Brasil e Israel, envueltos en un roce diplomático

El gobierno brasileño no concedió el plácet al designado embajador israelí, Dani Dayan, nacido en Argentina, ante lo cual la viceministra de Relaciones Exteriores israelí, Tzipi Hotolev, declaró a la prensa de su país que si no se revierte esta postura los lazos diplomáticos entre ambos países quedaran restringidos a un nivel “secundario”
Transcurridos más de cuatro meses desde que Dayan fue nombrado como jefe de la misión israelí en Brasilia, el gobierno de Dilma Rousseff no le concedió el plácet como gesto de reprobación al hecho de que éste es uno de los líderes de los colonos en territorios palestinos.

Dos estados.
Rousseff ha respaldado en foros internacionales la coexistencia de dos estados, el israelí y el palestino, y repudió los asentamientos israelíes en regiones reivindicadas por los palestinos.
El premier israelí Netanyahu convocó a una reunión para discutir sobre los pasos a seguir para que Brasilia apruebe el nombre de Dayan.
Durante esa reunión fueron analizadas una serie de iniciativas para “presionar a Brasil a que acepte a Dayan, entre ellas el lobby ante personas cercanas a la presidenta”, publicó ayer una colaboradora de Folha de San Pablo en Israel.
“A pesar del veto (a Dayan), Israel presionará a Brasil para que acepte al embajador”, escribió ayer el diario O Globo, de Río de Janeiro.
En consecuencia, ayer la vicecanciller Hotolev declaró al Canal 10 de la TV israelí, citado por la cadena Al Jazeera que “el Estado de Israel dejará el nivel de las relaciones diplomáticas con Brasil en el nivel secundario si el nombramiento de Dani Dayan no está confirmado”.

Denuncia.
La ONG Paz Ahora denunció ayer que el gobierno israelí se prepara para construir hasta 55.548 viviendas en asentamientos, considerados ilegales por la comunidad internacional, en los territorios palestinos ocupados de Jerusalén este y Cisjordania.
En un informe especial, la organización pacifista israelí informó que el Ministerio de Vivienda está trabajando para ampliar las actuales colonias, por ejemplo, en la llamada zona E1 de Jerusalén este, un territorio que, de ser convertido en asentamiento israelí, permitiría unir la gigantesca colonia de Maale Adumim con la ciudad de Jerusalén.
De concretarse este corredor, obstaculizaría aún más la contigüidad de un futuro territorio soberano palestino. Por eso, el informe de Paz Ahora se titula: “Alejándose de la solución de dos Estados”. (Télam)