Brasil pidió demorar traspaso

TENSION EN EL MERCOSUR POR VENEZUELA

Brasil pidió formalmente ayer que se demore al menos hasta agosto próximo el traspaso de la presidencia pro témpore del Mercosur a Venezuela, un asunto que puso al bloque en ebullición en momentos en que algunos de sus miembros posan sus ojos en el potencial de eventuales asociaciones con la Unión Europea y la Alianza del Pacífico.
El anuncio lo hizo el canciller del gobierno interino de Brasil, José Serra, quien analizó el tema en Montevideo con el presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, y con su colega Rodolfo Nin Novoa.
“Vamos a buscar una salida en común”, dijo Serra al ser consultado sobre las posiciones encontradas que esgrimen los países miembros del Mercosur a medida que se acerca la fecha fijada para el traspaso de la dirección del bloque.
Las controversias quedaron expuestas con crudeza cuando Paraguay puso firmes reparos al traslado del mando en la creencia de que en Venezuela no se respetan los derechos humanos, en el marco de una situación de inestabilidad institucional que llevó al gobierno de Nicolás
Maduro a declarar el estado de excepción (sitio) y emergencia económica.
Si el traspaso se concretara, Venezuela quedaría en una posición clave en momentos en que el Mercosur impulsa profundas negociaciones para lograr un amplio acuerdo comercial con la Unión Europea, todavía conmocionada por la decisión del pueblo británico de abandonar el bloque.
La presidencia pro témpore iba a ser transferida la semana próxima desde Uruguay hacia Venezuela en una reunión de presidentes del bloque en Montevideo.
El encuentro fue bajado luego a la jerarquía de los cancilleres, una decisión anunciada la semana pasada por Nin Novoa y la ministra de Relaciones Exteriores de la Argentina, Susana Malcorra.
Pero la salida no conformó a Paraguay, que exige que previamente se abra en el seno del Mercosur un debate sobre la situación política de Venezuela.
Algunas voces paraguayas se han levantado incluso para sugerir un análisis sobre la aplicación a Venezuela del Protocolo de Ushuaia, la cláusula democrática del bloque que determina la suspensión del país donde se quiebre el orden democrático.
Esa postura extrema no ha tenido eco de momento en los demás países de la región.
Uruguay, por su parte, esgrimió que el traspaso de la presidencia es una obligación jurídica que no pude ser incumplida.
Pero el canciller de Paraguay, Eladio Loizaga, anunció ayer que su colega uruguayo le confirmó que probablemente el 11 de julio se hará una reunión de cancilleres del Mercosur en Montevideo para tratar “la situación de Venezuela” y sin una representación de Caracas.

Postergación.
En este encuentro, que ahora parece encaminarse a una nueva postergación, uno de los temas centrales será el traspaso de la presidencia temporal a Venezuela, que debería concretarse este mes en el marco de la rotación semestral por orden alfabético.
“Tenemos que considerar seriamente lo que es la presidencia del Mercosur y la situación de Venezuela que se complica cada día; el país que ejerza la presidencia del Mercosur tiene que tener tranquilidad interna y paz para que pueda llevar adelante los desafíos que se tienen en este semestre”, agregó Loizaga.
Hasta el momento no había declaraciones emitidas por el gobierno de Brasil sobre este asunto, aunque tampoco fueron desmentidos los trascendidos que indican que la administración interina de Michel Temer prefiere que el traspaso a Venezuela no se concrete. (Télam)

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