Denunciaron a la red social por fraude y daños

FACEBOOK, ACUSADO POR INFLAR LAS METRICAS DE SUS VIDEOS

Según una queja presentada el martes en un tribunal del Distrito Norte de California, Facebook descubrió en 2015 que las métricas de sus videos diferían con los números presentados en público, pero no corrigió hasta un año después su error y avanzó con la promoción del “gran alcance” de ese formato. Por eso, un grupo de agencias de marketing digital sumó ahora, a la denuncia original de tergiversaciones, reclamos por fraude y daños, que vuelve a señalar a Facebook por haber inflado las estadísticas.
En septiembre de 2016, Facebook reconoció que había sobrestimado los promedios de visualización de anuncios en video en un margen de error que iba del 60% al 80% durante dos años. Pero ahora los demandantes aseguran que ese porcentaje fue mucho mayor: el tiempo de avisos vistos en video fue inflado entre un 150% y un 900%, según sostienen en la causa.
La red social, por su parte, argumenta que la denuncia carece de fundamento para que se lo acuse de estafa, porque comunicaron el error a los clientes y actualizaron su “centro de ayuda” para explicar el tema.
“Si hubieran corregido de inmediato su cálculo, los anunciantes habrían visto una repentina caída de sus videos”, explica en la presentación de la demanda la agencia Crowd Siren y deduce: “Sería menos probable que los anunciantes siguieran contratando publicidad en videos de Facebook”.
Más allá de los reclamos indemnizatorios, este nuevo frente judicial trasciende la cuestión económica y podría abrir nuevos debates en el mundo de los contenidos y las estrategias llevadas a cabo por empresas de medios de comunicación.

Concientes.
Desde 2015, según la demanda, Facebook ya sabía que estaba inflando las cifras de videos, muchas empresas de medios de comunicación en los EE.UU. y en el resto del mundo trataron de enfocarse en la producción audiovisual, maravillados por las impactantes estadísticas que publicitaba la propia red social.
Discurso que también se propagaba desde universidades, organizaciones periodísticas y congresos del sector, muchas veces patrocinado por la empresa de Mark Zuckerberg. Además, como el 80% del mercado publicitario había quedado en manos de Facebook y Google, los empresarios de nuevos medios e incluso de medios tradicionales, creyeron que la producción de videos sanearía a sus emprendimientos si giraban hacia esa tabla de salvación.
La confusión establecida por las métricas infladas repercutió en profundos cambios en el negocio de los medios e influyó en los contenidos a nivel global. Los equipos comerciales y las agencias de marketing pedían más videos por las exigencias de los anunciantes, seducidos por el discurso de la red social, a la vez que la venta de esa publicidad era cada vez más barata porque Facebook y Google bajaban el costo a precios irrisorios gracias a su escala.
En las redacciones comenzó a dejarse de lado las historias largas, las investigaciones y las opiniones a cambio de “videos como los de Facebook”. En Estados Unidos se despidieron equipos enteros de periodistas para reemplazarlos por especialistas en videos.

Demanda.
La demanda que se reactivó ayer en California tal vez vuelva a impactar en la cultura digital global, si por fin se aclara que el “boom” de videos que se pregonaba desde hace tres años no es tal. Mientras tanto Facebook intenta aminorar los impactos con movidas que incluso llegan hasta Argentina.
El mismo día que se agregaban nuevos cargos en la justicia de los Estados Unidos, Facebook anunciaba su asociación con el Centro Internacional para Periodistas y una inversión de 600 mil dólares para medios argentinos y chilenos “con el fin de alentar la exploración de proyectos de estrategia de video digital”.
Entre los asesores de la iniciativa se encuentra Julián Gallo, director de Estrategia de Redes del gobierno argentino, conocido por su crítica hacia los medios y en comunicar la gestión gubernamental solo a través de redes sociales. (Infobae.com)