Detuvieron a decenas de refugiados

HUNGRIA CERRO SU FRONTERA Y DECRETO "ESTADO DE EMERGENCIA"

Determinada a frenar el flujo de refugiados, Hungría decretó ayer el estado de emergencia, selló su frontera sur con Serbia y detuvo y procesó a decenas de migrantes que intentaron ingresar de modo ilegal, atrapando a cientos de solicitantes de asilo en tierra de nadie y desatando el malestar serbio.
Varados en una franja de territorio entre los puestos de fronteras de ambos países, cientos de personas que escapan de la guerra en sus naciones de origen armaron sus carpas y acamparon en el lugar, pero con el correr de las horas creció la frustración y los refugiados comenzaron a protestar de manera airada.
“¡Abran la frontera”!, cantaban los migrantes, que también insultaban a los policías húngaros y rechazaban agua y comida que se les ofrecía en señal de protesta, mientras un helicóptero policial sobrevolaba la zona.
Luego de que el gobierno nacionalista húngaro completara una valla de alambres de púas en la frontera con Serbia, el canciller del país magiar, Peter Szijjarto, anunció que Hungría extenderá el cerco “una distancia razonable” a lo largo del límite con Rumania, que también integra la Unión Europea (UE).
Tanto Serbia como Rumania deploraron las medidas de Hungría. “Levantar una valla entre dos estados miembros de la UE que son socios estratégicos no es un lindo gesto desde un punto de vista político”, dijo la Cancillería rumana en un comunicado.
El canciller de Serbia, Ivica Dacic, consideró “inaceptable” que Hungría le devuelva a los refugiados mientras miles más están llegando al país balcánico desde Macedonia y Grecia.
“Serbia quiere ser parte de la solución, y no daños colaterales. En los próximos días tendrá que haber conversaciones con Bruselas y otros países”, agregó Dacic durante una visita a Praga.
El cierre de la frontera húngaro-serbia llegó un día después de que los 28 países de la UE no pudieran ponerse de acuerdo sobre una política común para lidiar con la crisis de refugiados, durante una áspera reunión en Bruselas.

División.
En el encuentro, los ministros del Interior de la UE ratificaron una medida acordada en principio el mes pasado de repartirse a unos 32 mil refugiados arribados a Italia y Grecia, pero difirieron hasta octubre o antes de fin de año la decisión de cómo dividirse a otros 120 mil.
En los últimos meses, Hungría se convirtió en un enorme cuello de botella y punto de entrada a la UE para decenas de miles de migrantes. En lo que va de año la policía húngara ha contabilizado la entrada en el país centroeuropeo de más de 200 mil personas procedentes en su mayoría de Siria, Irak y Afganistán.
El primer ministro húngaro, Viktor Orban, sin embargo, insiste en que la mayoría son migrantes económicos que buscan una mejor vida, no refugiados de guerra a los que el país debe acoger en cumplimiento de los tratados europeos, una opinión contraria a otras naciones de la UE, incluyendo a Alemania.
El grueso de los refugiados, sin embargo, no quiere quedarse en Hungría y sigue viaje hacia países más prósperos, como Alemania o Suecia.

Ahogados.
Al menos 26 refugiados, entre ellos cuatro niños y 11 mujeres, murieron en el mar Egeo al hundirse dos embarcaciones en las que intentaban alcanzar una isla griega, informaron varios medios turcos, en una nueva tragedia de migrantes.
Tras una reciente multiplicación de los naufragios en el Egeo, muchos refugiados están evitando el mar en su periplo hacia Europa, y autoridades turcas dijeron que unos 7.000 fueron detenidos la semana pasada cuando viajaban por tierra hacia las fronteras con Grecia y Bulgaria. Otros 3.800 fueron interceptados por la policía, informó la prensa local.
El naufragio más mortífero de ayer fue sufrido por un bote de madera y de 20 metros de longitud que había partido de la ciudad turca de Datca, en el suroeste de Turquía, en dirección a la isla helena de Kos, y que se hundió en horas de la madrugada cuando estaba ya en aguas internacionales.
Cinco embarcaciones de la guardia costera acudieron al lugar del siniestro y pudieron rescatar a 211 personas, así como los cuerpos sin vida de cuatro menores y 20 adultos, agregó el periódico, citado por la agencia de noticias EFE.
Además, otros dos refugiados, ambos de nacionalidad siria, murieron también al hundirse la embarcación con la que intentaban llegar a suelo griego en aguas turcas cercanas a la localidad de Seferihisar. (Télam)

Semanario genera polémica
El semanario satírico francés Charlie Hebdo, volvió al centro de la polémica con su número de esta semana dedicado a la crisis migratoria que impacta en Europa.
En esta edición Charlie Hebdo publicó dos caricaturas de Aylan Kurdi, el niño sirio de tres años que murió ahogado en las costas de Turquía hace casi dos semanas.
El semanario francés abunda en esta publicación sobre la crisis humanitaria que conmociona a Europa con una caricatura en su portada en la que se da la bienvenida a los migrantes mientras un hombre recostado en un sillón utiliza a un desplazado para apoyar sus pies y le dice: “Acá estás como en casa”.
En otras páginas, los dibujantes parodian la fotografía del pequeño ahogado en una playa turca cuando intentaba llegar con su familia a suelo europeo, una imagen que conmovió al mundo.
“La prueba de que Europa es cristiana: Los cristianos caminan sobre las aguas y los niños musulmanes se ahogan”, dice el texto de una viñeta que firma Riss, actual responsable de la corrosiva publicación tras el asesinato, en enero pasado, del director, Charb, y de varios de sus dibujantes más emblemáticos, como el veterano Cabu.
Otra de las imágenes duramente criticada, especialmente en las redes sociales y desde fuera de Francia, muestra al pequeño Aylan tendido en la arena sobre un titular que anuncia que falleció “tan cerca del objetivo”, mientras detrás puede verse una propaganda de la cadena de hamburguesas McDonald’s que oferta “dos menúes de niño por el precio de uno”.