobierno “no se pondrá en cuatro frente a las dictaduras”.
Con respecto a Petrobras, “alguna parte puede ser privatizada, pero no toda; es una empresa estratégica”, dijo Bolsonaro en declaraciones a periodistas en Río de Janeiro, según reprodujeron las agencias de noticias Brasil y EFE.
El mandatario electo admitió que conversó con Guedes acerca de un plan para privatizar algunos sectores de Petrobras. “Estamos conversando con él sobre eso; no soy una persona inflexible pero tenemos que llevar adelante un plan como ese con mucha responsabilidad”, advirtió.
Bolsonaro dijo que en su momento vio “con buenos ojos” la privatización de Embraer -la tercera mayor fábrica de aviones del mundo- en la década de los 90, que pasó a manos particulares con una cláusula que permite al Estado vetar cualquier negocio de la empresa que considere contrario a sus intereses.
No obstante, rechazó la posibilidad de que el Estado brasileño se desprenda de las principales operaciones de Petrobras: “Podemos conversar, pero entiendo que es una empresa estratégica que puede ser privatizada solo en parte”, subrayó.

Negociaciones.
Más temprano, el vicepresidente electo, general Hamilton Mourao, hizo declaraciones similares en Brasilia, en las que detalló que las áreas de Petrobras que pueden ser privatizadas son las de distribución y refinación, pero no la de producción.
“Lo que hemos dicho es que el núcleo duro de Petrobras, que es la extracción (de petróleo), que es donde está la inteligencia, el conocimiento, eso no va a ser privatizado”, indicó Mourao.
“Pero podemos negociar la venta de áreas como distribución, refinación; eso es algo que puede ser negociado”, agregó el militar.
Bolsonaro y Mourao fueron consultados expresamente por periodistas luego de que se oficializara la designación como presidente de Petrobras de Roberto Castello Branco, un economista neoliberal que en varias ocasiones se manifestó a favor de la privatización de empresas estatales.
Castello también ha ocupado cargos de dirección en el Banco Central y en la minera Vale, cuenta con un posdoctorado en la Universidad de Chicago, una escuela que defiende la corriente ortodoxa del liberalismo.

Capital abierto.
Petrobras es una empresa de capital abierto, de la que participan accionistas privados e incluso extranjeros pero cuyo principal propietario es el Estado, que además conserva tanto la potestad de tomar todas las decisiones estratégicas como la operación.
De hecho, el Estado mantiene actualmente el control de todos los pasos que integran la cadena de producción y comercialización de la cuarta petrolera de capital abierto en todo el mundo y la empresa más grande de Brasil.
Asimismo, Bolsonaro ratificó que Guedes “tendrá carta blanca” en su gobierno. “Para todo lo que está implicado con la economía, él está formando el equipo; yo solo estoy siendo proactivo en aceitar la máquina y hacerla funcionar para el bienestar de la población”, dijo el mandatario electo.
Por otra parte, Araújo aseguró en una serie de mensajes por Twitter que Brasil “no se pondrá en cuatro frente a las dictaduras”, así como “no retornará a la Edad Media” sino que tendrá “los pies sobre la tierra” para buscar nuevos acuerdos comerciales. (Télam)

Aceptan la renuncia del juez Moro
Las autoridades de Brasil aceptaron la renuncia al cargo de juez del abogado Sérgio Moro, conductor de la Operación Lava Jato y quien envió a prisión al ex presidente Luiz Inácio Lula da SIlva, para asumir como ministro de Justicia del mandatario electo, Jair Bolsonaro.
La aceptación de la renuncia fue decidida por el Tribunal Federal Regional 4 de Porto Alegre y publicada en el boletín oficial de Brasil.
Con la decisión, Moro está en condiciones de sumarse al equipo de transición que asumirá el 1 de enero con el presidente Bolsonaro.
El juez Moro calificó como “fantasía persecutoria” la denuncia del Partido de los Trabajadores de que Lula es un preso políltico y que su asunción como ministro de Bolsonaro haya sido planificada sacar al ex presidente de la campaña electoral.
Moro condenó en julio de 2017 a Lula y ordenó su detención el 7 de abril para cumplir una pena de 12 años y un mes de prisión por corrupción.
Lula, quien era favorito en las encuestas, fue impedido de participar de las elecciones porque su sentencia fue confirmada por el tribunal de alzada de Porto Alegre.
Ahora, los casos pendientes de la Operación Lava Jato iniciada en 2014 con desvíos millonarios en obra pública de la empresa Petrobras, quedarán a cargo de la magistrada Gabriela Hardt.
El magistrado reconoció que se reunió durante la campaña electoral, aún siendo juez, con enviados de Bolsonaro para negociar su llegada al Poder Ejecutivo luego de haber sido una celebridad por enviar a prisión a políticos y empresarios por corrupción y financiación ilegal de partidos.