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EE. UU. abandonó otro tratado

EL ACUERDO EVITO LA PROLIFERACION NUCLEAR DESPUES DE LA GUERRA FRIA

Estados Unidos confirmó ayer su retirada formal del Tratado de Armas Nucleares de mediano y corto alcance (INF) con Rusia, mientras el Pentágono se prepara para probar un nuevo misil, según informó CNN. De acuerdo con la televisora, un funcionario estadounidense le comunicó que el Departamento de Defensa evaluará en las próximas semanas un nuevo misil crucero no nuclear desarrollado específicamente para desafiar a Moscú en Europa. A decir de la cadena, los analistas temen que la prueba estadounidense marcará el inicio de una nueva carrera armamentista con la nación euroasiática.
En un comunicado emitido ayer, el Departamento de Estado recordó que el pasado 2 de febrero Washington proporcionó su notificación de retirada para en un plazo de seis meses abandonar el INF, con el argumento de continuas violaciones del mecanismo por parte de Rusia. Moscú ha negado las acusaciones y ha mencionado pruebas de cómo Estados Unidos infringió el pacto con acciones como el uso de misiles señuelo, drones pesados de asalto y los sistemas de defensa antimisiles.

Acusación.
A pesar de eso, la declaración de la entidad federal indicó ayer que se ratifica la retirada porque del tratado porque «Rusia falló en regresar al cumplimiento total y verificado a través de la destrucción de su sistema de misiles no compatible: el misil de crucero de alcance intermedio SSC-8 o 9M729 lanzado desde tierra». La administración de Donald Trump presentó en diciembre de 2018 un ultimátum a Rusia para que eliminara los 9M729, al considerar que violaban el INF, un argumento que Moscú refutó mucho antes de esa exigencia.
El INF preveía la eliminación de todos los cohetes, convencionales o nucleares de un rango de entre 500 y cinco mil 500 kilómetros de alcance. El mando militar ruso afirma que el 9M729 actúa a una distancia máxima de 460 kilómetros.

Nuevo misiles.
Tras la decisión del Gobierno de Trump de suspender la participación en el INF, CNN reportó en marzo pasado que el Pentágono estaba dando pasos para desarrollar nuevos misiles que habrían sido incompatibles con las obligaciones del mecanismo. «Comenzaremos las actividades de fabricación de componentes para respaldar las pruebas de desarrollo» de misiles convencionales lanzados desde tierra, dijo entonces a la cadena la teniente coronel Michelle Baldanza, portavoz del Departamento de Defensa.
Tanto CNN como NBC News señalaron ayer que el nuevo misil de crucero que se someterá a evaluación estaba prohibido en virtud del histórico tratado firmado en 1987 entre Estados Unidos y la entonces Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

Respuesta rusa.
«El esfuerzo de Estados Unidos para poner fin al Tratado de Armas Nucleares de mediano y corto alcance (INF) busca el desmantelamiento real del sistema de control de armas y de desarme», denunció ayer la Cancillería rusa. «La salida del INF confirma que Washington tomó el rumbo de la destrucción de todos los acuerdos internacionales que no les convienen por una razón u otra», destaca una declaración del Ministerio ruso de Asuntos Exteriores.
«Tras lanzar una campaña de propaganda, basada en información errónea deliberada sobre las presuntas violaciones por Rusia del INF, la Casa Blanca creó deliberadamente una crisis casi insuperable en torno al Tratado», añade.
En tanto, el secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Jens Stoltenberg, se manifestó en contra de una nueva carrera armamentística entre Estados Unidos y Rusia. Por su parte, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Hua Chunying, dijo que su país está en contra de la salida de Estados Unidos del INF y «lamenta esa decisión». Acusó a Washington de hacer «caso omiso de sus responsabilidades internacionales y sigue una política de unilateralismo». (Prensa Latina)

China promete represalias
China respondió con celeridad a Donald Trump amenazando ayer con tomar represalias contra Estados Unidos, que puso fin a una tregua en la guerra comercial entre ambos países con el anuncio de una extensión de los aranceles sobre todas las importaciones chinas. El gobierno chino advirtió que no habría otra opción que tomar medidas de represalias si Trump ejecuta su amenaza, aunque no precisó la naturaleza de estas posibles medidas. El ministerio chino de Comercio acusó a Estados Unidos de haber infringido gravemente el «consenso» que alcanzaron Trump y su homólogo chino Xi Jinping en junio con el objetivo de relanzar las negociaciones. El presidente estadounidense precisó el jueves que su administración iba a aplicar, desde el 1 de septiembre, «un pequeño arancel adicional del 10% a los 300.000 millones de dólares» de importaciones chinas hasta ahora perdonadas. El anuncio de Trump provocó un efecto bomba en el mercado: las bolsas europeas se desplomaban ayer por la mañana, y el petróleo perdió casi un 8% el jueves en Nueva York.