Crisis política en España

RAJOY SE NEGO A DEMITIR Y SU SUERTE DE DEFINIRA EN EL PARLAMENTO

Aplastado por la corrupción en su partido, el presidente de gobierno español, Mariano Rajoy, se encuentra a un paso de perder el poder, tras conformarse en el Parlamento una mayoría que votaría por el sí a una moción de censura en su contra, promovida por la oposición socialista.
En la tarde de ayer se confirmó que una mayoría de diputados de la cámara baja -180 de un total de 350, pertenecientes a ocho fuerzas políticas- apoya la moción de censura presentada por el líder socialista Pedro Sánchez, quien está llamado a suceder a Rajoy.
El mandatario español es un veterano político de 63 años que ocupó todo tipo de cargos en la política del país ibérico y que en los últimos tiempos sobrevivió a la peor crisis política en cuatro décadas, el desafío separatista catalán, y la peor crisis económica también en décadas.
Pero su previsible caída en la moción que se votará hoy se deberá a la corrupción, una semana después de conocerse la sentencia judicial de la Gürte, una trama corrupta en la que una serie de empresas sobornaron a responsables del Partido Popular de Rajoy para obtener contratos públicos entre 1999 y 2005.
“Su permanencia al frente de la presidencia del gobierno es dañina, y es un lastre no sólo para España sino para su partido”, apuntó Sánchez a Rajoy durante los debates de ayer, dominados por duros cruces de acusaciones entre ambos.
“Aquí de lo que se trata es de que el señor Sánchez llegue. Todo lo demás es literatura (…) lo importante es que llegue, eso sí, sin pasar por las urnas”, recriminó Rajoy. El dirigente conservador acusó además a sus rivales socialistas de “venir al Congreso de los Diputados a mentir” y negó las acusaciones que pesan sobre su gobierno.

Promesas.
Para ganarse los apoyos indispensables, Sánchez -líder del Partido Socialista- manifestó gestos y promesas a los partidos nacionalistas vascos y catalanes. Así, ofreció “tender puentes” con el presidente independentista catalán Quim Torra, al que pocos días antes había tachado de “supremacista”. Y sobre todo prometió, “por responsabilidad de Estado”, mantener los presupuestos para 2018 elaborados por el gobierno de Rajoy, aprobados la semana pasada en la cámara baja y pendientes de tramitación en el Senado. Este gesto fue recibido como un guiño por el Partido Nacionalista Vasco, en cuyas manos estarían depositados los votos decisivos para aprobar la moción de censura.

¿Elecciones?.
En su exposición, Sánchez afirmó que su ejecutivo estará integrado sólo por socialistas, y añadió que será “un gobierno paritario, europeísta y garante de la estabilidad económica”.
Sin embargo, de confirmarse su llegada al poder, su mandato se anuncia precario, ya que el espacio tiene apenas 84 diputados en la cámara.
La otra gran cuestión es cuándo habría elecciones anticipadas, que acortarían una legislatura que en principio termina a mediados de 2020. Sánchez dijo que no lo haría inmediatamente, y que si asume como presidente primero se encargará de “recuperar la normalidad” política e institucional y de atender “urgencias” sociales.
Todos los aliados potenciales de Sánchez rehúsan llamar a elecciones inmediatamente, algo que reclama el partido liberal Ciudadanos (32 diputados), con el viento a favor según las encuestas. (AFP)