El gobierno turco recuperó el poder

EL INTENTO DE GOLPE DE ESTADO DEJO UN SALDO DE AL MENOS 265 MUERTOS Y MAS DE 2.800 MILITARES DETENIDOS

Las autoridades turcas recuperaron el poder tras un fallido intento de golpe de Estado que mantuvo en vilo a Turquía durante toda la noche y que se saldó en la madrugada con la muerte de al menos 265 personas y más de 2.800 militares detenidos.
El intento golpista logró la unión de los cuatro partidos políticos con representación parlamentaria y dio la oportunidad al gobierno de realizar purgas en el sistema judicial, donde destituyó a más de 2.000 jueces acusados de tener vínculos con el predicador islamista Fethullah Gülen, señalado como el cerebro del golpe y cuya extradición de Estados Unidos fue reclamada ayer por el gobierno.
El primer ministro turco, Binali Yildrim, informó que 265 personas murieron entre militares leales, policías y civiles.
Yildrim agregó que 1.470 personas resultaron heridas, 30 de ellas militares rebeldes.
Por otra parte, al menos 2.839 militares han sido detenidos por su presunta colaboración con el golpe, según Yildirim, quien ha incluido entre los sospechosos tanto a soldados rasos como a oficiales de alto rango.
El ministerio del Interior turco había informado previamente de la destitución de cinco generales y 29 coroneles.

Purga.
Además, el gobierno aprovechó la ocasión para hacer una purga en la Junta Superior de Jueces y Fiscales, de donde fueron destituidos a 2.745 magistrados; mientras que el ministerio de Justicia destituyó a 5 de los 22 miembros de la propia Judicatura.
Al mismo tiempo, la policía detuvo ayer a 10 jueces del Danistay, la máxima autoridad jurídica para contenciosos administrativos y otros 38 están siendo buscados; mientras que hay orden de arresto contra 140 jueces del Tribunal Supremo (Yargitay), y se ha detenido al juez del Tribunal Constitucional Alparslan Altan.
El presidente de Francia, Francois Hollande, advirtió ayer que “sin duda” en Turquía se avecina un período de represión
Si el presidente turco, Recep Tayyip Erdogán, “ha restablecido completamente la situación, y creo que es el caso, vamos a tener un período de mucha calma pero sin duda también habrá represión”, declaró el jefe del Estado francés desde Niza, donde el jueves pasado el conductor de un camión asesinó a 84 personas durante los festejos del feriado nacional.

Parlamento.
La advertencia del mandatario galo se de en medio de un renovado clima de unidad en el Parlamento, donde los cuatro partidos iniciaron la sesión de ayer con un minuto de silencio por las víctimas del fallido golpe aunque dejaron entrever sus críticas al autoritarismo del gobierno.
Al inicio de la sesión, Yildirim describió la jornada del viernes como “una fiesta de la democracia”, resaltando que la población se había opuesto a los golpistas, informó la agencia de noticias EFE.
Mientras, frente al Parlamento, una multitud que se reunió a celebrar el fracaso del golpe, llegó a pedir la pena de muerte para los golpistas al grito de”¡Dinos que matemos, y mataremos!”.
Imágenes difundidas por la televisión turca mostraron a cientos de personas que, en respuesta al pedido de Erdogan de tomar las calles, acosaron a algunos soldados sublevados, que evitaron el linchamiento por la intervención policial.
Las protestas se convirtieron en celebraciones después de que, al amanecer, los soldados golpistas abandonaron los tanques sobre el puente del Bósforo y se rindieron a la policía, un instante transmitido en directo por las televisiones.

Gülen.
La verdadera motivación de los conspiradores aun no se ha desentrañado, pero el presidente acusó desde un primer momento a la red de seguidores del predicador Fethullah Gülen, un firme aliado del gobierno hasta el 2013.
Gülen, de 75 años, vive desde 1999 en el estado norteamericano de Pennsylavnia, y es acusado por el gobierno de Erdogan de “terrorista” y de querer desestabilizar al Estado turco. (Télam)

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