Cumbre sin el Reino Unido

UE MARCA NUEVO RUMBO PARA SOBREPONERSE A SU CRISIS EXISTENCIAL

Los países europeos, sin el Reino Unido, esbozaron ayer un nuevo rumbo para dejar atrás la encrucijada en la que se encuentra sumida la Unión Europea (UE) tras ocho años de sucesivas crisis, aunque sin lograr aún la ansiada unidad necesaria para hacer rodar el proyecto comunitario.
Asimismo, buscaron acordar una solución a la crisis migratoria que afecta a la Unión, la más importante desde el final de la Segunda Guerra Mundial, por eso el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, dejo en claro que uno de los objetivos marcados en la cumbre de ayer en Eslovaquia es “nunca más va a permitir la llegada incontrolada de refugiados”.
En un ambiente solemne y una vez asimilado el impacto que supuso la decisión de la mayoría de británicos de abandonar el bloque comunitario, los demás líderes comunitarios abordaron sin tapujos la situación de “crisis existencial” -en palabras del presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker- en que se encuentra el proyecto europeo en estos momentos.
“Estamos en una situación crítica. Debemos demostrar que podemos mejorar”, aseguró la canciller federal alemana, Angela Merkel, quien apeló a un nuevo “espíritu de Bratislava” tras el encuentro en la capital eslovaca en el que la reflexión sobre los numerosos frentes abiertos que tiene la UE estuvo marcada por un renacido eje franco-alemán.

Plan de trabajo.
París y Berlín se alinearon como no lo hacían desde la salida del conservador Nicolás Sarkozy de la presidencia francesa en 2012, para defender un plan de trabajo centrado en tres ejes temáticos que en ocasiones se superponen: la economía y el desempleo; la migración y el control de las fronteras; la seguridad y la lucha contra el terrorismo.
“Sin la unidad europea no vamos a lograr estos objetivos”, dijo Merkel en una conferencia de presa conjunta con su homólogo francés, François Hollande, quien defendió la necesidad de que la UE dé un paso adelante hacia una defensa común.
Esta idea, impulsada por Francia con respaldo alemán, es casi tan antigua como el propio proyecto comunitario, sin embargo, se mantuvo como un tabú durante décadas, ante la negativa rotunda de los británicos a considerar pasos en este sentido.

Brexit.
El Brexit (la salida británica de la UE) parece allanar así el camino a una “defensa europea”, pero para que llegue a buen puerto necesitaría reunir un mayor consenso entre países que, como los tres Estados bálticos, rechazan la idea de crear una estructura militar paralela a la OTAN.
“Creo que nunca he oído hablar de un ejército, hablamos de una mejor cooperación en defensa, pero no de una armada, no queremos duplicar la OTAN”, dijo la presidenta lituana, Dalia Grybauskaite.

Ejército comunitario.
Por el contrario, los países que integran el grupo de Visegrado -Hungría, Polonia, Eslovaquia y la República Checa-, se muestran a favor de la creación de un ejército comunitario, de que el trato de los refugiados sea una competencia nacional y de acotar los poderes de Bruselas.
No obstante, el primer ministro italiano, Mateo Renzi, no dudó en mostrar su malestar con las iniciativas de París y Berlín.
“Si sobre algunos temas Alemania y Francia se ponen de acuerdo y dicen que están satisfechos, yo estoy contento por ellos. Pero no estoy contento con las conclusiones sobre migración y crecimiento, entonces no puedo hacer una conferencia de prensa con Merkel y Hollande sin compartir las conclusiones”, prosiguió, visiblemente descontento.
“No es un hecho polémico, es un hecho de seriedad. Tengo que poder volver a Italia y decir que en estos puntos ha habido pasos adelante y en estos no. No puedo recitar el libreto para hacer ver que estamos todos unidos”, añadió el Jefe de Estado italiano. (Télam)

Compartir