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Continúa la crisis en Irak

TRAS DOS MESES DE MANIFESTACIONES, RENUNCIO EL PRIMER MINISTRO

El Parlamento de Irak aceptó ayer la renuncia del primer ministro Adel Abdelmahdi, que deja su cargo en medio de masivas protestas, pero la crisis no parece atenuarse ya que la principal fuerza política opositora rechazó proponer un dirigente al frente del próximo gobierno. Los diputados aceptaron la renuncia del Ejecutivo, en una sesión extraordinaria realizada ayer después de que Abdelmahdi presentara su renuncia por escrito ayer al Parlamento, informaron medios estatales.
El pasado viernes, tras dos días de una cruenta represión a las manifestaciones en el sur del país que provocó al menos 40 muertos, el primer ministro anunció que iba a presentar su dimisión y que ésta significaba «la dimisión del gobierno en bloque». La decisión de dejar el poder se precipitó cuando la máxima religiosa chiita de Irak, el ayatollah Ali al Sistani, instó al Parlamento a retirar su apoyo a un Ejecutivo «incompetente».

Crisis política.
La salida del primer ministro, sin embargo, no aquietó las aguas del país sumido en una grave crisis política por la irrupción de masivas manifestaciones que estallaron hace dos meses con reivindicaciones centradas en la crítica contra la corrupción y la demanda de mejoras de vida.
La Comisión Iraquí de Derechos Humanos, un organismo público pero independiente, calcula que la represión causó unos 400 muertos y miles de heridos. La magnitud del conflicto quedó en evidencia cuando la justicia local ordenó hace tres días liberar a 2.500 detenidos e informó que otras 240 personas permanecerán detenidas.
Pese al anuncio de Abdelmahdi, las movilizaciones continuaron durante el fin de semana, cuando miles de personas volvieron a concentrarse en la céntricas plazas Tahrir y Al Julani. Las manifestaciones se replicaron en la ciudad de Nasiriya, en el sur de Irak, la localidad dónde las fuerzas policiales mataron a 46 personas y desencadenaron la renuncia del premier iraquí.

Comandante detenido.
La Corte Suprema de Justicia había anticipado que se iba a castigar «severamente» a los agresores de ciudadanos y manifestantes pacíficos que tomaron las calles el 1° de octubre último. El Consejo Supremo de Justicia iraquí anunció ayer que emitió una orden de arresto contra el comandante de una «célula de crisis» desplegadas para reprimir las protestas en el sur de Irak, al acusarlo de dictar órdenes que llevaron al «asesinato» de decenas de manifestantes en los pasados días.
El comandante Yamil al Shemari fue acusado de «dar órdenes que llevaron al asesinato de manifestantes en Di Qar», provincia del sur de Irak en la que murieron unas 50 personas en los últimos días, informó ayer el Consejo Supremo de Justicia en su web oficial. La orden de arresto fue emitida por una entidad judicial de Di Qar, creada ex profeso por el Consejo Supremo de Justicia para investigar la violencia en esta provincia, escenario de graves disturbios esta semana.

Decisión del pueblo.
La crisis sumó un nuevo capítulo ayer, cuando la principal fuerza paralamentaria del país, la coalición Sairún, anunció que no va a presentar ningún candidato para reemplazar al premier saliente. «Partiendo de las directrices de Muqtada al Sadr (uno de los clérigos chiitas más influyentes del país) de poner fin a la cuota partidista y sectaria, la coalición Sairún comunica que renuncia a este derecho y (lo entrega) a los manifestantes porque el pueblo es el dueño de esta decisión» dijo el presidente de la alianza, Nabil al Tarfi.
Sairún, el bloque más votado en las elecciones de 2018, con 54 legisladores en la Cámara, estaba llamado a presentar un candidato a liderar el Ejecutivo al presidente iraquí, Barham Saleh, que debe encargarle formar un nuevo gabinete. Sin embargo, durante una conferencia de prensa, Al Tarfi aseguró en la sede del Parlamento en Bagdad que su elección será el «candidato del pueblo».
Al Sadr, celebró la renuncia del gobierno pero advirtió que se trata de «el primer fruto de la revolución, pero no el último», y sugirió que el primer ministro se decidiera en un referéndum popular entre cinco candidatos. De momento, no ha emergido ningún nombre como posible sustituto de Abdelmahdi. (Télam)