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Califican de «inhumano» el trato que reciben migrantes

ABOGADA PIDIO AL CONGRESO ESTADOUNIDENSE QUE TOME MEDIDAS URGENTES

La abogada de la Universidad de Columbia Elora Mukherjee criticó ayer en el Congreso estadounidense la mala atención a niños migrantes detenidos en la frontera con México, mientras crece el rechazo a las políticas sobre este tema. Según las declaraciones de la letrada en una audiencia del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, nunca antes había visto tal degradación y trato inhumano a los menores bajo custodia.
«El Congreso debe actuar de inmediato para garantizar que los niños estén libres y con sus familias», opinó Mukherjee, quien visitó hace poco el centro de detención para migrantes de Clint, Texas. Dicho lugar fue blanco de denuncias divulgadas por medios de comunicación ante condiciones insalubres y la carencia de recursos y alimentos adecuados para los pequeños.
A juicio de la abogada, «los niños deben ser rápidamente entregados a miembros de su familia que se encuentren en Estados Unidos o a tutores, con las salvaguardas adecuadas para garantizar que puedan presentarse a trámites migratorios». Hace dos días, la madre de una niña guatemalteca fallecida tras estar en un centro para migrantes denunció los maltratos y la crueldad en esos sitios. De acuerdo con el testimonio de Yazmín Juárez ante el Subcomité de Derechos Civiles y Servicios Humanos de la Cámara Baja, a ella le tocó ver morir a su hija «lenta y dolorosamente».

«Niños en jaulas».
Ese grupo legislativo organizó una audiencia titulada «Los niños en jaulas», cuando el debate sobre las condiciones que sufren los migrantes agita la política interna y crece el rechazo a las acciones del presidente Donald Trump en tal sentido. Juárez contó que vino a Estados Unidos al temer por su vida en Guatemala, y después de cruzar la frontera norteamericana sur hizo una petición de asilo. Estuvo detenida, agregó, en un centro en el cual le negaron la atención médica que su hija, de 19 meses de edad, requería luego de enfermarse por estar en una «jaula fría».
Cuando el ICE (siglas en inglés del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) finalmente nos soltó llevé a Mariee inmediatamente al médico, pero para entonces era demasiado tarde y la pequeña murió seis semanas después, narró. Recalcó que el mundo debe saber lo que está sucediendo con tantos niños migrantes en Estados Unidos, donde ha ocurrido la muerte de varios de ellos bajo custodia de las autoridades.

Redadas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó ayer que este fin de semana el Servicio de Inmigración de Estados Unidos (ICE) comenzará una operación masiva para deportar a miles de migrantes irregulares. «Ellos vinieron de forma ilegal», dijo Trump a los periodistas en la Casa Blanca. «Van a sacar a la gente y llevarlas de vuelta a sus países», explicó.
La operación, que comenzaría mañana, está dirigida a 2.000 personas en al menos 10 ciudades y podría incluir «deportaciones colaterales», es decir que otras inmigrantes que estén en el lugar sean también detenidos. En junio, Trump ya había anunciado que Estados Unidos deportaría a «millones de extranjeros ilegales», en línea con su discurso de lucha contra la inmigración irregular.

«Sin corazón».
La operación fue retrasada con el fin de dar tiempo al Congreso a que busque un compromiso sobre las medidas de seguridad para adoptar en la frontera con México. Los opositores demócratas reaccionaron diciendo que estos planes amenazan potencialmente a personas que han vivido desde hace años en Estados Unidos y cuyas familias incluyen en muchos casos a hijos estadounidenses.
La amenaza de las deportaciones asusta a muchas comunidades en Estados Unidos. Varias asociaciones han distribuido manuales que incluyen instrucciones sobre cómo comportarse si son requeridos por agentes y cuáles son sus derechos. El jueves la líder de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, calificó los planes como un acto «sin corazón». «Si un agente de ICE no tiene una orden firmada por un juez, una persona puede negarse a abrir la puerta», dijo.
A principios de 2017, Trump anunció un endurecimiento de la política migratoria y en 2018 lanzó su política de «tolerancia cero», que propició que más de 2.300 niños fueran separados de sus padres migrantes. El gobierno dio luego marcha atrás. (Prensa Latina /AFP)