En medio de la epidemia de ébola hay 16.000 médicos despedidos

La organización Médicos Sin Fronteras (MSF) advirtió ayer que el brote de ébola avanza más rápido que las medidas para frenarlo, mientras el presidente nigeriano, Goodluck Jonathan, despidió en plena crisis a 16.000 médicos en huelga por condiciones de trabajo y salario.
“Nunca habíamos visto esto: se necesita una nueva estrategia porque el ébola no está confinado a unas cuantas aldeas sino que se propaga en una ciudad de 1,3 millones de habitantes como Monrovia (capital de Liberia)”, dijo la presidenta de MSF, Joanne Liu, en una rueda de prensa en Ginebra.
Tras un viaje de diez días a la región afectada, Liu planteó que la clave es estabilizar la situación en Liberia, país donde el número de muertes se aceleró en los últimos días, para poder contener el brote en el resto de Africa Occidental.
Liu dijo que hay un clima de miedo, como “en tiempos de guerra”, en la región en la que coinciden las fronteras de Guinea Conakry, Sierra Leona y Liberia, donde se detectó inicialmente el brote, el más grave de la historia, reportó la agencia EFE.

Contagio.
Nigeria, país densamente poblado donde viven casi 170 millones de personas, anunció el contagio de un médico y la muerte de una enfermera a causa del virus del ébola, con lo que la cifra de fallecidos por la enfermedad aumentó a cuatro, informó ayer el Ministerio de Sanidad, citado por la agencia DPA.

Despidos.
Además, el gobierno anunció el despido de 16.000 médicos y enfermeros que hicieron medidas de fuerza desde el 1 de julio en reclamo de condiciones de trabajo y salario.
Los médicos despedidos pertenecen a la Asociación Médica de Nigeria y protestaban contra el incumplimiento de acuerdos por parte del gobierno, que dijo que los puestos serán cubiertos por médicos sustitutos.
El vocero del Ministerio de Salud Isiaka Yusuf dijo que la medida permite al ministerio “hacer arreglos internos para conseguir médicos alternativos para atender a los pacientes”.
El presidente de la asociación de médicos residentes, Jubril Abdullahi, declaró a la cadena británica BBC que “el gobierno se está engañando a sí mismo”.
Todos los infectados y casos sospechosos en Nigeria están relacionados a un asesor del gobierno liberiano infectado que viajó en julio a Lagos y se desmayó en el aeropuerto de la ciudad, y la enfermera que murió ayer había estado en contacto con él.

Liberia.
Como medida humanitaria, en Liberia, el Ministerio de Justicia liberó a 100 detenidos sin juicio por delitos menores para protegerlos de contagiarse de ébola en las cárceles superpobladas, informó el periódico local “Front Page Africa”.
La coordinadora de emergencia de Médicos sin Fronteras en Liberia, Lindis Hurum, calificó la situación en Monrovia de “catastrófica” y dijo que hay informaciones que apuntan al contagio de al menos 40 trabajadores sanitarios en las últimas semanas.

Hospitales.
La mayoría de los hospitales fueron cerrados y se teme que a la epidemia se una la escasez de alimentos y otros productos básicos, después de que la vecina Costa de Marfil prohibiera el transporte naval con los países infectados a través de sus aguas.
El transporte aéreo es cada vez más reducido, luego de que aerolíneas como Air France, British Airways, ASky o Arik interrumpieran sus vuelos a Monrovia, y la estadounidense Delta anunció que el último vuelo despegará el 27 de agosto.

Sierra Leona.
En Sierra Leona, la situación también se agrava: como la gente de la que se sospecha que sufre ébola no puede salir de casa, no puede labrar las tierras, lo que he ha encarecido ya alimentos básicos como el arroz en hasta un 40 por ciento.
Estados Unidos ordenó a sus empleados de la embajada abandonar el país como medida de precaución ante la escasez de medicinas desde el brote del virus, informó el Departamento de Estado.
Guinea fue el último de los países afectados en decretar la emergencia sanitaria, que implica controles más estrictos en las fronteras y el aislamiento inmediato de quienes muestren síntomas. (Télam)