miércoles, 13 noviembre 2019
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Evo Morales se impuso en la primera vuelta

HABRIA BALOTAJE

El presidente Evo Morales y su antecesor Carlos Mesa dirimirán en segunda vuelta cuál de los dos será el próximo mandatario de Bolivia, según los primeros resultados oficiales de las elecciones celebradas este domingo, que transcurrieron con normalidad y sin incidentes significativos.
Al cierre de esta edición, Morales obtenía 45,7% de los votos contra 37,8% de Mesa cuando se había completado 83% del escrutinio provisorio oficial, por lo que ambos candidatos deberán enfrentarse el 15 de diciembre próximo en balotaje.
En tercer lugar se ubicaba el pastor surcoreano nacionalizado boliviano Chi Hyun Chung, con 8,74%, y detrás de él, el senador Oscar Ortiz, con 4,32%, mientras que las otras cinco fórmulas quedaban por debajo del 3% requerido para que puedan mantener la personería política.
«Un saludo a todas y todos, un nuevo triunfo más, ganamos una vez más, son cuatro elecciones consecutivas que ganamos en Bolivia, es algo histórico, inédito», celebró el mandatario bolivariano en una pequeña conferencia de prensa junto a cientos de simpatizantes, quien buscará revalidar un nuevo mandato en diciembre próximo.

En orden.
Evo Morales (Movimiento Al Socialismo), Carlos Mesa (Comunidad Ciudadana), Carlos Óscar Ortíz Antelo (Alianza Bolivia), Chi Hyun Chung (Partido Demócrata Cristiano), Virginio Lema (Movimiento Nacionalista Revolucionario), Félix Patzi (Movimiento Tercer Sistema), Ruth Nina (Partido de Acción Nacional Boliviano y única mujer), Víctor Hugo Cárdenas (Unidad Cívica Solidaridad) e Israel Rodríguez (Frente para la Victoria), fueron los candidatos que se presentaron en unos nuevos comicios que estuvieron marcados por una alta participación y calma en los centros electorales, según el Tribunal Supremo Electoral (TSE).
Para ganar en primera vuelta, alguno de los candidatos debía lograr más del 50 % de los votos válidamente emitidos o un mínimo del 40 % con una diferencia de 10 puntos frente a la segunda alternativa más votada. Como eso no sucedió, habría segunda vuelta.
Otro dato clave de la elección boliviana es que en la conformación de las listas exigieron y lograron la paridad entre hombres y mujeres, un trabajo que lleva años y con el que se logró que sea el segundo país del mundo con mayor participación de mujeres en la política. Sin embargo, sólo había una candidata a presidenta mujer.

Discusión política.
La discusión política principal en Bolivia durante este año electoral fue alrededor de dos tópicos. El primero, positivos números económicos de la gestión de Morales, que le complicaban a la oposición cualquier tipo de discurso que prometiera cambiar algo en ese ámbito.
El segundo, la supuesta ilegitimidad de la candidatura del actual presidente: la oposición hasta el último día flameó esa bandera argumentando que Morales perdió el referendo de 2016. Sin embargo, desde el oficialismo argumentaban que la Justicia avaló la candidatura.

Jornada democrática.
Los jurados electorales llegaron a los lugares de votación a las 6 de la mañana y las mesas empezaron a funcionar desde las 8. Hubo, en el país, 5301 recintos electorales habilitados para votar. Unos días antes de esta elección, llegaron más de 230 observadores internacionales. Sólo de la Organización de Estados Americanos (OEA) llegaron 92 observadores de 24 nacionalidades.
Morales votó temprano y se declaró «muy optimista» y con «mucha confianza» en ser reelecto en estos comicios generales, que definen también la composición del próximo parlamento y de las autoridades locales en todo el país.
«Somos muy optimistas, tenemos mucha confianza, pero fundamentalmente confianza en la democracia», afirmó Morales ante periodistas, luego de votar en el colegio Villa 14 de Septiembre, en el municipio del mismo nombre, en el Chapare, en la región central de Cochabamba.
En tanto, el principal competidor de Morales, el ex presidente Carlos Mesa, advirtió que no confiaba en «la transparencia del proceso» electoral y acusó al TSE de haber beneficiado al jefe del Estado a lo largo de toda la campaña.
«No confío en la transparencia del proceso, el TSE nos ha demostrado que es un brazo operativo del gobierno, lamentablemente, y nuestra desconfianza es muy alta», sostuvo Mesa tras votar en un colegio en el barrio de Mallasilla, en la zona sur de La Paz.
Tanto Mesa como el resto de la oposición condenaron la decisión del TSE de autorizar la candidatura de Morales a un cuarto mandato presidencial consecutivo, pese a que la Constitución lo prohíbe y la mayoría de los bolivianos le denegó esa posibilidad en un referendo celebrado en 2016.